Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática

   
           Comunidade Caná está formada por familias de distintos lugares. Hay -también- familias y personas que colaboran con la Comunidad en diversos servicios y misiones. 
             Fortalecer familias que vivan en el Espíritu y, al estilo de los primeros cristianos, anuncien el Señorío de Cristo y la alegría del Evangelio: este es el "carisma fundacional" de Comunidade Caná, el llamamiento -particular y específico- que hemos recibido como Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática, corriente de gracia suscitada por el Espíritu Santo tras el Vaticano II en las diferentes confesiones cristianas.


           Somos una comunidad de familias. El objetivo no es vivir bajo el mismo techo, sino crecer en familia: que cada familia se sienta fortalecida en su vida de fe, apoyada en las decisiones humanas que debe tomar e impulsada a caminar como familia cristiana en medio del mundo. Cada familia vive de su trabajo diario y está enraizada en un lugar determinado, integrándose en la vida parroquial y construyendo una vida humana y espiritual estable y equilibrada; tiene, por otro lado, plena autonomía para tomar las decisiones que exige su vida familiar, como comunidad que es -“Iglesia doméstica”- dentro de una comunidad mayor.

 
         Nuestro reto no consiste en resolver los incontables problemas que surgen en las familias, sino en reconocer el Don que Dios regala y hacerlo fructificar. Es un reto de dimensión divina pero que está a nuestro alcance, porque Dios mismo lo acompaña y lo hace madurar.
         La ideología de la postmodernidad niega la verdad en lo concreto de la vida de las personas: el cuerpo pierde su lenguaje y el tiempo queda fragmentado en instantes; el resultado son personas desintegradas, debilitadas y manipulables. 


        Comunidade Caná acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas. Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret. 

 
       Cada familia se compromete a rezar por las otras familias de la Comunidad y a mantener una comunicación cercana, a visitarnos unos a otros y compartir de cerca nuestras dificultades y alegrías, luces y sombras... Es motivo constante de nuestro compartir, en primer lugar, nuestra propia vida -para crecer espiritualmente y dar mayor gloria a Dios- y, en segundo lugar, nuestra acción pastoral y evangelizadora. 



  
       El noviazgo es el tiempo en el cual los dos están llamados a realizar un trabajo compartido sobre el amor; un trabajo en profundidad. Se descubren poco a poco el uno al otro.  El hombre ‘aprende’ acerca de esta mujer, su novia; y la mujer ‘aprende’ acerca de este hombre, su novio.      
     Desde esta perspectiva -apuntada por el Papa Francisco- hemos preparado 15 temas para ayudaros a verificar vuestro amor. Nuestra propuesta es acompañaros en este camino que tiene meta. La clave ha de ser el diálogo que estos temas, como etapas de un camino, susciten entre vosotros, los novios.

El ITINERARIO se desarrolla en ENCUENTROS MENSUALES
Estamos a vuestra disposición...
986.313.795   canacomunidade@gmail.com    636.086.986 (WhatsApp)
   
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"Aprender a amar a alguien no es algo que se improvisa 
ni puede ser el objetivo de un breve curso 
previo a la celebración del matrimonio
(Amoris laetitia 208)


Rialdarca, itinerario para NOVIOS 

Un sendero de poco más de un kilómetro, para personas de cualquier edad





¡Forma parte de los SUEÑOS de Dios para Santiago de Compostela!
  • Desde hace cuatro años, cristianos de distintas denominaciones, comunidades y movimientos nos reunimos para alabar, proclamar la Palabra e interceder por nuestra sociedad, juntos. Y aprovechamos para hacer fiesta, compartir, charlar y conocernos cada vez más. 
  • Como HERMANOS UNIDOS en un MUNDO DIVIDIDO, cristianos orientales (ortodoxos griegos, sirios, armenios o coptos, y católicos de rito oriental) u occidentales (católicos de rito latino, anglicanos, luteranos, reformados y de las iglesias evangélicas independientes) compartimos una identidad común: ¡somos testigos de la Resurrección de Cristo!
  • María Magdalena ​es llama​da «Apóstol de los Apóstoles» porque llevó la Buena Nueva a un grupo dividido y temeroso. Nuestra llamada es la misma​: ​permanecer unidos ante la «tumba vacía» de un mundo moderno, para proclamar con una sola voz que Jesús está vivo. Señor, concédenos la constancia de María Magdalena​: permanecer juntos al pie de la Cruz y correr juntos hacia la misión​; que nuestra herencia diversa sea una fuerza que demuestre al mundo que somos uno en Ti.
  • Ven a conocer a otros cristianos de diferentes Iglesias y realidades que aman a Cristo. Aprenderás a valorar la riqueza de la diversidad y celebrar lo que tenemos en común como un solo Pueblo de Dios... 
............

En noviembre de 1989, durante la masacre en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) en El Salvador, el cuerpo del padre jesuita Juan Ramón Moreno fue hallado con un libro manchado de sangre entre sus pertenencias. No era un libro cualquiera. Se trataba de "El Dios crucificado", del teólogo reformado alemán Jürgen Moltmann. Su portada, empapada con la sangre del mártir, parecía hablar con elocuencia muda: Dios mismo se identifica con los crucificados de la historia.

Se dice que, tras el asesinato, el cuerpo de Juan Ramón fue arrastrado hasta la habitación del también jesuita Jon Sobrino. Y allí, como si el cielo quisiera dejar una señal, el libro cayó del estante y fue a posarse sobre el cuerpo aún tibio del sacerdote asesinado. Era un gesto sin palabras, pero profundamente elocuente: el pensamiento de un teólogo protestante abrazaba al cuerpo de un mártir católico.


Dos años después, el propio Moltmann, conmovido por este suceso que lo había tocado profundamente, escribió y pronunció una conferencia titulada "La pasión de Cristo y el dolor de Dios", dedicada a la memoria del padre Juan Ramón Moreno. El teólogo protestante quedó profundamente impresionado por la forma tan literal en que su libro había sido marcado con la sangre de un testigo del Evangelio.

Historias como esta enseñan más que muchos debates doctrinales. En tiempos en que cristianos de distintas tradiciones se enfrentan en redes sociales con insultos, boicots y descalificaciones, esta imagen (la sangre de un mártir católico empapando las páginas de un teólogo protestante) nos recuerda que el verdadero ecumenismo no se grita: se encarna. En el dolor, en la entrega, en la cruz compartida. Porque ahí, más allá de las fronteras confesionales, Dios mismo se hace presente.


      El Transforma 2026 se celebrará del 25 al 28 de junio del 2026 en Santiago de Compostela. Vivimos un momento de crecimiento, iniciativas y eventos.  ¿Es crecimiento o maduración? ¿Es mero moverse o verdadera renovación?  Los métodos de evangelización funcionan, los Encuentros se multiplican, los jóvenes vuelven; pero ¿es esta la experiencia de toda la Iglesia?

       Un ENCUENTRO de liderazgo y renovación eclesial, concebido para equipos de sacerdotes, laicos y religiosos dispuestos a dejarse sorprender e interpelar.    

       Un ESPACIO innovador fruto de una red de iniciativas movidas por el amor a la Iglesia y la pasión por la misión de Jesucristo.

     Crear redes de innovación en la Iglesia, conectar evangelizadores y anticipar tendencias pastorales que concreten lo que Dios pide a través del Magisterio actual, abriendo caminos de nueva evangelización para las parroquias y las comunidades.




      Para esto me ha enviado el mismo Cristo. Yo soy apóstol y testigo. Cuanto más lejana está la meta, cuanto más difícil es el mandato, con tanta mayor vehemencia el amor nos apremia. Debo predicar su nombre: Jesucristo es el Mesías, el Hijo de Dios vivo; él es quien nos ha revelado al Dios invisible, él es el primogénito de toda creatura, y todo se mantiene en él. Él es también el maestro y redentor de los hombres; él nació, murió y resucitó por nosotros. Él es el centro de la historia y del universo; él nos conoce y nos ama, compañero y amigo de nuestra vida, hombre de dolor y de esperanza; él ciertamente vendrá de nuevo y será finalmente nuestro juez y también, como esperamos, nuestra plenitud de vida y nuestra felicidad.
    Yo nunca me cansaría de hablar de él; él es la luz, la verdad, más aún, el camino, la verdad y la vida; él es el pan y la fuente de agua viva, que satisface nuestra hambre y nuestra sed; él es nuestro pastor, nuestro guía, nuestro ejemplo, nuestro consuelo, nuestro hermano. Él, como nosotros y más que nosotros, fue pequeño, pobre, humillado, sujeto al trabajo, oprimido, paciente. Por nosotros habló, obró milagros, instituyó el nuevo reino en el que los pobres son bienaventurados, en el que la paz es el principio de la convivencia, en el que los limpios de corazón y los que lloran son ensalzados y consolados, en el que los que tienen hambre de justicia son saciados, en el que los pecadores pueden alcanzar el perdón, en el que todos son hermanos.
   Éste es Jesucristo, de quien ya habéis oído hablar, al cual muchos de vosotros ya pertenecéis, por vuestra condición de cristianos. A vosotros, pues, cristianos, os repito su nombre, a todos lo anuncio: Cristo Jesús es el principio y el fin, el alfa y la omega, el rey del nuevo mundo, la arcana y suprema razón de la historia humana y de nuestro destino; él es el mediador, a manera de puente, entre la tierra y el cielo; él es el Hijo del hombre por antonomasia, porque es el Hijo de Dios, eterno, infinito y el Hijo de María, bendita entre todas las mujeres, su madre según la carne; nuestra madre por la comunión con el Espíritu del cuerpo místico.
    ¡Jesucristo! Recordadlo: él es el objeto perenne de nuestra predicación; nuestro anhelo es que su nombre resuene hasta los confines de la tierra y por los siglos de los siglos.
Pablo VI en Manila, 1970


¿Quiénes habéis peregrinado a Jerusalén? ¿Y a Roma? ¿Y a Compostela?  

   Veamos cuál es el MONTE del s. XXI, teniendo en cuenta la razón de ser de la Iglesia (Evangelii Nuntiandi / 8-12-75 / Pablo VI): «Ella vive para evangelizar».

    Salgamos de lo habitual, de lo conocido, de lo previsible... Como Moisés, que siempre había llevado el rebaño de Jetró -durante 40 años- «más acá» del desierto; arriesguémonos a ir más allá... Y quizá, lleguemos al Pozo de Sicar, entre los montes Gerizim y Ebal, en Cisjordania, muy cerca de Nablus. Allí, en el Pozo de Jacob, tiene lugar un impresionante ENCUENTRO entre Jesús y una mujer idólatra (Jn 4, 20-26). Abiertos al Espíritu, dejemos que este diálogo prenda fuego en nuestro corazón:

      Jn 4, 20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, llega la hora que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos enseñará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

      Jn 4, 21 «Jesús le dijo: Mujer, créeme, que llega la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre» > > >  Mc 16, 15  «Id al mundo entero y anunciad el evangelio a toda la creación».

  •  El mundo entero viene a Compostela. Y vienen con sed, buscando la verdad. Vienen quebrantados, en crisis, en duelo... en una situación propicia para el ENCUENTRO con Cristo.
  •   El Camino de Santiago es un lugar superpropicio para el ANUNCIO del EVANGELIO: los eunucos y etíopes de este siglo van antes a Santiago que a Roma o a Jerusalén.
  •  Si se trata de que la Buena Nueva sea -cada vez más- BUENA BUENA y NUEVA NUEVA... ¡¡¡Hay un NUEVO MONTE!!! Pocos caminan ya hacia el Monte Sion, al Garizim, al Monte Palatino o a las siete colinas romanas... 
Una gran parte de los nuevos adoradores, los  paganos e idólatras de nuestro tiempo, en todo el mundo, caminan hacia el Monte del Gozo, en el Finisterre de Europa. 
 ¡El Reino de Dios es de quienes se arriesgan! 

Javier de Montse - Comunidade Caná



¡Forma parte de los SUEÑOS de Dios para Santiago de Compostela!

  • Desde hace cuatro años, cristianos de distintas denominaciones, comunidades y movimientos nos reunimos para alabar, proclamar la Palabra e interceder por nuestra sociedad, juntos. Y aprovechamos para hacer fiesta, compartir, charlar y conocernos cada vez más. 
  • Como HERMANOS UNIDOS en un MUNDO DIVIDIDO, cristianos orientales (ortodoxos griegos, sirios, armenios o coptos, y católicos de rito oriental) u occidentales (católicos de rito latino, anglicanos, luteranos, reformados y de las iglesias evangélicas independientes) compartimos una identidad común: ¡somos testigos de la Resurrección de Cristo!
  • María Magdalena ​es llama​da «Apóstol de los Apóstoles» porque llevó la Buena Nueva a un grupo dividido y temeroso. Nuestra llamada es la misma​: ​permanecer unidos ante la «tumba vacía» de un mundo moderno, para proclamar con una sola voz que Jesús está vivo. Señor, concédenos la constancia de María Magdalena​: permanecer juntos al pie de la Cruz y correr juntos hacia la misión​; que nuestra herencia diversa sea una fuerza que demuestre al mundo que somos uno en Ti.
  • Ven a conocer a otros cristianos de diferentes Iglesias y realidades que aman a Cristo. Aprenderás a valorar la riqueza de la diversidad y celebrar lo que tenemos en común como un solo Pueblo de Dios... 
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En noviembre de 1989, durante la masacre en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) en El Salvador, el cuerpo del padre jesuita Juan Ramón Moreno fue hallado con un libro manchado de sangre entre sus pertenencias. No era un libro cualquiera. Se trataba de "El Dios crucificado", del teólogo reformado alemán Jürgen Moltmann. Su portada, empapada con la sangre del mártir, parecía hablar con elocuencia muda: Dios mismo se identifica con los crucificados de la historia.

Se dice que, tras el asesinato, el cuerpo de Juan Ramón fue arrastrado hasta la habitación del también jesuita Jon Sobrino. Y allí, como si el cielo quisiera dejar una señal, el libro cayó del estante y fue a posarse sobre el cuerpo aún tibio del sacerdote asesinado. Era un gesto sin palabras, pero profundamente elocuente: el pensamiento de un teólogo protestante abrazaba al cuerpo de un mártir católico.


Dos años después, el propio Moltmann, conmovido por este suceso que lo había tocado profundamente, escribió y pronunció una conferencia titulada "La pasión de Cristo y el dolor de Dios", dedicada a la memoria del padre Juan Ramón Moreno. El teólogo protestante quedó profundamente impresionado por la forma tan literal en que su libro había sido marcado con la sangre de un testigo del Evangelio.

Historias como esta enseñan más que muchos debates doctrinales. En tiempos en que cristianos de distintas tradiciones se enfrentan en redes sociales con insultos, boicots y descalificaciones, esta imagen (la sangre de un mártir católico empapando las páginas de un teólogo protestante) nos recuerda que el verdadero ecumenismo no se grita: se encarna. En el dolor, en la entrega, en la cruz compartida. Porque ahí, más allá de las fronteras confesionales, Dios mismo se hace presente.

   ¡Ven, Espíritu Santo!
  En este tiempo que Dios nos ha preparado, esperamos el cumplimiento de la Promesa: la Vida en abundanciaLa nueva normalidad que anhelamos los cristianos es Pentecostés: vivir en el Espíritu, en el Señorío de Cristo. 
    Comunidade Caná nos acerca a siete familias de la Archidiócesis de Santiago de Compostela que nos comparten cómo vivir -en el día a día- cada uno de los DONES del ESPÍRITU.

Familia Tomé Pérez · DON de SABIDURÍA
Familia Gómez Torres · DON de ENTENDIMIENTO
Familia Varela Escorihuela · DON de CIENCIA
Familia Delgado Llamas · DON de CONSEJO
Familia Wagener Galván · DON de PIEDAD
Familia García Miras · DON de FORTALEZA
Familia De León Valverde · DON de TEMOR de DIOS

ESpíriTU en CASA
 7 familias / 7 vídeos / 7 dones / 7 colores

     “Vosotros, Renovación Carismática, habéis recibido un gran don del Señor. Habéis nacido de una voluntad del Espíritu Santo como una corriente de gracia en la Iglesia y para la Iglesia.” 
(Papa Francisco en el Olímpico de Roma. 1-6-14)

Nos enamoramos en la primavera del 75. Fue en una pascua juvenil, en un suburbio de A Coruña. Al poco, fuimos a Taizè y, a la vuelta, llegó a nosotros la Renovación Carismática, que daba sus primeros pasos en España.
Nos encontramos con Jesús el Señor: un Dios vivo, cotidiano, invencible, lleno de Amor… ¡El Amor de nuestra vida en común! Y, desde la fragilidad y el atrevimiento, comenzamos esta maravillosa aventura de vivir en el Poder de su Espíritu: elegidos, bendecidos y enviados por Él. Una llamada radical -de toda la vida y para toda la vida- a ser discípulos. Y misioneros. En comunidad.
Nuestro primer contacto fue a través de los cantos de dos monjas en la catequesis de niños. Después  formamos parte del primer Grupo de Oración que empezó a reunirse en A Coruña. Experimentamos la autenticidad de la oración y la presencia del Resucitado en medio de personas tan distintas. En el Grupo había curas, monjas, consagradas, viudas, matrimonios, jóvenes…Verdaderamente, Dios actuaba y cada semana acontecía un milagro de oración, de fraternidad y de misión.
Permanecimos 7 años en “nuestro” Grupo Shalom; después hemos ido llevando la espiritualidad de la Renovación por los distintos destinos que hemos tenido como maestros, desde la Costa da Morte hasta la Ría de Vigo. Hoy pertenecemos al Grupo “Familia de Nazaret” de Moaña (Pontevedra). Dios nos ha regalado un don que no está de moda: permanecer en la llamada -irrevocable- que Él nos hizo.
       Ésta es nuestra 1ª invitación: ¡Perseverad! Como los primeros cristianos, de los que se dice: “Perseveraban…” (Hech 1, 14). No siempre sentiréis al Señor, no siempre tendréis experiencias estupendas… pero Él, que os ha llamado, es fiel y permanece a vuestro lado.


El Grupo significó nuestra confirmación en la fe. Aprendimos a orar, empezamos a conocer la Palabra de Dios y a sentir deseos de formarnos. Enseguida nos eligieron servidores y, muy pronto, miembros de la Coordinadora Regional; muchas responsabilidades… que nos venían muy grandes. Por ejemplo, la palabra “discernir”. Nos preguntábamos: ¿Quién nos ayudará a discernir la voluntad de Dios? ¿Cómo vamos a saber nosotros lo que el Señor quiere para el grupo? Desde el principio había en nosotros una llamada a la Comunidad. El Grupo de Oración fue nuestra primera comunidad. Después formamos parte del Grupo de Profundización -núcleo más comprometido dentro del grupo grande-. Y, más tarde, de una Comunidad Carismática que empezó a caminar en Galicia por el año 85. 

Paso a paso -siempre más adelante-, aprendemos que este “caminar en el Espíritu” es siempre caminar con hermanos y ello trae consigo cruz y gloria. Y vivimos la manifestación de dones y carismas: la intercesión, la alabanza, la música, el testimonio, la predicación, la profecía… todo por Él y para Él.
Cuarenta y dos años después, “os anunciamos que la promesa hecha a los padres Dios la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús” (Hech 13, 32-33). Por su gracia, vivimos la victoria de la Cruz: el gozo de una vida lograda, entregada día a día por su misericordia y su fidelidad: su vida abundante que “cubre una multitud de pecados” (1Pe 4, 8).

       He aquí nuestra 2ª invitación: No te quedes solo o sola. Si has conocido un Grupo de Oración, si has vivido un Retiro, si han orado por ti, si has tenido un primer encuentro con Dios… no te dejes llevar por la tentación del aislamiento, del individualismo o de la comodidad. Dios se manifiesta en la Comunidad. Busca la compañía de otros jóvenes, ve a lugares de oración, escucha el testimonio de los amigos de Dios. Los hermanos despiertan los sueños de la fe y nos ayudan a crecer.


Medio siglo cumple esta corriente de gracia suscitada por el Espíritu Santo tras el Vaticano II en las diferentes confesiones cristianas, cristalizada en múltiples expresiones -como multiforme es el Espíritu-: grupos de oración, comunidades de alianza y de vida, escuelas de evangelización, asociaciones caritativas y de diversa índole... No hablamos de un movimiento, sino, más bien, de “la Iglesia en movimiento”. Por tanto, no se trata de si yo simpatizo, participo o “soy de la Reno”. La verdadera cuestión es: ¿Se mueve mi vida por AMOR (nombre propio de la tercera persona de la Trinidad)? ¿Sigo escuchando en mi corazón la voz del Espíritu que me llama a la conversión? No basta solo con cantar; ¡es necesario morir!       
El Papa Francisco nos ha pedido que no perdamos la libertad del Espíritu, que no nos apoyemos demasiado en la organización, que no seamos controladores de la Gracia… Y que compartamos con toda la Iglesia el don que hemos recibido: “Espero de vosotros una evangelización con la Palabra de Dios que anuncia que Jesús está vivo y ama a todos los hombres”.

La Efusión del Espíritu genera un proceso de discipulado que se plasma en una vida con propósito; en sucesivas elecciones sobre el estado de vida, el trabajo, la economía, las relaciones… una vida entera entregada a cumplir los sueños de Dios para mí. Vivir, desde la debilidad, en el señorío de Cristo. O santos, o… ¡nada! ¡Este es el quid! Aquí se juega el futuro de la Renovación: “Una vida cristiana enteramente consagrada a Dios, sin fundador, sin regla, sin congregación. No preocuparse por el mañana, no pretender levantar organismos reconocidos que se perpetúen con sucesores… Jesús es un Fundador que no muere nunca; por eso no necesita sucesores. Hay que dejarle hacer siempre cosas nuevas, también mañana. ¡El Espíritu Santo estará en la Iglesia mañana también!” (Raniero Cantalamessa - "La sobria embriaguez del Espíritu").

       Nuestra 3ª invitación: Estás llamado a construir el futuro. Jesús dice: “Yo hago nuevas todas las cosas” (Ap 21, 5). Para ello te necesita a ti. Es verdad que encontrarás dificultades y pruebas. Pero… “¡Ánimo! Yo he vencido al mundo” (Jn 16, 33).


       S. Juan Pablo II empezó a hablar de Nueva Evangelización y… estamos aún en los inicios. Igual que nosotros, tú estás llamado a meterte en este “lío”. La Renovación es un medio fantástico para decir al mundo, en nombre del Señor: “Mirad que voy a hacer algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis?” (Is 43, 19).
        A los cincuenta años, el reto sigue siendo: dejarnos guiar por el Espíritu, ser dóciles a su acción. Y el precio: morir a nosotros mismos, no acomodar ni domesticar al Espíritu. Porque el Espíritu Santo es viento recio, fuego abrasador; nunca aire acondicionado (Hechos de los Apóstoles, cap. 29 y ss.).