Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática

¡Venid a Mí! 
(Jn 7, 37) 
Monasterio de Poio (Pontevedra)

      Jesús nos invita a ir a Él, que es la fuente de donde brota el Agua Viva. Nos invita a dejar nuestra comodidad, y levantarnos. Estamos en una situación en que los grupos de renovación, en general, están empobreciéndose, decayendo… ¡Necesitamos levantarnos, vencer! La victoria es ir a Jesús. Él nos dice "¡Venid a mí!", como una respuesta a nuestras necesidades. Nos invita a sumergirnos en su presencia, que su Agua Viva fluya en nosotros como un manantial de vida.
     En Pentecostés de 2017 el Papa Francisco nos dedicó unas palabras a la Renovación Carismática:
     "Gracias, Renovación Carismática Católica, por lo que habéis dado a la Iglesia ‎en estos 50 años. La Iglesia cuenta con vosotros, con vuestra fidelidad a la Palabra, con ‎vuestra disposición para el servicio y con el testimonio de vidas transformadas por el ‎Espíritu Santo. Compartid con todos en la Iglesia el Bautismo en el Espíritu Santo, alabad al Señor sin ‎cesar, caminad juntos con los cristianos de diferentes Iglesias y comunidades ‎cristianas en la oración y la acción por los que más lo necesitan. Servid a los más ‎pobres y enfermos, eso espera la Iglesia y el Papa de vosotros, Renovación Carismática Católica, también de todos vosotros: todos, todos los que habéis entrado en esta corriente de gracia. ¡Gracias!" 
   Estas  palabras queremos hacerlas vida en nosotros, pero para ello necesitamos levantarnos, crecer... y solo hay una solución: Jesús.
     Predicará Rodrigo Bello, laico, anterior coordinador nacional de la RCCE.






XVIII Encuentro de Verano de Familias Invencibles
8-12 de agosto de 2018
Pazo Pías - A Ramallosa / Pontevedra

     El Papa Francisco quiere familias que sigan siendo “una buena noticia para el mundo de hoy”. “Nos podríamos preguntar: ¿El Evangelio sigue siendo alegría para el mundo? Y también: ¿La familia sigue siendo una buena noticia para el mundo de hoy? ¡Yo estoy seguro de que sí!”, sostiene el Papa, quien afirma “el compromiso de Dios con una humanidad a menudo herida, maltratada y dominada por la falta de amor”.


IX Encuentro Mundial de las Familias
21-26 de agosto de 2018  ·  Dublín / Irlanda







   Benedicto XVI ha venido insistiendo repetidamente en la necesidad de una adecuada preparación al MATRIMONIO, resaltando la importancia de este sacramento que une para siempre a un hombre y una mujer sobre quienes se constituye la familia.
      El Papa emérito explica que "el derecho a casarse conlleva el derecho a celebrar un matrimonio auténtico. No se negaría por tanto un matrimonio allí donde evidentemente no existieran impedimentos para su ejercicio, es decir, se cumplieran la capacidad, la voluntad de los cónyuges y la realidad natural del matrimonio". Un serio discernimiento en este aspecto, dice, evitará que "impulsos emotivos o razones superficiales induzcan a los dos jóvenes a asumir responsabilidades que después no sabrían desempeñar". Por ello, "matrimonio y familia son instituciones que deben ser promovidas y defendidas de cualquier tipo de equívoco sobre su verdad". 
   En cuanto a la preparación para el sacramento del matrimonio -descrita ya por S. Juan Pablo II en la exhortación apostólica Familiaris Consortio-, Benedicto XVI afirma que "el objetivo inmediato de tal preparación es el de promover la libre celebración de un verdadero matrimonio". 

      Nuestras próximas Catequesis de Preparación al Sacramento del Matrimonio:

  • 9 y 10 de junio en TIRÁN, MOAÑA - Parroquia de San Xoán.
  • 23 de junio en BOIRO - Parroquia de Santa Eulalia.


La Renovación Carismática en Galicia

La Renovación Carismática llegó a Galicia en el año 1975. El 19 de marzo, día de S. José, se celebró el primer Retiro en el Colegio A Salle de Santiago de Compostela. Los sacerdotes León Maxfield y Pedro Fernández vinieron a dirigirlo desde Salamanca. Asistieron hermanos de Santiago y algunos de Boiro y A Coruña. Había muchos religiosos y religiosas y bastantes jóvenes.

Aquel Retiro dio lugar al nacimiento -en la capital de Galicia- del primer Grupo de Oración, que se llamó Siquén. Al año siguiente -1976- comienzan otros dos:

  • El Grupo Shalom (A Coruña), con varias religiosas (dos Esclavas, dos Oblatas y una de la Grande Obra de Atocha), un sacerdote pasionista (Xesús Prieto) y tres jóvenes (MontseJavier y Mari Carmen).
  • El Grupo Esperanza (Vigo), con una monja jesuitina (Henar) y un estudiante del Colegio A Salle de Santiago residente en la ciudad olívica (Javier).

En el año 77 se celebra la 1ª Asamblea de Galicia, dirigida por tres de los cinco miembros de la Coordinadora Nacional. Este Encuentro servirá para impulsar el nacimiento de nuevos Grupos y para elegir la 1ª Coordinadora de Galicia, formada por Antonio Peteiro (sacerdote franciscano de Santiago que, en 1983, sería nombrado Arzobispo de Tánger), Henar Martín (Jesuitina,Vigo) Javier Rodríguez y Montse González (matrimonio, A Coruña). Al año siguiente se revisa este equipo y se le añade Jesús Sánchez (sacerdote jesuita, A Coruña).

      Comienzan a surgir nuevos Grupos:

  • El Grupo de Ourense, por medio de varios jóvenes (Rosa, Ángeles Enrique).
  • El Grupo de A Guardia, con los sacerdotes somascos Gratto y Federico.
  • El Grupo de Lugo, con la religiosa Carmen Meiriño y varios jóvenes.
  • El Grupo de Pontevedra, a través de un hermano del Grupo Esperanza (Antonio Figueras) y de la religiosa calasancia Emilia Boán.
 
      Durante esta primera etapa, una buena parte de las/de los responsables son religiosos/las. Hay algunos sacerdotes y una proporción significativa de jóvenes. El Grupo Siquén llega a tener un centenar de hermanos, el Shalom pasa de treinta y el resto son menos numerosos.

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    Los días 9 y 10 de junio de 2018 tendremos, Dios mediante, un nuevo ENCUENTRO de FAMILIAS INVENCIBLES... ¡en AlemaniaHace ya tiempo que, en Frankfurt, se están reuniendo regularmente un grupo de familias, animadas por la Familia Wagener Díez. Se nota el amor y la alegría fraterna. Como el pasado año, una familia de Comunidade Caná irá desde Galicia para participar en este Encuentro.



  

  El 16 y 17 
de junio (2018) tendremos en Tirán nuestro Encuentro de Comunidad. Los Encuentros comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad. Los niños y jóvenes se integran en las reuniones en momentos de oración, ayudando a los adultos en actividades domésticas u organizativas y realizando actividades formativas adecuadas a su edad.

   
La Comunidad acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas (Hech 2). Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret. Hacemos oración en familia al terminar el día: Rosario, Vísperas, lectura de la Biblia acorde con los tiempos litúrgicos...

    Cada familia se compromete a rezar por las otras familias de la Comunidad y a mantener una comunicación cercana, tanto los adultos como los jóvenes y los niños, a visitarnos unos a otros y compartir de cerca nuestras dificultades y alegrías, luces y sombras... Es motivo constante de nuestro compartir, en primer lugar, nuestra propia vida -para crecer espiritualmente y dar mayor gloria a Dios- y, en segundo lugar, nuestro servicio a la Iglesia.

    Todas las familias necesitamos un espacio de intimidad y un espacio de apertura a los otros. Es importante mantener estas distancias. Cada familia ha de ir haciendo su propio camino con el Señor: camino de amor y oración, acción y contemplación, vida familiar y vida de servicio a la Iglesia. Comunidade Caná es una comunidad de comunidades.

   Propiciamos la constante formación cristiana de todos los miembros de la Comunidad. Una formación bíblica, doctrinal y espiritual que va encaminada a servir a la Iglesia, fundamentalmente en el campo de la familia. Se cuida de modo especial el trato con los sacerdotes.

   Cuando así lo pide una familia, la Comunidad trata de potenciar, apoyar y ayudar la acción evangelizadora que está realizando en el lugar donde vive. La Comunidad va creando un estilo evangelizador propio que tiene como elementos principales la oración y el testimonio.


 

Señor, Dios Todopoderoso,
que has creado el cielo
y la tierra y el mar
y todo lo que en ellos hay :
¡Alabanza, honor y gloria
a tu Nombre por los siglos!
En Ti residen para siempre
la verdad, la santidad.
la gracia y la belleza.

Esplendor y majestad
irradia tu trono,
Fuerza y magnificencia
adornan tu santuario.
En tu palacio, todo proclama ¡Gloria!
Tú has hecho todas las cosas bellas...
Y ellas manifiestan
el esplendor de tu grandeza;
sus acentos armoniosos
resuenan en todo el Universo.

A la voz de tu trueno.
la Tierra se pone a temblar;
pero cuando el viento murmura
a través de las hojas,
cuando el manantial balbucea.
es como un reflejo de tu Gracia.
Y cuando los pájaros
hacen resonar sus cantos,
tan variados y melodiosos,
percibimos como un eco
de la música de tu voz.
Tú has hecho nacer en nuestros corazones
el deseo de celebrarte.
Tú te complaces con nuestras alabanzas
y aceptas nuestros cantos.

Tú has hecho la música
como un medio privilegiado
para expresar nuestros sentimientos.
¡Gracias por este regalo!
Queremos utilizarlo
para cantar tus alabanzas
y para revelarte
a los que viven sin esperanza.

¡Gracias por todos los salmos,
los himnos y los cánticos
compuestos por los que nos han precedido
y por nuestros contemporáneos!
¡Gracias por los dones musicales
que has dado a tu Iglesia!
Concédenos, en tu amor,
utilizarlos para tu Gloria.



Desde aquí abajo, Señor,
queremos unir nuestras alabanzas
a aquellas que hacen resonar
el coro de miles de ángeles
que te celebran en el cielo,
esperando el día glorioso
en el que entonaremos
el cántico nuevo
en compañía de los redimidos
de todos los tiempos y lugares
reunidos delante de Ti.
¡Amén!


Jubileo de Oro de la R.C.C.

     “Vosotros, Renovación Carismática, habéis recibido un gran don del Señor. Habéis nacido de una voluntad del Espíritu Santo como una corriente de gracia en la Iglesia y para la Iglesia.” (Papa Francisco en el Olímpico de Roma. 1-6-14)

        Nos enamoramos en la primavera del 75. Fue en una pascua juvenil, en un suburbio de A Coruña. Al poco, fuimos a Taizè y, a la vuelta, llegó a nosotros la Renovación Carismática, que daba sus primeros pasos en España.
        Nos encontramos con Jesús el Señor: un Dios vivo, cotidiano, invencible, lleno de Amor… ¡El Amor de nuestra vida en común! Y, desde la fragilidad y el atrevimiento, comenzamos esta maravillosa aventura de vivir en el Poder de su Espíritu: elegidos, bendecidos y enviados por Él. Una llamada radical -de toda la vida y para toda la vida- a ser discípulos. Y misioneros. En comunidad.
       Nuestro primer contacto fue a través de los cantos de dos monjas en la catequesis de niños. Después  formamos parte del primer Grupo de Oración que empezó a reunirse en A Coruña. Experimentamos la autenticidad de la oración y la presencia del Resucitado en medio de personas tan distintas. En el Grupo había curas, monjas, consagradas, viudas, matrimonios, jóvenes…Verdaderamente, Dios actuaba y cada semana acontecía un milagro de oración, de fraternidad y de misión.
       Permanecimos 7 años en “nuestro” Grupo Shalom; después hemos ido llevando la espiritualidad de la Renovación por los distintos destinos que hemos tenido como maestros, desde la Costa da Morte hasta la Ría de Vigo. Hoy pertenecemos al Grupo “Familia de Nazaret” de Moaña (Pontevedra). Dios nos ha regalado un don que no está de moda: permanecer en la llamada -irrevocable- que Él nos hizo.
       Ésta es nuestra 1ª invitación: ¡Perseverad! Como los primeros cristianos, de los que se dice: “Perseveraban…” (Hech 1, 14). No siempre sentiréis al Señor, no siempre tendréis experiencias estupendas… pero Él, que os ha llamado, es fiel y permanece a vuestro lado.


       El Grupo significó nuestra confirmación en la fe. Aprendimos a orar, empezamos a conocer la Palabra de Dios y a sentir deseos de formarnos. Enseguida nos eligieron servidores y, muy pronto, miembros de la Coordinadora Regional; muchas responsabilidades… que nos venían muy grandes. Por ejemplo, la palabra “discernir”. Nos preguntábamos: ¿Quién nos ayudará a discernir la voluntad de Dios? ¿Cómo vamos a saber nosotros lo que el Señor quiere para el grupo? Desde el principio había en nosotros una llamada a la Comunidad. El Grupo de Oración fue nuestra primera comunidad. Después formamos parte del Grupo de Profundización -núcleo más comprometido dentro del grupo grande-. Y, más tarde, de una Comunidad Carismática que empezó a caminar en Galicia por el año 85. Paso a paso -siempre más adelante-, aprendemos que este “caminar en el Espíritu” es siempre caminar con hermanos y ello trae consigo cruz y gloria. Y vivimos la manifestación de dones y carismas: la intercesión, la alabanza, la música, el testimonio, la predicación, la profecía… todo por Él y para Él.

      Cuarenta y dos años después, “os anunciamos que la promesa hecha a los padres Dios la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús” (Hech 13, 32-33). Por su gracia, vivimos la victoria de la Cruz: el gozo de una vida lograda, entregada día a día por su misericordia y su fidelidad: su vida abundante que “cubre una multitud de pecados” (1Pe 4, 8).
       He aquí nuestra 2ª invitación: No te quedes solo o sola. Si has conocido un Grupo de Oración, si has vivido un Retiro, si han orado por ti, si has tenido un primer encuentro con Dios… no te dejes llevar por la tentación del aislamiento, del individualismo o de la comodidad. Dios se manifiesta en la Comunidad. Busca la compañía de otros jóvenes, ve a lugares de oración, escucha el testimonio de los amigos de Dios. Los hermanos despiertan los sueños de la fe y nos ayudan a crecer.


       Medio siglo cumple esta corriente de gracia suscitada por el Espíritu Santo tras el Vaticano II en las diferentes confesiones cristianas, cristalizada en múltiples expresiones -como multiforme es el Espíritu-: grupos de oración, comunidades de alianza y de vida, escuelas de evangelización, asociaciones caritativas y de diversa índole... No hablamos de un movimiento, sino, más bien, de “la Iglesia en movimiento”. Por tanto, no se trata de si yo simpatizo, participo o “soy de la Reno”. La verdadera cuestión es: ¿Se mueve mi vida por AMOR (nombre propio de la tercera persona de la Trinidad)? ¿Sigo escuchando en mi corazón la voz del Espíritu que me llama a la conversión? No basta solo con cantar; ¡es necesario morir!       
       El Papa Francisco nos ha pedido que no perdamos la libertad del Espíritu, que no nos apoyemos demasiado en la organización, que no seamos controladores de la Gracia… Y que compartamos con toda la Iglesia el don que hemos recibido: “Espero de vosotros una evangelización con la Palabra de Dios que anuncia que Jesús está vivo y ama a todos los hombres”.
       La Efusión del Espíritu genera un proceso de discipulado que se plasma en una vida con propósito; en sucesivas elecciones sobre el estado de vida, el trabajo, la economía, las relaciones… una vida entera entregada a cumplir los sueños de Dios para mí. Vivir, desde la debilidad, en el señorío de Cristo. O santos, o… ¡nada! ¡Este es el quid! Aquí se juega el futuro de la Renovación: “Una vida cristiana enteramente consagrada a Dios, sin fundador, sin regla, sin congregación. No preocuparse por el mañana, no pretender levantar organismos reconocidos que se perpetúen con sucesores… Jesús es un Fundador que no muere nunca; por eso no necesita sucesores. Hay que dejarle hacer siempre cosas nuevas, también mañana. ¡El Espíritu Santo estará en la Iglesia mañana también!” (Raniero Cantalamessa - "La sobria embriaguez del Espíritu").
       Nuestra 3ª invitación: Estás llamado a construir el futuro. Jesús dice: “Yo hago nuevas todas las cosas” (Ap 21, 5). Para ello te necesita a ti. Es verdad que encontrarás dificultades y pruebas. Pero… “¡Ánimo! Yo he vencido al mundo” (Jn 16, 33).


       S. Juan Pablo II empezó a hablar de Nueva Evangelización y… estamos aún en los inicios. Igual que nosotros, tú estás llamado a meterte en este “lío”. La Renovación es un medio fantástico para decir al mundo, en nombre del Señor: “Mirad que voy a hacer algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis?” (Is 43, 19).
        A los cincuenta años, el reto sigue siendo: dejarnos guiar por el Espíritu, ser dóciles a su acción. Y el precio: morir a nosotros mismos, no acomodar ni domesticar al Espíritu. Porque el Espíritu Santo es viento recio, fuego abrasador; nunca aire acondicionado (Hechos de los Apóstoles, cap. 29 y ss.).

                                                ¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres;
rompe la tela de este dulce encuentro.
¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada perla!
¡Oh mano blanda!
¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe
y toda deuda paga!;
matando, muerte en vida la has trocado

¡Oh lámpara de fuego,
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores,
calor y luz dan junto a su querido!

¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno,
donde secretamente solo moras,
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno,
cuán delicadamente me enamoras!

San Juan de la Cruz
(fotos Miguel Castaño)


"Se é un feito histórico que a Igrexa saíu do Cenáculo o día de Pentecoste, pódese dicir que, dalgún xeito, nunca o ten deixado" (Dominum et Vivificatem, 66).
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     Pentecoste é a festa da colleita, tal e como a celebraba o pobo de Israel: as flores convértense en froitos. O noso froito é Xesucristo. No Cenáculo é onde Cristo institúe a Eucaristía, onde nos lava os pés, onde nos dá o mandamento novo do amor, onde a Igrexa -unida pola paz e a graza do Espírito, unida a María- lánzase sen medo a evanxelizar. “É o trampolín dende onde mirar ao mundo tan necesitado da tenrura de Deus” (F. Cerro). Cando a Igrexa vive no Cenáculo e se abre á acción do Señor e Dador de Vida, faise unha permanente primavera onde agroma a santidade.
     Pascua é condición precisa de Pentecoste. Xesús dixera: “Convenvos que eu me vaia...” (Xn 16, 7). A Pascua, di Raniero Cantalamessa, "é necesaria para o don do Espírito, porque este non podía vir mentres o home estivese baixo o dominio do pecado. Agora, coa morte e a resurrección de Cristo queda destruído o corpo de pecado (Rm 6, 6)".
     S. Xoán XXIII, na convocatoria oficial do Concilio Vaticano II, oraba así: “Renova no noso tempo os prodixios dun novo Pentecoste, e concede que a Santa Igrexa, reunida en unánime e intensa oración en torno a María, Nai de Xesús, e guiada por Pedro, propague o reino do Salvador divino, que é reino de verdade, de xustiza, de amor e de paz" (Humanae Salutis, 21).

     "A Igrexa é un Pentecoste permanente (J. Ratzinger). O Espírito Santo é a súa alma. Inspirada por El, fala a linguaxe do amor; a linguaxe que todo o mundo entende e que, cando a falamos os cristiáns, xera nova vida. De tal xeito que a vinda do Espírito non se limita á comunidade eclesial, senón que, por medio dela, chega a toda a humanidade; e, polo Espírito, a Igrexa -a imitación de María- faise nai e evanxelizadora de todos os pobos.
    Cómpre que, no corazón da Igrexa de Compostela, avivemos o lume do Espírito. Porque Pentecoste non é calquera cousa. Estamos no tempo dos soños, das visións… e do cumprimento das promesas de Deus. Tempo de que o Espírito faga novas marabillas: inesperadas, desconcertantes, desestabilizadoras… Marabillas de comuñón. En ti, en min. A impresionante marabilla de deixar a Deus ser Deus!
    “Na mañá de Pentecoste, María presidiu coa súa oración o comezo da evanxelización baixo o influxo do Espírito Santo. Sexa ela a Estrela da Evanxelización sempre renovada que a Igrexa, dócil ao mandato do Señor, debe promover e realizar nestes tempos difíciles e cheos de esperanza” (Paulo VI. Evangelii Nuntiandi, 82).
 . . . . .Así que... veña, ímoslle botar leña ao lume do Espírito!
Javier R, Comunidade Caná

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el Cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones, espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.



Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.


Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.
Si vosotros, matrimonios cristianos, os sentís llamados a vivir vuestra vida de fe con otras familias y no sabéis cómo hacerlo, aquí tenéis una manera de empezar.


ENCUENTROS ABIERTOS, cada MES, 
a cualquier familia que quiera participar 
Niños - Jóvenes - Mayores

Casa Rectoral de la Parroquia de Tirán (Moaña)
¡No es bueno que  tu FAMILIA esté sola!

¿Quieres más información?
Eva y Nacho: egmolinos@gmail.com




         Los miembros de Comunidade Caná tenemos un ENCUENTRO mensual de fin de semana. Además, en el caso de las familias que vivimos cerca, buscamos otros momentos para orar juntos y compartir... Le llamamos CASA de ORACIÓN: un ENCUENTRO de dos o tres horas en casa de alguna de las familias de la Comunidad.