Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática

 Más de treinta años celebrando

en COMUNIDAD el Triduo Pascual…



Una historia de gracia, de fidelidad y de encuentro con el Señor y con los hermanos. A lo largo de los años, esta vivencia se ha ido configurando como un verdadero camino de fe compartida, donde cada gesto, cada palabra y cada silencio han sido lugar de revelación.
La llegada de nuevos hermanos que se incorporan a la experiencia comunitaria y pascual manifiesta que la Iglesia está viva, que el Espíritu sigue convocando y que la Pascua nunca se agota, sino que se renueva en cada corazón dispuesto.
En la intimidad de Caná celebramos la Palabra -este año inspirada en la pesca milagrosa (Jn 21, 1-14)-.  Allí, la Comunidad se reconoce: llamada a confiar, a volver a echar las redes y a descubrir que es el Señor quien guía y sostiene la misión.
Gestos sencillos, como abrazar la cruz en el Viacrucis, revelan una fe encarnada, capaz de unir el dolor humano con la esperanza que brota de Cristo. En ese contacto silencioso se expresa, tantas veces, una súplica confiada: «¡Cuida de mí!».
Así, entre celebraciones, encuentros y signos, se va tejiendo una auténtica vivencia pascual donde la Comunidad  recuerda simplemente  un acontecimiento, sino que lo hace presente y lo encarna. Porque la Pascua no es solo memoria de Cristo muerto y resucitado sino vida nueva que se abre paso, luz que vence la oscuridad y esperanza que permanece.
¡El Señor ha resucitado! ¡Aleluya!
(Paqui y Jose, en viernes de la Octava)




Doce somos los que vivimos esta Pascua; doce en el Cenáculo. Cada uno vivió su propia experiencia con Jesús y con los hermanos, y juntos vivimos la Gloria de la Pascua.
El Señor nos concedió servir a sus hijos predilectos: los que sufren, los que viven la dureza de la vida, a sus hijos amados.
En esta Pascua, el Señor ha suscitado nuevos lazos fraternos: nuestros queridos jóvenes discípulos, de los que he aprendido más de lo que imaginan. ¡GraciasJesús, por el regalo que son para nosotros!
Los momentos compartidos con nuestros hermanos cristianos en Hope House, en la capilla del Camino.... ¿No ardía nuestro corazón? Cada Pascua es diferente y más especial que la anterior.
¡GRACIAS, Señor, porque nos permites vivir y celebrar tu Resurrección estando los hermanos unidos!  
(Rosa Sánchez, desde Madrid)


He vivido este TRIDUO PASCUAL en Comunidad como un regalo en mi vida. Compartir con todos vosotros y los jóvenes en especial ha sido revelador, de ver cómo vivís el amor de Cristo, con esa entrega. Habéis sido un ejemplo que me ha llenado de alegría, esperanza y confianza para con mis hijos y los jóvenes.
En cuanto a vuestra compañía la he disfrutado como la de mis propios hijos, nos habéis traído aire fresco.
Toda la Comunidad me ha hecho vivir una Semana Santa especial y única donde el Espíritu Santo se me hizo muy presente y como dices tú, me siento más resucitada, más viva y con más e intenso amor a Cristo.
Bendigo a Dios y le doy gracias por esta experiencia, por haberos conocido, por haber podido compartir todas esas cosas tan bonitas que hemos hecho y porque ya formáis parte de mi corazón.
Compartir con vosotros el servicio, disfrutar del contacto, amor, tanta alegría, tanto gozo en el alma... me reafirma en mi fe y en que Cristo es mi único camino.
(Merce, desde Gijón)

¡Doy gracias a Dios por todo lo que ha obrado en mí estos días!
Esto ha sido muy importante en mi vida, en mi vocación y en la misión que Dios tiene para mí.
Os llevo a cada uno en el corazón y os doy las gracias por dejar que el Espíritu Santo lleve vuestra vida. Por abrirnos vuestra casa, vuestro corazón. Por querernos y hacernos reír tanto desde el primer día. Por los chistes y los manteos. Por la oración juntos, los compartires y vuestra intercesión. Por enseñarnos a ser discípulos de Cristo.
Salgo de estos días más enamorada de Cristo, con fuerza, consciente de esta llamada y con cara de resucitada.
Os quiero mucho a todos. Abrazo gigante
(Teresa, desde Valladolid)



"Me amó y se entregó por mí " (Gal 2, 20)

    Celebraremos nuestro Encuentro de Comunidad del 2 al 5 de abril en la CASA de la COMUNIDAD en Tirán. Comenzaremos el Jueves Santo por la mañana y terminaremos el Domingo de Resurrección con la comida. Acompañaremos al P. Santi Núñez, sirviendo en la parroquia pontevedresa de Seixo (Marín). 
      Una vez más, viviremos en comunidad la muerte y resurrección de Cristo. Ser... ¡una/o de los Doce! Una experiencia que muchos anhelan... y que te cambia la vida. Una nueva oportunidad de encontrarnos con Jesús el Señor. Así le sucedió a Saulo y pasó a llamarse Pablo. Después de estrenar esta nueva vida, pudo decir: "Con su muerte venció el pecado, con su muerte venció la muerte. Feliz culpa la tuya, Adán, que nos mereció tal Redentor. Feliz tú, Abraham, que creíste. Ahora adoramos al Hijo que Dios nos prometió".

¡Oramos pidiéndole a Dios un deseo ardiente de 
vivir en Pascua!

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2-5 abril 2026  ·  Comunidade Caná




Y  en  PASCUA...   ·  ¡Ven a la VIDA ABUNDANTE del Espíritu!





"Nadie me quita la vida. Yo la entrego libremente para la salvación de muchos
(Anxo Rey, marzo 2002)

     Cada 2 de abril celebramos la PASCUA (paso a la Vida) de S. Juan Pablo II (2005) y de Anxo Rey (2002). La Familia Rey Centeno es una de las familias de Comunidade Caná. Dios nos ha hablado a todos en la vida de Anxo. Nos ha comunicado (y nos sigue comunicando) a cada FAMILIA de la Comunidad su plan de Amor extremo, fiel y misericordioso. 

    Elena, su esposa, escribía: "En Anxo vemos que la santidad de Dios está a nuestro alcance si lo entregamos todo. Su última estancia en el hospital coincidió con la Semana Santa. Él quería llegar a la Pascua y el Señor se lo concedió: el 2 de Abril, martes de la octava de Pascua, se fue con el Padre. Nos había dicho: "Vivid unidos. Estad unidos. Ya os he visto a todos. Ahora quiero ver a Jesús". Y yo bendigo a Dios por su Historia de Salvación con todos nosotros".

    Cuando alguien -como Anxo o Karol- deja su vida en manos de Dios, el Espíritu Santo comienza a configurar a semejanza de Cristo su vida, y así vemos en él a Dios: "Ya no vivo yo, es Cristo quién vive en mí".

    "Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación; verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores" (Is 52).

TESTIMONIO completo de Elena  ·  MÁS sobre Anxo



     > Y DE NUEVO VENDRÁ CON GLORIA <

     La primera parte del ADVIENTO no se refiere al pasado, sino al futuro; no celebra lo ya acontecido, sino lo que vendrá. Recordar el pasado a veces produce nostalgia. Esperar, con esperanza cierta, un futuro de plenitud debería dar una mayor calidad a la vida.

    Según lo que esperamos y a quien esperamos, así vivimos. Quien espera, aún en medio de muchos dolores, la curación de una enfermedad, vive con mucha más alegría que quien, sin sufrir tanto, sabe que con su enfermedad tiene los días contados. Quien espera la pronta liberación, aún en medio de sufrimientos e incomodidades, vive con más alegría que quien sólo espera la muerte.
   

    Por otra parte, cuando el Señor venga glorioso quedará clara la verdad de todas las cosas. Quedará claro que lo único que tiene futuro es el amor, la verdad, la justicia. Y que el odio, la guerra y el mal no tienen ningún futuro. Quedará claro quien es ese que vino humildemente, al que se podía rechazar, porque no quería ni podía imponerse. Cuando el Señor venga glorioso triunfará definitivamente el bien. En este sentido, los cristianos tenemos la clave de lo que vale y de lo que no vale. ¡Qué pena perder el tiempo por lo que no vale!

    Del al 8 de diciembre (2025) celebramos en Moaña nuestro Encuentro de ADVIENTO. Los Encuentros comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad. Los niños y jóvenes se integran en las reuniones en momentos de oración, ayudando a los adultos en actividades domésticas u organizativas y realizando actividades formativas adecuadas a su edad.


    La Comunidad acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas (Hech 2). Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret. Hacemos oración en familia al terminar el día: Rosario, Vísperas, lectura de la Biblia acorde con los tiempos litúrgicos...

    Cada familia se compromete a rezar por las otras familias de la Comunidad y a mantener una comunicación cercana, tanto los adultos como los jóvenes y los niños, a visitarnos unos a otros y compartir de cerca nuestras dificultades y alegrías, luces y sombras... Es motivo constante de nuestro compartir, en primer lugar, nuestra propia vida -para crecer espiritualmente y dar mayor gloria a Dios- y, en segundo lugar, nuestro servicio a la Iglesia.

    Todas las familias necesitamos un espacio de intimidad y un espacio de apertura a los otros. Es importante mantener estas distancias. Cada familia ha de ir haciendo su propio camino con el Señor: camino de amor y oración, acción y contemplación, vida familiar y vida de servicio a la Iglesia. Comunidade Caná es una comunidad de comunidades.

   Propiciamos la constante formación cristiana de todos los miembros de la Comunidad. Una formación bíblica, doctrinal y espiritual que va encaminada a servir a la Iglesia, fundamentalmente en el campo de la familia. Se cuida de modo especial el trato con los sacerdotes.

   Cuando así lo pide una familia, la Comunidad trata de potenciar, apoyar y ayudar la acción evangelizadora que está realizando en el lugar donde vive. La Comunidad va creando un estilo evangelizador propio que tiene como elementos principales la oración y el testimonio.


 

    Del 24 al 26 de octubre (2025), en la Casa de la Sagrada Familia de Villefranche en Las Rozas (Madrid), celebramos nuestro Encuentro de ComunidadLoEncuentros Comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad. 
   La llamada a ser comunidad es un don de Dios que llega a la persona por sorpresa. Esta experiencia es frágil, como una semilla plantada en la tierra; poco a poco, en la lucha y la contemplación, se orienta hacia una opción positiva y definitiva por la comunidad.
    Al hundir nuestras raíces en tierra es cuando comenzamos a ver los frutos. Estar plantado en la tierra es comenzar a vivir con un nuevo sentido la misión. Surge una nueva capacidad de dar la vida, no en mí solo, sino en el cuerpo de la comunidad.
    Porque nuestros corazones son pobres y vacíos, ¡están disponibles! Dejamos sitio para recibir a nuestros hermanos.
    Porque nuestros corazones son pobres y vacíos, ¡están heridos! Dejamos que suba hacia Ti, el grito de nuestra sed. 
     Y te damos gracias, Señor, por el camino de fecundidad que has elegido para nosotros. Seguimos diciendo "sí" a este camino. Creemos que es nuestra fecundidad, que tenemos que pasar por él para crecer en Ti.


"Me amó y se entregó por mí " (Gal 2, 20)

    Celebraremos nuestro Encuentro de Comunidad del 17 al 20 de abril en la CASA de la COMUNIDAD en Tirán. Comenzaremos el Jueves Santo por la mañana y terminaremos el Domingo de Resurrección con la comida. Acompañaremos al P. Santi Núñez, sirviendo en la parroquia pontevedresa de Seixo (Marín). 
      Una vez más, viviremos en comunidad la muerte y resurrección de Cristo. Una experiencia que muchos anhelan... y que te cambia la vida. Una nueva oportunidad de encontrarnos con Jesús el Señor. Así le sucedió a Saulo y pasó a llamarse Pablo. Después de estrenar esta nueva vida, pudo decir: "Con su muerte venció el pecado, con su muerte venció la muerte. Feliz culpa la tuya, Adán, que nos mereció tal Redentor. Feliz tú, Abraham, que creíste. Ahora adoramos al Hijo que Dios nos prometió".

¡Oramos pidiéndole a Dios un deseo ardiente de 
vivir en Pascua!
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17-20 abril 2025  ·  Comunidade Caná
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   Del 21 al 23 de febrero (2025), en la Casa de la Comunidad en Tirán (Moaña), celebramos nuestro Encuentro de ComunidadLoEncuentros Comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad. 

   "La llamada a ser comunidad es un don de Dios, que tal vez llega a la persona por sorpresa. Pero esta experiencia es frágil como una semilla plantada en la tierra. Hay que saber sacar las consecuencias de esta experiencia inicial y eliminar ciertos valores para elegir otros nuevos. Así, poco a poco, se orienta uno hacia una opción positiva y definitiva por la comunidad.
    Cuando hundimos nuestras raíces en tierra es cuando comenzamos a ver los frutos. Estar plantado en la tierra es comenzar a vivir con un nuevo sentido la misión. Surge una nueva capacidad de dar la vida, no en mí solo, sino en el cuerpo de la comunidad.
     Porque nuestros corazones son pobres y vacíos, ¡están disponibles! Dejamos sitio para recibir a nuestros hermanos.
    Porque nuestros corazones son pobres y vacíos, ¡están heridos! Dejamos que suba hacia Ti, el grito de nuestra sed.
     Y te damos gracias, Señor, por el camino de fecundidad que has elegido para nosotros.
   Seguimos diciendo "sí" a este camino. Creemos que es nuestra fecundidad, que tenemos que pasar por él para crecer en Ti."
[Jean Vanier]


   
    Los ENCUENTROS comunitarios -dice Jose Pérez- "son, para mí, el lugar de encuentro, primero con Dios, y después con mis hermanos de comunidad. Dios nos regala estos ENCUENTROS para mostrarse y darse por entero; y espera de nosotros la misma respuesta. Aquí nos jugamos todo: tenemos la ocasión de ejercitarnos en el amor fraterno. Sé que mis hermanos de comunidad no son los que yo hubiera elegido para compartir mi vida, sino los que Dios ha pensado para mí; por eso el encuentro tiene una riqueza que yo no puedo llegar a imaginar y muchas veces ni llegar a entender. Lo maravilloso de vivir el don de la fe es poder hacerlo comunitariamente."
    Rosa Sánchez añade: "Comparto esta experiencia de Jose. Es encuentro con Dios y con los hermanos. También momento de revisión, de abrir tu corazón a Dios y a los hermanos, y escuchar. Es el lugar donde soy querida y aceptada como soy, por mí misma; el Señor nos manifiesta su amor a través de los hermanos. También es un momento de gracia en nuestro matrimonio, me siento fortalecida en mi vocación." 

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      Comunidade Caná es una Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática, corriente de gracia suscitada por el Espíritu Santo tras el Vaticano II en las diferentes confesiones cristianas. Estamos presentes en las diócesis de Lugo, Ourense, Madrid, Zaragoza y Santiago de Compostela. 

    Del 22 al 24 de noviembre de 2024 celebramos nuestro ENCUENTRO mensual. Los Encuentros comunitarios son, normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, compartir, participación en la Eucaristía  y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad.  

     Los ENCUENTROS comunitarios -dice Jose Pérez- "son, para mí, el lugar de encuentro, primero, con Dios y, después, con mis hermanos de comunidad. Dios nos regala estos ENCUENTROS para mostrarse y darse por entero; y espera de nosotros la misma respuesta. Aquí nos jugamos todo: tenemos la ocasión de ejercitarnos en el amor fraterno. Sé que mis hermanos de comunidad no son los que yo hubiera elegido para compartir mi vida, sino los que Dios ha pensado para mí; por eso el encuentro tiene una riqueza que yo no puedo llegar a imaginar y, muchas veces, ni llegar a entender. Lo maravilloso de vivir el don de la fe es poder hacerlo comunitariamente."

    Rosa Sánchez añade: "Comparto la experiencia con Jose. Es encuentro con Dios y con los hermanos. También momento de revisión, de abrir tu corazón a Dios y a los hermanos, y escuchar. Es el lugar donde soy querida y aceptada como soy, por mí misma; el Señor nos manifiesta su amor a través de los hermanos. También es un momento de gracia en nuestro matrimonio: me siento fortalecida en mi vocación." 

      El 26, 27  y 28 de abril (2024) celebraremos en Allariz nuestro Encuentro de Comunidad. Los Encuentros comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad.

   
La Comunidad acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas (Hech 2). Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret. Hacemos oración en familia al terminar el día: Rosario, Vísperas, lectura de la Biblia acorde con los tiempos litúrgicos...

    Cada familia se compromete a rezar por las otras familias de la Comunidad y a mantener una comunicación cercana, tanto los adultos como los jóvenes y los niños, a visitarnos unos a otros y compartir de cerca nuestras dificultades y alegrías, luces y sombras... Es motivo constante de nuestro compartir, en primer lugar, nuestra propia vida -para crecer espiritualmente y dar mayor gloria a Dios- y, en segundo lugar, nuestro servicio a la Iglesia.

    Todas las familias necesitamos un espacio de intimidad y un espacio de apertura a los otros. Es importante mantener estas distancias. Cada familia ha de ir haciendo su propio camino con el Señor: camino de amor y oración, acción y contemplación, vida familiar y vida de servicio a la Iglesia. Comunidade Caná es una comunidad de comunidades.

   Propiciamos la formación cristiana de todos los miembros de la Comunidad. Una formación bíblica, doctrinal y espiritual que va encaminada a servir a la Iglesia, fundamentalmente en el campo de la familia. Se cuida de modo especial el trato con los sacerdotes.

   Cuando así lo pide una familia, la Comunidad trata de potenciar, apoyar y ayudar la acción evangelizadora que está realizando en el lugar donde vive. La Comunidad va creando un estilo evangelizador propio que tiene como elementos principales la oración y el testimonio.



    Entramos en un nuevo tiempo. Este “nuevo tiempo” es el DESIERTO. El desierto es el lugar escogido por Dios para demostrar a su pueblo elegido -al que ha liberado de la esclavitud- cuánto le ama. En el libro del profeta Oseas se nos muestra a Dios como un esposo enamorado de Israel, su pueblo elegido. Israel obra como una mujer inquieta y mirada por muchos hombres. Israel se olvidó de Dios y se fue con otros. Y Dios se molestó y decidió castigarla: «¡Acusad a vuestra madre, acusadla! Porque ella no es mi esposa, ni yo soy su marido» (Os 2, 4). Pero Dios no pudo castigar a su esposa, porque verdaderamente la amaba. ¿Y qué es lo que hizo con su esposa a la que amaba?  Llevarla al lugar donde le mostró todo su amor: el “desierto”. «Pero yo la atraeré y la guiaré al desierto, donde hablaré a su corazón» (Os 2, 16).

    

   El Señor nos ha hablado proféticamente: «No veis. ¡Confiad! Yo veo en vosotros. ¡Avanzad! ¡Avanzad! ¡Avanzad!». Este es un nuevo tiempo, es un tiempo de «prueba» -querido y amado por Dios- para su pueblo, al que ama y no puede dejar. Esta es una nueva oportunidad para un encuentro más profundo y confiado en Él y sus maravillas. Es el tiempo del Espíritu Santo: «El Señor caminaba delante de los israelitas. No se apartaba de delante del pueblo ni la columna de nube, de día, ni la columna de fuego de noche» (Ex 13, 22).


   AVANZAR    ABANDONAR     OBEDECER       CONFRONTAR       ANUNCIAR (sembrar)              VIVIR en el ESPÍRITU      SIN RESERVAS



     "Porque esto dice el Señor Dios: Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré. Yo mismo apacentaré mis ovejas y las haré reposar. Buscaré la oveja perdida, recogeré a la descarriada; vendaré a las heridas; fortaleceré a la enferma".   (Ez 34, 11. 15-16)

     La Palabra de Dios va delante de nosotros. Caminando por esta senda segura, llegamos a nuestro Encuentro de Comunidad de junio, que celebraremos los días 26, 27 y 28 de junio vía Zoom.  En este Encuentro vamos a tener Revisión de vida, que nos exige entrar en nosotros y hablar no solo desde lo inmediato -aquello que hemos vivido en las últimas horas- sino que nos lleva a reflexionar sobre todo un periodo, en nuestro caso sobre el último curso vivido. Y tener una visión sobre todo lo que me ha permitido -o no,-crecer; es una revisión profunda de mi vida a la luz de Dios.
     «Conociendo nuestras dificultades y nuestras debilidades, nuestra confianza en Jesús y en la comunidad, nos podemos ayudar mutuamente y animarnos a una mayor fidelidad. Si se busca únicamente demostrar nuestra fuerza, nuestras cualidades, o nuestros éxitos se suscita más la admiración que el amor y se empiezan a guardar las distancias. Compartir las debilidades y las dificultades, pedir ayuda y oración, es como un cimiento para la comunidad, una llamada que liga y crea unidad. Tenemos que descubrir que nos necesitamos para ser fieles y ejercitar nuestros dones. [...] Así es como se camina hacia la comunidad: un alma, un corazón, un espíritu, un cuerpo». (Jean Vanier)

      Comunidade Caná es una Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática, corriente de gracia suscitada por el Espíritu Santo tras el Vaticano II en las diferentes confesiones cristianas. Estamos presentes en las diócesis de Lugo, Tui-Vigo, Madrid, Cádiz-Ceuta y Santiago de Compostela.
      ¿Cómo estamos viviendo nosotros, comunitariamente, esta Cuaresma tan especial?
  Del 19 al 22 de marzo íbamos a tener en La Gabrielina (Badajoz) nuestro Encuentro de Comunidad. Los Encuentros comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía  y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad.  
      Ante la situación de ALERTA SANITARIA, no hemos podido juntarnos en La Gabrielina y hemos tenido, en cambio, dos momentos de conferencia colectiva por streaming: el sábado 21 de marzo a las 18:00 y el Domingo 22 a las 10:00. En estos tiempos de GRACIA que vivimos, el Señor se hace presente en nuestros hogares y el Espíritu Santo nos empuja a vivir nuestra vida cristiana, personal y comunitaria, de forma creativa. Podéis ver en el vídeo nuestra oración de alabanza la mañana del Domingo.
      Los ENCUENTROS comunitarios -dice Jose Pérez- "son, para mí, el lugar de encuentro, primero con Dios, y después con mis hermanos de comunidad. Dios nos regala estos ENCUENTROS para mostrarse y darse por entero; y espera de nosotros la misma respuesta. Aquí nos jugamos todo: tenemos la ocasión de ejercitarnos en el amor fraterno. Sé que mis hermanos de comunidad no son los que yo hubiera elegido para compartir mi vida, sino los que Dios ha pensado para mí; por eso el encuentro tiene una riqueza que yo no puedo llegar a imaginar y muchas veces ni llegar a entender. Lo maravilloso de vivir el don de la fe es poder hacerlo comunitariamente."
    Rosa Sánchez añade: "Comparto la experiencia con Jose. Es encuentro con Dios y con los hermanos. También momento de revisión, de abrir tu corazón a Dios y a los hermanos, y escuchar. Es el lugar donde soy querida y aceptada como soy, por mí misma; el Señor nos manifiesta su amor a través de los hermanos. También es un momento de gracia en nuestro matrimonio, me siento fortalecida en mi vocación." 


Seguimos emitiendo EN ABIERTO por nuestro canal Comunidade Caná Youtube
¡Únete el próximo viernes 3 de abril (19:00) al Viacrucis en FAMILIA!
     


Un camino hacia el encuentro con el Resucitado

     Hacemos memoria de las tres últimas décadas. Al comienzo de cada Cuaresma, resonaba en la Comunidad una llamada para estar atentos y salir al camino; recorrer durante cuarenta días un camino, siempre sorprendente y jalonado de acontecimientos personales en cada uno de nosotros… sabiendo todos que ese camino confluiría en un Encuentro Comunitario en el Triduo Pascual. En nuestro corazón, un grito sostenido hasta la Pascua: ¡Jesucristo ha resucitado!
     Sabíamos que, llegada la Semana Santa, no nos iríamos de vacaciones al uso; más bien íbamos preparando ese momento, como novios preparando su ajuar, sus invitados, su banquete, su iglesia, su boda. Nuestros hijos -en aquel momento todavía pequeños- vivían también estos preparativos, creo que con el mismo “nerviosismo” que nosotros, pues sabían que, al llegar la Semana Santa, comenzaba un ir y venir continuo por pueblos, aldeas, ciudades, iglesias, ermitas, capillas, parroquias, locales, montes, sacerdotes. De A Barrela a Villardeciervos, de San Adrián a Jerusalem… y hasta los confines de la Tierra. ¡Gracias Señor!
     El camino de esos días resultaba agotador: “Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu, pero Dios fortalece mi corazón; él es mi herencia eterna” (Sal 73, 26)En medio de tanto trabajo y esfuerzo, el Señor nos bendice copiosamente, haciéndonos contemplar y vivir tantos momentos, tantas sanaciones, tantas…. que podemos dar testimonio: “Los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría” (Lc 10).
     Algunos de nuestros hermanos ya han llegado y ven cara a cara la Gloria del Resucitado. Es nuestra certeza. ¡Bendito sea Dios! Y nuestros hijos ya están recorriendo su propio camino. ¡Gracias Señor!
      Este año, Dios mediante, Comunidade Caná vivirá el Triduo Pascual en Galicia, junto a un grupo de Familias Invencibles. Nuevos hijos venidos de lugares lejanos, de Colombia a Texas, de Honduras a Venezuela… Como hace treinta años, la esperanza renovada en nuestro corazón y un grito sostenido hasta la Pascua: ¡Jesucristo ha resucitado!
Jose Louzán · Comunidade Caná Vigo

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11, 28)


De 26 al 28 de julio, nuestra Comunidad se retira a la Abadía Cisterciense de San Isidro de Dueñas

    «Para ser buenos instrumentos del amor de Dios hay que evitar estar agotados, quemados, rendidos, agresivos, dispersos o cerrados. Debemos ser reposados, unificados, agradables, conscientes de las necesidades de nuestro cuerpo, de nuestro corazón y de nuestro espíritu. Jesús dice que no hay amor más grande que dar la vida. Pero no demos vidas agotadas, rendidas y llenas de agresividad; demos sobre todo unas vidas llenas de alegría». [Jean Vanier. La Comunidad lugar del perdón y de la fiesta]

      Estas palabras de Jean Vanier reflejan perfectamente los motivos que nos conducen a las familias de Caná a retirarnos, y lo hacemos queriendo dejar al Espíritu Santo que hable a nuestro espíritu; buscando escuchar lo que el Espíritu Santo nos quiere decir. Necesitamos oir a Cristo en su Palabra, que nos quiere Evangelizar, quiere poner la Buena Nueva, la unción, la libertad, la vista y soltar nuestros nudos que nos atan. Ahora nos toca ser: «Shemá, Israel», «escucha, Cana». Habla, Caná, «escucha, Caná».


«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor».

«Hoy se ha cumplido esta Escritura» (Lc 4, 18-19. 21b).



      En Comunidade Caná, el próximo curso vamos a vivir -por segunda vez- un acontecimiento extraordinario...  Ya lo vivimos por primera vez en el año 2008; y fue, sin duda alguna, el comienzo de una etapa de crecimiento y maduración para la Comunidad. Ahora nos encontramos a las puertas de nuestro segundo Capítulo General. La Comunidad ha cambiado, ha crecido, han sucedido muchas cosas, buenas y malas. Será un tiempo para fortalecernos, para seguir creciendo y, sobre todo, para seguir escuchando lo que Dios quiere de nosotros como Comunidad. Según la cita de Lucas, “somos ungidos del Señor” y ahí tenemos concretado a lo que se nos llama.

    Somos invitados a tener la disposición que tuvo María con el ángel, una disposición de escucha y de fe que la llevó a decir: “Hágase”.

    El tiempo capitular, en el que entramos como Comunidad, será un tiempo de escucha; será un tiempo de obediencia, de renovar la llamada a Caná; será un tiempo precioso para que nos hable la Palabra de Dios y abrirá un espacio para escuchar a cada hermano. La Comunidad entera se pondrá en actitud de escucha. De escucha, primeramente, a la Palabra de Dios; de escucha silenciosa a la voz del Espíritu Santo; y de escucha a todos los hermanos. Así, nuestra Alianza saldrá fortalecida para encontrar, dentro de la llamada primera, otras llamadas.

    En este tiempo del Espíritu Santo, nos dejaremos interpelar por Él. Será un tiempo de acoger nuevos Dones y Carismas; de vivir la Palabra en primera persona: «El Espíritu del Señor está sobre mí» «Hoy se ha cumplido esta Escritura». Nuestro Capítulo será: “El Año de Gracia del Señor”.

«Lo que yo te mando es que tengas valor y seas valiente. No tengas miedo ni te acobardes, que contigo está el Señor, tu Dios, en cualquier cosa que emprendas» (Js 1, 9).

Miguel Castaño, moderador del Capítulo
Elena Centeno, secretaria del Capítulo

  El 18 y 19 de mayo (2019) celebraremos en la Casa de Tirán nuestro Encuentro de Comunidad. Los Encuentros comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad. Los niños y jóvenes se integran en las reuniones en momentos de oración, ayudando a los adultos en actividades domésticas u organizativas y realizando actividades formativas adecuadas a su edad.

   
La Comunidad acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas (Hech 2). Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret. Hacemos oración en familia al terminar el día: Rosario, Vísperas, lectura de la Biblia acorde con los tiempos litúrgicos...

    Cada familia se compromete a rezar por las otras familias de la Comunidad y a mantener una comunicación cercana, tanto los adultos como los jóvenes y los niños, a visitarnos unos a otros y compartir de cerca nuestras dificultades y alegrías, luces y sombras... Es motivo constante de nuestro compartir, en primer lugar, nuestra propia vida -para crecer espiritualmente y dar mayor gloria a Dios- y, en segundo lugar, nuestro servicio a la Iglesia.

    Todas las familias necesitamos un espacio de intimidad y un espacio de apertura a los otros. Es importante mantener estas distancias. Cada familia ha de ir haciendo su propio camino con el Señor: camino de amor y oración, acción y contemplación, vida familiar y vida de servicio a la Iglesia. Comunidade Caná es una comunidad de comunidades.

   Propiciamos la formación cristiana de todos los miembros de la Comunidad. Una formación bíblica, doctrinal y espiritual que va encaminada a servir a la Iglesia, fundamentalmente en el campo de la familia. Se cuida de modo especial el trato con los sacerdotes.

   Cuando así lo pide una familia, la Comunidad trata de potenciar, apoyar y ayudar la acción evangelizadora que está realizando en el lugar donde vive. La Comunidad va creando un estilo evangelizador propio que tiene como elementos principales la oración y el testimonio.


 

       Celebraremos nuestro Encuentro de Comunidad del 18 al 21 de abril. Comenzamos el Jueves Santo por la mañana y terminamos el Domingo de Resurrección por la tarde.

                    Nos acompañará el P. Abel Pino, misionero claretiano en Vigo 
Serviremos en la parroquia de La Virgen del Camino (Pontevedra)

    Una vez más, vivimos en comunidad la muerte y resurrección de Cristo. Una experiencia que muchos anhelan... y que te cambia la vida. Una nueva oportunidad de encontrarnos con Jesús el Señor, igual que le sucedió a Saulo y pasó a llamarse Pablo. Después de estrenar esta nueva vida, pudo decir: "Con su muerte venció el pecado, con su muerte venció la muerte. Feliz culpa la tuya, Adán, que nos mereció tal Redentor. Feliz tú, Abraham, que creíste. Ahora adoramos al Hijo que Dios nos prometió".

       ¡Oramos pidiéndole a Dios un deseo ardiente de vivir en Pascua!







    Del 15 al 17 de febrero de 2019 hemos celebrado en Madrid nuestro Encuentro de Comunidad. Nos reunimos en en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Visitación de Las Rozas, donde hemos vivido un tiempo de compartir fraterno con la Comunidad Carismática Israel, de Coslada. El sábado por la tarde nos acompañó Fray Ameth Moreno y tuvimos con FIAT, desde las 18:00, un tiempo de ADORACIÓN EUCARÍSTICA e INTERCESIÓN por las FAMILIAS. 

       LoEncuentros comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad. Los niños y jóvenes se integran en las reuniones en momentos de oración, ayudando a los adultos en actividades domésticas u organizativas y realizando actividades formativas adecuadas a su edad. 

      La Comunidad acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas (Hech 2). Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret. Hacemos oración en familia al terminar el día: Rosario, Vísperas, lectura de la Biblia acorde con los tiempos litúrgicos...

    Cada familia se compromete a rezar por las otras familias de la Comunidad y a mantener una comunicación cercana, tanto los adultos como los jóvenes y los niños, a visitarnos unos a otros y compartir de cerca nuestras dificultades y alegrías, luces y sombras... Es motivo constante de nuestro compartir, en primer lugar, nuestra propia vida -para crecer espiritualmente y dar mayor gloria a Dios- y, en segundo lugar, nuestro servicio a la Iglesia.

     Todas las familias necesitamos un espacio de intimidad y un espacio de apertura a los otros. Es importante mantener estas distancias. Cada familia ha de ir haciendo su propio camino con el Señor: camino de amor y oración, acción y contemplación, vida familiar y vida de servicio a la Iglesia. Comunidade Caná es una comunidad de comunidades.

     Propiciamos la constante formación cristiana de todos los miembros de la Comunidad. Una formación bíblica, doctrinal y espiritual que va encaminada a servir a la Iglesia, fundamentalmente en el campo de la familia. Se cuida de modo especial el trato con los sacerdotes.

     Cuando así lo pide una familia, la Comunidad trata de potenciar, apoyar y ayudar la acción evangelizadora que está realizando en el lugar donde vive. La Comunidad va creando un estilo evangelizador propio que tiene como elementos principales la oración y el testimonio.