Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática

Con el P. Abel Pino
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  • 2 horas de respiro para reavivar vuestra esponsalidad, la gracia poderosa del Sacramento del Matrimonio: Adoración Eucarística - Reconciliación - Intercesión.
  • Sábado 30 de octubre de 2021, de 16:30 a 18:45, con la posibilidad de unirse a la Eucaristía Dominical (19:00).  
  • Parroquia del Corazón de María (Vigo). Cuidaremos con esmero a vuestros hijos (de 0 a 10 años). 
  • Aclaramos vuestras dudas por Tf o whatsapp 636086986 (Montse y Javier).
 
¿Será mucho decir que un músico o cantor cristiano ha de ser un profeta? Creo que a buena parte de los hermanos y hermanas que he conocido sirviendo a la Iglesia a través de la música y el canto -quizás a buena parte de los que estáis leyendo esto ahora- os parezca exagerado decir que un cantor o un músico cristiano han de ser profetas de Dios.

Si lo vemos desde una perspectiva bíblica, a la luz de la Palabra, podemos contemplar cómo el Señor actúa a través de la música y la usa como un medio poderoso para producir aquellas obras que Él desea. La música puede ser profecía. Yo diría más: la música, hoy... ¡debe ser profecía! Estoy convencido de que Dios quiere llevar el servicio de la música y el canto allí donde Él pueda hacer, con este ministerio, obras poderosas en el Espíritu. Obras que nosotros no podemos realizar por nuestras propias fuerzas, ni con muchos estudios ni con la máxima capacitación. ¡Solo Dios puede hacer estas obras! Porque Dios no ha creado la música simplemente para entretener a la gente, sino con un propósito mucho más transcendente.

Veo buenas interpretaciones vocales e instrumentales por parte de coros, salmistas, cantantes y músicos cristianos. Es posible que, en muchos de ellos, únicamente haya una intención "estética". No está mal para empezar... La pregunta es: ¿Hay frutos espirituales?

Veo buenas interpretaciones vocales e instrumentales por parte de coros, salmistas, cantantes y músicos cristianos. Es posible que, en muchos de ellos, únicamente haya una intención "estética". No está mal para empezar... La pregunta es: ¿Hay frutos espirituales? ¿Es una música que edifica, que construye el Cuerpo de Cristo? Lo que sí constato -a menudo y con pena- es el florecimiento de eso que Pablo llama “frutos de la carne”. En Gál 5, 20 se enumeran algunos de ellos: «Enemistades, discordia, envidia, cólera, ambiciones, divisiones, disensiones, rivalidades y cosas por el estilo». Esto florece con frecuencia en medio de nuestra música cristiana.

Hemos de mantenernos atentos y sensibles para no estropear la acción de Dios a través de Su música

La música es profética cuando es portadora de la Palabra, cuando comunica de parte de Dios sobre lo que Él desea para su Iglesia. En 2Re 3, 15-16 se cuenta cómo el profeta Eliseo, antes de profetizar, dice: «Traedme ahora un músico. Mientras el músico tañía, la mano del Señor vino sobre Eliseo, que profetizó». Vemos aquí cómo la música es un elemento que libera la Palabra de Dios y, por otro lado, abre el corazón de quien escucha esa Palabra. Por lo tanto, hemos de ser cada vez más receptivos a este poder que hay en la música cuando es ungida por el Espíritu Santo. Hemos de mantenernos atentos y sensibles a esto para no estropear la acción de Dios a través de Su música.

En Dt 31, 19 dice el Señor a Moisés: «Y ahora, escribid este cántico, enseñádselo a los hijos de Israel, haced que lo reciten, para que este cántico sea mi testigo contra los hijos de Israel». En el versículo 22, añade: «Aquel día Moisés escribió este cántico y lo enseñó a los hijos de Israel». O sea, que Dios dictó el canto y Moisés enseñó el canto que Dios le había dictado. ¡Dios sigue actuando así! Dios sigue utilizando la música para hablarle al corazón a su pueblo. Y Dios sigue teniendo músicos fieles, que utiliza como profetas para hablar a su pueblo; igual que utilizó a Moisés, como utilizó a Eliseo… Una música poderosa, llena del Espíritu Santo, que proclama la Palabra de Dios, que establece la verdad.

Busquemos estar, con nuestra música, en la Presencia del Dios Todopoderoso. ¡Es responsabilidad nuestra! Para ello, ha de ser nuestra prioridad acercarnos más a Él, estar delante de Él mucho tiempo... Como David, un modelo para el músico cristiano, un hombre que conocía el corazón de Dios, nosotros también hemos de desarrollar esta profunda relación con Él, hemos de dejar que el Espíritu Santo nos hable. Dios nos ha creado para que tengamos comunión con Él. Por eso, los dones que Él nos ha dado (la música y el canto) tienen una sola finalidad: su gloria. ¡La gloria de Dios! Solo si nuestro servicio está realmente consagrado al Señor -y para eso nosotros tenemos que estar consagrados al Señor-, solo así, seremos instrumentos de bendición. Y el Señor nos ha colocado en un lugar importante: podemos construir o destruir. Dice Sof 3, 17: «El Señor tu Dios está en medio de ti, valiente y salvador, se alegra y goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se alegra contigo». ¡Aceptemos este reto! Comprometámonos a utilizar nuestros dones -que son suyos-, nuestra música -que, en realidad, es suya-, al servicio del Evangelio. Y así, llegará la libertad a los oprimidos, la vista a los ciegos, la vida a los muertos.

Javier de Montse - Comunidade Caná

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Los días 24, 25 y 26 de septiembre se ha celebrado la I Asamblea General Europea de CHARIS en Esztergom (Hungría). Hemos participado hermanos y hermanas de 25 países de Europa.

Representando al Servicio Nacional de Comunión CHARIS en España, participamos en esta Asamblea: Carmen Rosa Gito, Lourdes Magallón y Montse de Javier.

Este es el camino que hemos iniciado: aprender a mirarnos, a acogernos y a apreciar la belleza de esta diversidad de dones y carismas a través de la cual formamos el Cuerpo de Cristo. Y que esta diferencia sea motivo de alegría y no de conflicto. 

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... y vuestros ancianos sueños

       “Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sion, nos parecía soñar; la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares. Hasta los gentiles decían: “El Señor ha estado grande con ellos (Sal 125).

 

      Este salmo nos cuenta la alegría del regreso. Los cautivos vuelven a Sion, sus lágrimas se transforman en cantares; dejan atrás años de destierro y vuelven a su patria. Al leer este salmo desde el Nuevo Testamento, reconocemos en él la criatura nueva. Ya no soy esclavo del temor: soy hijo de Dios. Antes vivía para las vanidades y cosas del mundo; ahora soy de Dios. Antes estaba triste; ahora canto y alabo al Dios que me sacó de las tinieblas y me hace vivir en Su luz. Y hasta los amigos ateos, los que no reconocen a Dios, se admiran de lo que ven en mi vida, en mi casa. Incluso nosotros mismos nos admiramos… “Nos parecía soñar”. Como los ciegos, leprosos, endemoniados, paralíticos del Evangelio, nos llenamos de asombro ante la novedad que ha transformado nuestras vidas: “Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares”. Es verdad: al pueblo de los redimidos, el Señor no nos deja en la muerte, en el abandono, en las lágrimas. ¡Hay una esperanza!  No moriremos hundidos en la soledad. Dios nos visita, nos levanta con su diestra poderosa y nos saca a un lugar habitable.
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        Escuchemos las primeras palabras del Resucitado: “Mujer, ¿por qué lloras?”. Jesús se fija en las lágrimas de María Magdalena. En este rostro ve las lágrimas del mundo. Por esas lágrimas ha venido Él. Por eso nos detenemos en las lágrimas, sin querer pasar rápidamente a los cantares. Porque podemos vivir en un llanto continuo, en la queja, sin encontrarnos con el Rostro del Resucitado. Y ahí no hay esperanza. El Señor recoge nuestras lágrimas; para ello debemos alzar la cabeza y mirarlo a Él, resucitado. Su primera mirada se posa sobre las lágrimas, no sobre nuestros pecados. El mundo sigue siendo un inmenso llanto; pero con nosotros está el Señor. Por Él recuperamos los cantares, en medio de la lucha y la reconstrucción.

 

     Querida Renovación Carismática, queridas familias: las lágrimas, la enfermedad, la soledad, el abandono, la incertidumbre, la muerte… no tienen la última palabra. Con Cristo en medio de nosotros, son motivo de lucha, del combate de la Fe; nunca de abatimiento o desánimo. Y terminan siempre en cantos de victoria. El Señor nos invita a levantarnos y avanzar. “Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados”. Así debemos contemplar las lágrimas de nuestras familias y de las familias que nos rodean; porque así recorrería Jesús nuestras calles y ciudades, dando una respuesta al sufrimiento y al dolor. La familia cristiana tiene en su interior la semilla de Vida que, al morir, da vida, cosechando frutos de bondad, de paz, de esperanza.

        Resuena en nuestros corazones la profecía de Joel a la que se nos remite en los Hechos de los Apóstoles el día de Pentecostés: “Derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones” (Jl 3, 1). El Espíritu Santo se derramó abundantemente en Pentecostés y cumplió esta profecía. Ha bajado sobre nosotros en nuestro bautismo y nos ha marcado a cada uno con Su sello… ¡Ahora ya todos somos profetas! El profeta habla de parte de Dios; no trae mensajes del mundo, sino de Dios-Padre, que nos creó y nos recrea.

 

   

       Ante esta nueva situación, Cristo nos invita a ser centinelas, enviados. Y pone visiones en los jóvenes. Ver: es la palabra en la que ahora nos detenemos. Para este tiempo nuevo necesitamos una mirada nueva, de misericordia y compasión, como la del buen samaritano. Es la mirada que no se queda en una contemplación desoladora, sino que pasa a la acción por el dinamismo del amor. El Espíritu Santo pone en nosotros esta visión que pasa de vera tocar, a sanar, a implicarse. Nos reta proféticamente a salir de las rutinas acomodadas dentro de nuestras familias y poner en juego toda nuestra creatividad, con ese Dios que tiene poder para hacer en nosotros mucho más de lo pensamos y calculamos. 

 

         "Deja que la gracia de tu Bautismo fructifique en un camino de santidad. Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por él, elige a Dios una y otra vez. No te desalientes, porque tienes la fuerza del Espíritu Santo para que sea posible, y la santidad, en el fondo, es el fruto del Espíritu Santo en tu vida." («Gaudete et exsultate» nº 15). La mejor Iglesia es la que arde… en el Fuego del Espíritu Santo. Mantengamos los ojos abiertos, las lámparas encendidas y la esperanza firme. Dios está pasando y he de estar preparado para abrirle las puertas de mi casa.

 

         En el seno de la familia están nuestros jóvenes con sus visiones. Y estamos nosotros, Javier y Montse, ancianos llenos de sueños. En nuestro caminar con el Señor hacemos memoria de los primeros pasos en la Renovación, cuando comenzó el Grupo de Oración de A Coruña en 1976. Todo era nuevo entonces. Ahora, el Señor -por medio del Papa Francisco- nos sigue invitando al asombro. Jesús continúa despertando en nosotros los sueños de la Fe. Porque, en la barca agitada por tormentas, parece dormir; pero, en realidad, trabaja unido a su Padre Dios y al Espíritu Santo para avivar nuestra Fe. 

       La barca es una imagen preciosa para nuestra familia, nuestra Comunidad, Grupo de Oración, camino de santidad. Si Jesús va en la barca, ¿por qué tener miedo? Él nos invita a la confianza; “pero que vuestra confianza -dice Charles de Foucauld- no nazca de la dejadez o de la ignorancia de los peligros. La tempestad es casi constante. Más no olvidéis: estoy ahí, con vosotros, con vuestra familia. ¡Esta barca es insumergible! Desconfiad de vosotros mismos, pero tened confianza total en Mí.

 

         Escucha en tu interior esa llamada. Es la voz de Jesús que increpa al viento y al mar, que abre caminos. Ahora no duerme; está en pie sobre la barca y te llama a no desfallecer en la lucha por sacar adelante a tu familia, por mantener la oración familiar, por educar a tus hijos, por elegir amar, por no quedarte solo/a, por apoyarte en Él y no simplemente en tus razonamientos.

 

         En el “pico” de la pandemia, el Señor dio esta Palabra profética a Comunidade Caná: “¡Creed! ¡Creed sin ver! Yo veo en vosotros. ¡Avanzad!”. Estamos aquí para este tiempo, para esta hora. Veámonos como Él nos ve, en sus propósitos eternos. Creamos, avancemos, echemos de nuevo las redes en nombre de Jesús el Señor. Volvamos al Principio: al Padre que nos ha creado y recreado. Dejémonos abrazar una y otra vez por Jesús: elegidos, llamados, amados hasta el extremo por Él. Y enviados en el Poder del Espíritu… ¡abracemos la misión!

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Montse y Javier  ·  Comunidade Caná


    “¡No erijáis vuestros propios planes pastorales bajo la norma de lo que le está permitido actuar al Espíritu Santo!” (Benedicto XVI)

       ¡Estamos en un tiempo nuevo: el tiempo de Aquel que hace nuevas todas las cosas! ¡Aleluya! La acción de Dios tiene lugar -cada vez más inopinadamente- “en el campo” (Num 11, 27). Hay últimos que son primeros…
       El Espíritu surge, a menudo, al margen de los ámbitos que controlamos. Las nuevas realidades eclesiales dependen del dinamismo del Espíritu Santo y se liberan de todo exclusivismo. "Nuestra racionalización pastoral sistemática y planificada corre el riesgo de ahogar los aguijones pastorales que suscita el Espíritu Santo" (Mons Dominique Rey).
     Si nuestra predicación y nuestra acción pastoral no provocan un despertar en el pueblo, no llevan a las personas a tener un cambio de vida y a ser verdaderos discípulos de Jesús... hemos de analizar con profundidad si en lo que trabajamos es, básicamente, en llenar los templos aunque la gente siga vacía de Jesús.



    "Y corrieron a dar aviso a Moisés: Eldad y Medad profetizan en el campo. Entonces respondió Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, y dijo: Señor mío Moisés, impídeselo. Y Moisés le contestó: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá que todo el pueblo del Señor fuera profeta, que el Señor pusiera su Espíritu sobre ellos.”  (Num 11, 27-29) 



     Algunas propuestas de acción, en el aquí y ahora, para no estorbar el florecimiento de pequeñas comunidades vivas al estilo de los Hechos de los Apóstoles:

  • Ir donde va la gente; enfocarnos e invertir allí. Echarnos, como Iglesia, al Camino. No construir nuevos templos ni complejos parroquiales. Dejar a las autoridades civiles que restauren y conserven el patrimonio y los monumentos religiosos...
  • Aderezar nuestras Iglesias Diocesanas con aceite y vino, pasarlas por el Fuego y vaciarlas en el Camino de Santiago
  • Adelgazar drásticamente los organigramas. Es tiempo de una buena poda para esa gran hojarasca de Delegaciones, Secretariados... y tantas estructuras y nombramientos (nombro y miento) que oscurecen la fuerza del Evangelio, llegando a suplantar el combate espiritual y la primacía de la gracia.
  • Volver al Principio (en el Principio no fue así…), al punto 0 (Tú has venido a la orilla…) en los Seminarios y otras instituciones.

     Rasgos distintivos de la primera evangelización que emprendieron Pablo y sus compañeros (Bernabé, Silas, Timoteo…)

Los Hechos de los Apóstoles -cap. 13 al 19- narran los dos primeros viajes misioneros de Pablo y sus compañeros

1. Son enviados a la misión por una comunidad que ora y se abre a la acción del Espíritu Santo.

2. La dignidad de la persona humana es el centro de esta primera evangelización (14,8; 16,16…). En medio de un mundo cruel y despiadado, Pablo y sus compañeros son testigos del amor de Dios con sus gestos y sus palabras, con su trato amable, con su humildad, con su alegría, con su paz… 

3. La fe que predican es Jesucristo mismo; no simplemente una doctrina que se contrapone a otras religiones o doctrinas. A Jesús lo hacen presente a través del Espíritu que se manifiesta en las comunidades que se van creando. Comunidades vivas que perseveraban en la fe. Pablo les recordaba que tenían que atravesar muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios (leer 15,22-23).

4. La Iglesia va creciendo como familia porque la familia se convierte en una Iglesia doméstica. La escena de Pablo y Silas con la familia del carcelero nos lo deja bien claro (Hech 16). Tenemos que tener en cuenta que Jesús no dice nada nuevo sobre el matrimonio y la familia, dice que es algo que viene del Dios de la vida, y por eso nos remite al principio de la creación. Y esto es así en esta cultura romana tan violenta e inmisericorde. Para los pobres la familia era su mayor riqueza, y la gente de buena voluntad buscaba refugio en la familia.
  
      El noviazgo es el tiempo en el cual los dos están llamados a realizar un trabajo compartido sobre el amor; un trabajo en profundidad. Se descubren poco a poco el uno al otro.  El hombre ‘aprende’ acerca de esta mujer, su novia; y la mujer ‘aprende’ acerca de este hombre, su novio.      
          Desde esta perspectiva -apuntada por el Papa Francisco- hemos preparado 15 temas para ayudaros a verificar vuestro amor. Nuestra propuesta es acompañaros en este camino que tiene meta. La clave ha de ser el diálogo que estos temas, como etapas de un camino, susciten entre vosotros, los novios.


El ITINERARIO se desarrolla en ENCUENTROS MENSUALES
Estamos a vuestra disposición para las aclaraciones que necesitéis
986.313.795   canacomunidade@gmail.com    636.086.986 (WhatsApp)
   
 Más detalles en este vídeo
"Aprender a amar a alguien no es algo que se improvisa 
ni puede ser el objetivo de un breve curso 
previo a la celebración del matrimonio
(Amoris laetitia 208)



Archinov, el ITINERARIO DIOCESANO de Compostela 
para NOVIOS sin fecha de boda 


 'El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga' (Mt 16, 24)



     No se trata de una cruz ornamental, o ideológica, sino es la cruz de la vida, es la cruz del propio deber, la cruz del sacrificarse por los demás con amor, por los padres, por los hijos, por la familia, por los amigos, también por los enemigos; la cruz de la disponibilidad a ser solidario con los pobres, a comprometerse por la justicia y la paz. 

    En el asumir esta actitud, estas cruces, siempre se pierde algo. No debemos olvidar jamás que ‘el que pierda su vida -por Cristo- la salvará’. Es perder... para ganar. Y recordemos a todos nuestros hermanos que todavía hoy ponen en práctica estas palabras de Jesús, ofreciendo su tiempo, su trabajo, sus fatigas e incluso su propia vida para no negar su fe a Cristo.

Comunidade Caná

    Jesús, mediante su Santo Espíritu, nos dará la fuerza de ir adelante en el camino de la fe y del testimonio: hacer aquello en lo cual creemos; no decir una cosa y hacer otra. Y en este camino siempre está cerca de nosotros y nos precede la Virgen: dejémonos tomar de la mano por ella, cuando atravesamos los momentos más oscuros y difíciles.

     El Evangelio nos llama a confrontarnos, por así decir, ‘cara a cara’ con Jesús.

Papa Francisco, 19-6-2016

· ITINERARIO VIRTUAL ·

    Como un  peregrino más,  S.  Juan  Pablo  II  realizó  a  pie, en 1989,  los  últimos cien metros del Camino. Era su segunda visita a Santiago. Siete años antes, el martes 9 de noviembre de 1982, se había convertido en el primer Papa en peregrinar a Compostela en un Año Santo.

    Decía este caminante polaco: “Siendo aún un joven sacerdote, aprendí a amar el amor humano y dedicar todas las fuerzas a la búsqueda de un «amor hermoso». Porque el amor es hermoso. Hombres y mujeres, en el fondo, buscan siempre la belleza del amor, quieren que su amor sea bello".

CAMINO de SANTIAGO virtual 2021