Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática


¿Quiénes habéis peregrinado a Jerusalén? ¿Y a Roma? ¿Y a Compostela?  

   Veamos cuál es el MONTE del s. XXI, teniendo en cuenta la razón de ser de la Iglesia (Evangelii Nuntiandi / 8-12-75 / Pablo VI): «Ella vive para evangelizar».

    Salgamos de lo habitual, de lo conocido, de lo previsible... Como Moisés, que siempre había llevado el rebaño de Jetró -durante 40 años- «más acá» del desierto; arriesguémonos a ir más allá... Y quizá, lleguemos al Pozo de Sicar, entre los montes Gerizim y Ebal, en Cisjordania, muy cerca de Nablus. Allí, en el Pozo de Jacob, tiene lugar un impresionante ENCUENTRO entre Jesús y una mujer idólatra (Jn 4, 20-26). Abiertos al Espíritu, dejemos que este diálogo prenda fuego en nuestro corazón:

      Jn 4, 20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

      Jn 4, 21 «Jesús le dijo: Mujer, créeme, que llega la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre» > > >  Mc 16, 15  «Id al mundo entero y anunciad el evangelio a toda la creación».

  •  El mundo entero viene a Compostela. Y vienen con sed, buscando la verdad. Vienen quebrantados, en crisis, en duelo... en una situación propicia para el ENCUENTRO con Cristo.
  •   El Camino de Santiago es un lugar superpropicio para el ANUNCIO del EVANGELIO: los eunucos y etíopes de este siglo van antes a Santiago que a Roma o a Jerusalén.
  •  Si se trata de que la Buena Nueva sea -cada vez más- BUENA BUENA y NUEVA NUEVA... ¡¡¡Hay un NUEVO MONTE!!! Pocos caminan ya hacia el Monte Sion, al Garizim, al Monte Palatino o a las siete colinas romanas... 
Una gran parte de los nuevos adoradores, los  paganos e idólatras de nuestro tiempo, en todo el mundo, caminan hacia el Monte del Gozo, en el Finisterre de Europa. 
 ¡El Reino de Dios es de quienes se arriesgan! 

Javier de Montse - Comunidade Caná


Comunidade Caná desarrolla esta Catequesis el y 8
de marzo de 2026 en la Parroquia de S. Martiño (Moaña)


     Es precisa una adecuada preparación al SACRAMENTO del MATRIMONIO, dada la importancia de este sacramento que une para siempre a un hombre y una mujer sobre quienes se constituye la familia.

      Benedicto XVI explica que "el derecho a casarse conlleva el derecho a celebrar un matrimonio auténtico. No se negaría por tanto un matrimonio allí donde evidentemente no existieran impedimentos para su ejercicio, es decir, se cumplieran la capacidad, la voluntad de los cónyuges y la realidad natural del matrimonio". Un serio discernimiento en este aspecto, dice, evitará que "impulsos emotivos o razones superficiales induzcan a los dos jóvenes a asumir responsabilidades que después no sabrían desempeñar". Por ello, "matrimonio y familia son instituciones que deben ser promovidas y defendidas de cualquier tipo de equívoco sobre su verdad".

       En cuanto a la preparación para el sacramento del matrimonio, Benedicto XVI afirma que "el objetivo inmediato de tal preparación es el de promover la libre celebración de un verdadero matrimonio".

      "El noviazgo tiene que ver con la confianza. Confianza en la vocación que Dios da, porque el matrimonio es, antes que nada, el descubrimiento de una llamada de Dios. Es algo bello que hoy los jóvenes puedan elegir casarse sobre la base de un amor recíproco. Pero la libertad del vínculo requiere una armonía consciente de la decisión, no sólo un simple entendimiento de la atracción o del sentimiento, de un momento, de un tiempo breve… requiere un camino.” (Papa Francisco)
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Estamos a vuestra disposición para las explicaciones que necesitéis
986.313.795   canacomunidade@gmail.com    636.086.986 (WhatsApp)



   

 

¡Forma parte de los SUEÑOS de Dios para Santiago de Compostela, como hermanos unidos en un mundo dividido!

  • Desde hace tres años, cristianos de distintas denominaciones, comunidades y movimientos nos reunimos para alabar, proclamar la Palabra e interceder por nuestra sociedad, juntos. Y aprovechamos para hacer fiesta, compartir, charlar y conocernos cada vez más. 
  • Ven a conocer a otros cristianos de diferentes Iglesias y realidades que aman a Cristo. Aprenderás a valorar la riqueza de la diversidad y celebrar lo que tenemos en común como un solo Pueblo de Dios... 

«Nadie podrá quitarnos la dignidad que nos otorga el amor infinito e inquebrantable [de Dios]. Él nos permite levantar la cabeza y volver a empezar, con una ternura que nunca nos desilusiona y que siempre puede devolvernos la alegría». (Papa Francisco)

El amor es la fuente de la alegría

No nos cansamos de repetirlo, si somos amados, podemos amar, y el amor es la fuente de la alegría en la persona.
No es el bienestar, ni el orden, ni el perfeccionismo. Tampoco es tener lo necesario y mantener una vida equilibrada y armoniosa. Amar y ser amado es lo que hace a una persona feliz, y siendo feliz, la alegría viene a quedarse en la vida de uno.
Esta es la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos, enseñarles la fuente de la alegría. Porque vivir alegres es una opción que uno escoge, no porque sea saludable, que lo es; no porque sea recomendable que también, sino que es la opción natural al saberse amado.
Ante cualquier dificultad, optar por estar alegre te lanza hacia adelante, te abre el camino, te despeja el horizonte. Si somos padres alegres, nuestros hijos -ya sean niños, adolescentes, jóvenes o adultos-, serán alegres. Si como hijos vemos que nuestros padres han olvidado la alegría, debemos recordarles el amor que hemos recibido de ellos y así ellos retornarán a lo importante.

¡Vivid en la alegría!

Estar alegres no tiene nada que ver con ser optimistas empedernidos pase lo que pase, ni siquiera se trata de mantener una sana inteligencia emocional como se nos dice tanto ahora. En realidad uno es alegre porque tiene un motivo para serlo, y ese motivo tiene que ser muy importante para que la alegría sea luz e impulso.
En la familia nos encontramos a cada paso con dificultades, algunos dirían que son algo más que dificultades, a veces son situaciones de sufrimiento y dolor, la enfermedad que aparece y se instala, la precariedad económica y laboral, las crisis en la convivencia que minan toda ilusión, frustraciones, desengaños, infidelidad… Y sin embargo la invitación es rotunda: ¡Vivid en la alegría!, una alegría que despeja cualquier dificultad, porque nace de la fuente verdadera. Pablo VI escribió: «nadie queda excluido de la alegría que reporta el Señor», y es esa la alegría verdadera que te impulsa a ser madre, padre, hijo, sin frustraciones ni resentimientos.

¡Probadlo!

Si en estos momentos tú, tu familia, necesita de la alegría, id a la fuente. «Llegamos a ser plenamente humanos cuando somos más que humanos, cuando le permitimos a Dios que nos lleve más allá de nosotros mismos para alcanzar nuestro ser verdadero. Allí está el manantial» (Evangelii gaudium, Papa Francisco).

Esta entrada que ahora estás leyendo en este blog, forma parte de lo que hemos llamado: Armas para la batalla de la vida familiar: la bondad, el perdón, la alegría, la palabra, la escucha. Queremos compartir con vosotros nuestro testimonio como familia y animaros a utilizar estas armas, porque serán buenas herramientas para vuestra vida familiar por encima de la mediocridad o de una vida aceptablemente buena. Así que os animamos. ahora que habéis llegado en vuestra lectura hasta este punto, a que en una velada familiar hagáis juntos una lista de todo lo que quedaría fuera de vuestro hogar si dais más espacio a la alegría, y algo también importante, ¿cuál es en vuestra familia la fuente de la alegría? Eligiendo bien la fuente vuestra alegría será auténtica o solo una copia poco perdurable. ¡Sed familias engendradoras de alegría!
¡Ánimo y a las armas!




 ¡Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor!
     Contemplamos el Misterio del Dios hecho carne muy unidos a vosotros, nuestros compañeros de camino: Familia Caná, amigos y colaboradores de Comunidade Caná; familias con las que compartimos procesos, encuentros y aventuras; novios y matrimonios a los que acompañamos; hermanos y hermanas en la oración y la evangelización; sacerdotes, pastores y responsables implicados con nosotros en una conversión pastoral... ¡Todos, discípulos-misioneros en comunidad!

     Nuestro Dios viene a nosotros, allí donde se encuentra cada uno. Viene a reinar, a salvar... ¡Viene a hacer posible lo imposible! Jesús viene, se pone delante de nuestros ojos, de nuestra situación, y nos dice: (y pronuncia nuestro nombre), ¿qué quieres que haga por ti? ¿de qué quieres que te salve?  Conocemos la obra de Dios; la hemos experimentado muchas veces. Pero esta Navidad, este presente, este hoy... es nuevo, es único. 
                    
"Danos ojos de niño
que nos salven de la rutina.
que nos hagan ver esas pruebas
que parecen no tener salida
con la confianza de un niño.
Enciende de luz todos nuestros horizontes,
enciende de generosidad nuestras manos.
Concédenos vivir encendidos."
(Ermes Ronchi)

    Que, en esta Navidad, contestemos al Señor y a su pregunta...

«Vino a los suyos... y los suyos no lo recibieron. Pero a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio el poder de ser hijos de Dios» (Jn 1, 11-12)


Mi cuñado contaba que, el otro día, invitó al portero y al cura de la parroquia a unas pizzas en su casa. Y pensé: “Olé, esto sí que es ponerse en camino”. Invita a casa a dos personas que tienen mucho en común los dos cuidan de casas. Está soltero, pero le gusta hacer hogar. Y en el fondo, todos estamos llamados a eso: a establecer relaciones más fraternas, creyentes y no creyentes, a abrir la puerta y sentar a gente en nuestra mesa.

Muchas veces nos complicamos demasiado para invitar a alguien. Buscamos el momento perfecto, el menú perfecto, la casa perfecta… y se nos olvida que Dios “acampó entre nosotros” (Jn 1,14). “Habitar” suena bien, pero “acampó” (eskenōsen ) nos recuerda que no reservó nada por “Booking” ni buscó un lugar especial: plantó su tienda en medio del campamento humano, en la intemperie de nuestra vida. Él mismo es la Tienda. En Él encontramos todo lo que necesitamos: pan, vino, leche, miel; lo esencial para vivir el día a día.( Is 55, 1)

El verbo griego eskenōsen (ἐσκήνωσεν), “poner la tienda”, evoca la morada de Dios en el Antiguo Testamento, la Tienda del Encuentro, el lugar donde Dios caminaba con su pueblo en medio del desierto. Jesús creció celebrando la fiesta de las Tiendas o de los Tabernáculos; seguramente le gustaba esto de acampar con la gente, compartir su historia, su calor y su frío. A veces dan ganas de llamarlo el primer “boy scout” de la historia: un Dios que no se queda lejos, sino que comparte camino, polvo y hoguera.

El profeta Isaías, seiscientos años antes de su llegada, nos va revelando muchas cosas sobre Jesús, nos habla de la gloria de Dios como de un lugar de refugio “Y por encima, la gloria será un baldaquino y una tienda, sombra en la canícula, refugio y abrigo de la tempestad y de la lluvia” (Is 4, 5). Sombra en la canícula, refugio y abrigo de la tempestad y de la lluvia: es la imagen de un Dios que no solo visita, sino que protege, cubre y acompaña. Por eso este puede ser un tiempo para “jugar” a ser tienda de acogida: tienda donde Dios pueda habitar, tienda donde otros se sientan en casa. Como María, que dejó que la Gloria de Dios la habitara, también tú y yo estamos llamados a ser tienda suya en medio de nuestra gente.

Seamos cabaña y refugio para todos en estos días: una mesa sencilla, una pizza compartida, una conversación pueden convertirse en un pequeño tabernáculo donde Dios vuelve a acampar, muy cerca, entre nosotros. Recuerda tú estás llamado a ser tienda en tu corazón, no es tu casa lo que ofreces, eres tú mismo sobre todo.

       DINÁMICA:

1. Poner un Belén está muy bien; pero te invito a construir una tienda o cabaña en casa para refugiar a Jesús y meterte tú dentro con Él.

2. Busca una manta, tela o sábana y colócalas entre dos sillas.

3. Puedes poner algún cojín para sentarte.

4. Busca un Niño Jesús.

5. Entra dentro de la tienda, recordando que Dios es refugio, que Dios mismo es tu casa y que la Gloria de Dios desciende a nosotros si abrimos al corazón a su nube, representada por esa tela que cubre tu cabeza.

 Fernando de Susana Familia Caná

  
       El noviazgo es el tiempo en el cual los dos están llamados a realizar un trabajo compartido sobre el amor; un trabajo en profundidad. Se descubren poco a poco el uno al otro.  El hombre ‘aprende’ acerca de esta mujer, su novia; y la mujer ‘aprende’ acerca de este hombre, su novio.      
     Desde esta perspectiva -apuntada por el Papa Francisco- hemos preparado 15 temas para ayudaros a verificar vuestro amor. Nuestra propuesta es acompañaros en este camino que tiene meta. La clave ha de ser el diálogo que estos temas, como etapas de un camino, susciten entre vosotros, los novios.

El ITINERARIO se desarrolla en ENCUENTROS MENSUALES
Estamos a vuestra disposición...
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"Aprender a amar a alguien no es algo que se improvisa 
ni puede ser el objetivo de un breve curso 
previo a la celebración del matrimonio
(Amoris laetitia 208)


Rialdarca, itinerario para NOVIOS 

Un sendero de poco más de un kilómetro, para personas de cualquier edad






ALÉGRATE por haber sido tocado por Dios desde el día de tu Bautismo. Eres hijo suyo y, además, en Belén te demostrará una vez más su gran amor: JESÚS.

ALÉGRATE en medio de las contrariedades. Sonríe, aunque a veces estés llorando por dentro...

ALÉGRATE aunque la suerte no te sonría. Dios te acompaña y, tarde o temprano, te dará respuesta.

ALÉGRATE porque Dios sale a tu encuentro. Se hace hombre por salvarnos, para que le veamos, para romper las distancias existentes entre la Tierra y el Cielo.

ALÉGRATE para infundir alegría a nuestro mundo. El pesimismo no se combate con más kilos de tristeza y, por el contrario, sí con una buena dosis de alegría cristiana.

ALÉGRATE aunque, aparentemente, no consigas los efectos deseados. Tampoco Dios, en Belén, se hizo sentir con mucho éxito sino todo lo contrario.

ALÉGRATE en el trabajo. Que se note que eres cristiano. Que irradies la alegría de la próxima Navidad: Dios en medio de nosotros.

ALÉGRATE porque, como Juan Bautista, también tú puedes ser pregonero del nacimiento de Cristo, de su fuerza y de su Palabra.

ALÉGRATE esperando en Dios y, sobre todo, trabajando y optando por su inminente llegada: ¡El Señor está cerca!

¡¡¡ ALÉGRATE !!!    Y, lejos de pretender que cambien los demás, cambia un poco tú. Que el Señor, cuando llegue, encuentre -al menos- tu camino limpio y bien preparado para su nacimiento.


 

  Agradecidos a Dios y a su Iglesia santa, firmes en la esperanza del Evangelio... celebramos los CINCUENTA AÑOS del afloramiento en Galicia de esta CORRIENTE de GRACIA.

  Al comienzo, suscitó GRUPOS de ORACIÓN; desde 1985, también COMUNIDADES; y, con el nuevo siglo (2001), surgieron otras EXPRESIONES, singularmente la Fraternidad de Familias Invencibles.

   En 2018, el Papa Francisco crea CHARIS, «único servicio de comunión para todas las expresiones y realidades de esta corriente de gracia» que lleve al mundo entero la alegría del Evangelio desde una diversidad reconciliada.

  Actualmente (2025), esta corriente de gracia, la Renovación Carismática, tiene en España más de treinta expresiones y realidades presentes en CHARIS. Tres de ellas están aquí, en Galicia: 

  • Familias Invencibles (Fraternidad de Familias presente en España, Argentina y Alemania).
  • Comunidade Caná (Comunidad de Alianza constituida en 2002 en Asociación Privada de Fieles).
  • RCCE (Red de Grupos de Oración constituida en 2004 en Asociación Privada de Fieles).



La primera parte del ADVIENTO no se refiere al pasado, sino al futuro; no celebra lo ya acontecido, sino lo que vendrá. Recordar el pasado a veces produce nostalgia. Esperar, con esperanza cierta, un futuro de plenitud, debería dar una mayor calidad a la vida.

Según lo que esperamos y a quién esperamos, así vivimos. Quien espera, aún en medio de muchos dolores, la curación de una enfermedad, vive con mucha más alegría que quien, sin sufrir tanto, sabe que con su enfermedad tiene los días contados. Quien espera la pronta liberación, aún en medio de sufrimientos e incomodidades, vive con más alegría que quien sólo espera la muerte.

Por otra parte, cuando el Señor venga glorioso quedará clara la verdad de todas las cosas. Quedará claro que lo único que tiene futuro es el amor, la verdad, la justicia. Y que el odio, la guerra y el mal no tienen ningún futuro. Quedará claro quién es ese que vino humildemente, al que se podía rechazar, porque no quería ni podía imponerse.

Cuando el Señor venga glorioso triunfará definitivamente el bien. En este sentido, los cristianos tenemos la clave de lo que vale y de lo que no vale. ¡Qué pena perder el tiempo por lo que no vale!



Llegan unas fechas en las que algunos nos movemos como peces en el agua, nos gusta armar jaleo y cantar (aunque desentonamos). Algunos de ésta especie de peces no saben muy bien por qué hacen todo esto... Lo llaman "espíritu navideño". Y se ponen a cantar a tiempo y destiempo: “Pero mira cómo beben los peces en el río”. Algunos somos tan pesados como aquella señora que contaba Martín Valverde viajaba en tren y exclamaba a grandes gritos: ¡Qué sed tengo! Entonces alguien -no por hacer una obra de misericordia corporal sino para que se callara- le dio agua. Después de beber, gritaba aún con más fuerza: ¡Qué sed tenía!

Estos que cantan ya antes de la Navidad el villancico tradicional de los peces en el río, se ponen muy plastas; pero quizás no sepan que nos hacen un favor porque nos recuerdan que los peces no beben en el río... Explico: resulta que la concentración de sal en su sangre es superior a la del medio que los rodea; en esas condiciones, el agua fluye hacia el interior del organismo, lo que hace que no necesiten beber. Mi hermano Javier cuando se dio cuenta de que este villancico era de calado teológico empezó a cantar con más piedad y devoción lo que parecía una cosa boba. El pececillo <>< somos cada uno de nosotros, (recordad que es el símbolo secreto de los cristianos durante los primeros siglos); de la palabra ichthys/icthus -del griego ἰχθύς- sale el acróstico Jesucristo Hijo de Dios Salvador.


I - Iota o Iesous (que significa Jesús)

X - Chi o Christos (que significa Cristo)

И - Theta o Theou (que significa Dios)

Y - Upsilon o Yidos/Huios (que significa Hijo)

Σ - Sigma o Soter (que significa Salvador)


Este Ichthus es un pez que nada contracorriente como en la cartelera de la serie The chosen. Y es que, en esta Navidad que se acerca, lo que tenemos que beber es del rio de Dios que viene a inundar nuestra vida. Podemos recibir una gracia de Navidad (como Santa Teresita en 1887) que nos bautice en el Espíritu recibiendo un agua del Señor que sale de su costado y “salta hasta la vida eterna” (Jn 4, 5)  y el agua de su bautismo en el Jordán que abrió los cielos para nosotros (Mt 17, 5). Los misterios de Dios están siempre presentes y actuantes.

Bebamos y dejémonos empapar en el río de Dios que son los hermanos, familia que nos regala estos días, la mesa y la misa, belenes y  liturgia.

Bebamos también la presencia de Cristo en los pobres y alejados, en los que están en prisión y los inmigrantes. Busquemos el lugar y el tiempo... y la manera concreta para beber esta presencia. 

 

CANTAMOS:

El Agua del Señor sanó mi enfermedadOooh, hay que nacer del Agua... Como corre un río dentro de mi serConfirma, confirma en este momento, Espíritu Santo, el Tiempo de Adviento.

Después de este tiempo ya podremos cantar a pulmón: ¡Pero mira como beben los peces en el río!


Ahora la DINÁMICA:

  1. Tenemos que hacer unos peces con cartulina  podemos sacar unos 8 de un tamaño de un folio.

  2. En cada pez escribimos los nombres de nuestra familia, amigos y personas que necesitan nuestra oración, los colocamos en un recipiente pecera.

  3. Con los ojos vendados cogeremos un pez o varios cada día y rezaremos por ellos.

  4.  Los peces que sacamos de la pecera los dejaremos pegados a otra cartulina azul pegada a la pared que simboliza el río de Dios. Allí quedarán un tiempo hasta que vuelvan la pecera.


¡Feliz adviento! Aquí os dejo una versión de Shaila Durcal, desde México: https://youtu.be/JBNghALkwyQ?feature=shared


Fernando de Susana - Comunidade Caná