Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática


18-25 de enero de 2020

«Nos trataron con una solicitud poco común» (Hch 28, 2)

       Los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2020 han sido preparados por las Iglesias cristianas de Malta y de Gozo (Cristianos Unidos en Malta). El 10 de febrero muchos cristianos en Malta celebran la Fiesta del Naufragio de San Pablo, señalando y dando gracias por la llegada de la fe cristiana a estas islas. La lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles que se utiliza en esta fiesta es la que se ha elegido para la Semana de Oración de este año. La narración comienza con Pablo siendo llevado a Roma como prisionero (Hechos 27, 1ss). Pablo está encadenado, pero aun en la que se volverá una travesía peligrosa, la misión de Dios continua a través de él. Este relato es un drama clásico de la humanidad confrontada con el poder terrorífico de los elementos. Los pasajeros en la nave están a la merced de las fuerzas de los mares debajo de ellos y de la potente tempestad que arrecia encima de ellos. Estas fuerzas los llevan a un terreno desconocido en el que están perdidos y sin esperanza.
     Hoy en día muchas personas se enfrentan a los mismos miedos en los mismos mares. Los mismos sitios que se nombran en la lectura (27, 21; 28, 1), aparecen también en las historias de los migrantes de hoy. En otros lugares del mundo muchos otros emprenden viajes igualmente peligrosos por tierra y por mar para escapar de catástrofes naturales, de guerras y de la pobreza. También sus vidas están a la merced de inmensas fuerzas, frías e indiferentes, no solo pertenecientes a la naturaleza, sino también políticas, económicas y humanas. Esta indiferencia del ser humano asume varias formas: la indiferencia de aquellos que venden plazas a personas desesperadas en buques que no son aptos para navegar; la indiferencia de los que deciden no mandar naves de rescate; y la indiferencia de los que alejan de sus costas a pateras con migrantes. Estos son solo algunos ejemplos. Como cristianos unidos que enfrentan la crisis migratoria, esta historia nos reta: ¿nos unimos a las frías fuerzas de la indiferencia o mostramos «una solicitud poco común», haciéndonos testigos de la providencia amorosa de Dios para todas las personas?

     "La llamada a ser comunidad es un don de Dios, que tal vez llega a la persona por sorpresa. Pero esta experiencia es frágil como una semilla plantada en la tierra. Hay que saber sacar las consecuencias de esta experiencia inicial y eliminar ciertos valores para elegir otros nuevos. Así, poco a poco, se orienta uno hacia una opción positiva y definitiva por la comunidad.
    Cuando hundimos nuestras raíces en tierra es cuando comenzamos a ver los frutos. Estar plantado en la tierra es comenzar a vivir con un nuevo sentido la misión. Surge una nueva capacidad de dar la vida, no en mí solo, sino en el cuerpo de la comunidad.
     Porque nuestros corazones son pobres y vacíos, ¡están disponibles! Dejamos sitio para recibir a nuestros hermanos.
    Porque nuestros corazones son pobres y vacíos, ¡están heridos! Dejamos que suba hacia Ti, el grito de nuestra sed.
     Y te damos gracias, Señor, por el camino de fecundidad que has elegido para nosotros.
   Seguimos diciendo "sí" a este camino. Creemos que es nuestra fecundidad, que tenemos que pasar por él para crecer en Ti."
[Jean Vanier]

   Los días 24, 25 y 26 de enero (2020) celebramos en Tirán nuestro Encuentro de ComunidadLos Encuentros comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad. Los niños y jóvenes se integran en las reuniones en momentos de oración, ayudando a los adultos en actividades domésticas u organizativas y realizando actividades formativas adecuadas a su edad.

   
La Comunidad acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas (Hech 2). Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret. Hacemos oración en familia al terminar el día: Rosario, Vísperas, lectura de la Biblia acorde con los tiempos litúrgicos...

    Cada familia se compromete a rezar por las otras familias de la Comunidad y a mantener una comunicación cercana, tanto los adultos como los jóvenes y los niños, a visitarnos unos a otros y compartir de cerca nuestras dificultades y alegrías, luces y sombras... Es motivo constante de nuestro compartir, en primer lugar, nuestra propia vida -para crecer espiritualmente y dar mayor gloria a Dios- y, en segundo lugar, nuestro servicio a la Iglesia.

    Todas las familias necesitamos un espacio de intimidad y un espacio de apertura a los otros. Es importante mantener estas distancias. Cada familia ha de ir haciendo su propio camino con el Señor: camino de amor y oración, acción y contemplación, vida familiar y vida de servicio a la Iglesia. Comunidade Caná es una comunidad de comunidades.

   Propiciamos la constante formación cristiana de todos los miembros de la Comunidad. Una formación bíblica, doctrinal y espiritual que va encaminada a servir a la Iglesia, fundamentalmente en el campo de la familia. Se cuida de modo especial el trato con los sacerdotes.

   Cuando así lo pide una familia, la Comunidad trata de potenciar, apoyar y ayudar la acción evangelizadora que está realizando en el lugar donde vive. La Comunidad va creando un estilo evangelizador propio que tiene como elementos principales la oración y el testimonio.


 

   Por primera vez en Galicia, tendrá lugar un RETIRO de Proyecto de Amor Conyugal. Será, Dios mediante, en Tui, los días 31 de enero y 1/2 de febrero de 2020. 
   Estamos, confiados en el Señor, en que va a ser un gran bien para muchos matrimonios. Desde Comunidade Caná os invitamos a participar con nosotros y a invitar a otros.
   Para presentarlo, hemos tenido un ENCUENTRO con sus fundadores, José Luis y Magüi, en nuestra Casa de Tirán el sábado 26 de octubre.


      El noviazgo es el tiempo en el cual los dos están llamados a realizar un trabajo compartido sobre el amor; un trabajo en profundidad. Se descubren poco a poco el uno al otro.  El hombre ‘aprende’ acerca de esta mujer, su novia; y la mujer ‘aprende’ acerca de este hombre, su novio.      
      Desde esta perspectiva -apuntada por el Papa Francisco- hemos preparado 15 temas para ayudaros a verificar vuestro amor. Nuestra propuesta es acompañaros en este camino que tiene meta. La clave ha de ser el diálogo que estos temas, como etapas de un camino, susciten entre vosotros, los novios.


El ITINERARIO se desarrolla en ENCUENTROS MENSUALES
Estamos a vuestra disposición para las aclaraciones que necesitéis
986.313.795   canacomunidade@gmail.com    636.086.986 (WhatsApp)
   
 Más detalles en este vídeo
"Aprender a amar a alguien no es algo que se improvisa 
ni puede ser el objetivo de un breve curso 
previo a la celebración del matrimonio
(Amoris laetitia 208)



Archinov, el ITINERARIO de Compostela 
para NOVIOS sin fecha de boda 


Si os sentís llamados a vivir vuestra vida de fe con otras familias y no sabéis cómo hacerlo, aquí tenéis una manera de empezar.


ENCUENTROS ABIERTOS, cada MES, 
a cualquier familia que quiera participar 
Niños - Jóvenes - Mayores

Rectoral de S. Xoán de Tirán (Moaña-Pontevedra)
¡No es bueno que  tu FAMILIA esté sola!
8 febrero - 7 marzo
18 abril - 23 mayo - 20 junio

¿Quieres más información?
Eva y Nacho: egmolinos@gmail.com
FAMILIAS INVENCIBLES
http://familiasinvencibles-rcc.org

  En este AUDIO explicamos qué es FAMILIAS INVENCIBLES



  • Sábado 25 de abril 2019, de 11:00 a 13:30 y de 16:00 a 19:30.
  • Domingo 26 de abril 2019, de 10:30 a 13:00.
Local parroquial de S. Martiño (Moaña)
Información inscripciones
canacomunidade@gmail.com

Paqui 986 166 401 (a partir de las 21:00)

    Cuando los novios empiezan a preparar su boda, la Iglesia ofrece una preparación inmediata, un encuentro para mostrar el proyecto de Dios para el hombre y la mujer, la belleza y la verdad de este amor para siempre. 
    Es un tiempo de formación que ayuda a dar sentido al paso que va a dar la pareja. No es suficiente preparar todo lo relativo a la fiesta en los aspectos externos. 
     Dios quiere encontrar un tiempo para hablar a los futuros esposos...



El Padre eterno, por un ubérrimo y misterioso designio de su sabiduría y de su bondad, creó el mundo universo, decretó elevar a los hombres a la participación de la vida divina y, caídos por el pecado de Adán, no los abandonó, sino que les otorgó siempre los auxilios necesarios para la salvación, en atención a Cristo redentor, que es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura. El Padre, desde toda la eternidad, conoció a los que había escogido y los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos. Determinó reunir a cuantos creen en Cristo en la santa Iglesia, la cual fue ya prefigurada desde el origen del mundo y preparada admirablemente en la historia del pueblo de Israel y en el antiguo Testamento, fue constituida en los últimos tiempos y manifestada por la efusión del Espíritu y se perfeccionará gloriosamente al fin de los tiempos. 

Entonces, como se lee en los santos Padres, todos los justos descendientes de Adán, desde Abel el justo hasta el último elegido, se congregarán delante del Padre en una Iglesia universal. Por su parte, todos aquellos que todavía no han recibido el Evangelio están ordenados al pueblo de Dios por varios motivos. Y, en primer lugar, aquel pueblo a quien se confiaron las alianzas y las promesas, y del que nació Cristo según la carne; pueblo, según la elección, amadísimo a causa de los padres: porque los dones y la vocación de Dios son irrevocables. Pero el designio de salvación abarca también a todos los que reconocen al Creador, entre los cuales están en primer lugar los musulmanes, que, confesando profesar la fe de Abrahán, adoran con nosotros a un solo Dios, misericordioso, que ha de juzgar a los hombres en el último día. Este mismo Dios tampoco está lejos de aquellos otros que, entre sombras e imágenes, buscan al Dios desconocido, puesto que es el Señor quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas, y el Salvador quiere que todos los hombres se salven.

Pues los que inculpablemente desconocen el Evangelio y la Iglesia de Cristo, pero buscan con sinceridad a Dios y se esfuerzan, bajo el influjo de la gracia, en cumplir con sus obras la voluntad divina, conocida por el dictamen de la conciencia, pueden conseguir la salvación eterna. Y la divina Providencia no niega los auxilios necesarios para la salvación a aquellos que, sin culpa por su parte, no han llegado todavía a un expreso conocimiento de Dios y se esfuerzan, con la gracia divina, en conseguir una vida recta.

La Iglesia considera que todo lo bueno y verdadero que se da entre estos hombres es como una preparación al Evangelio y que es dado por aquel que ilumina a todo hombre para que al fin tenga la vida.

De la Constitución Dogmática Lumen Gentium, sobre la Iglesia, 
del Concilio Vaticano II (Núms. 2, 16) 

El canto nuevo 
 "¡Sed vosotros mismos el canto que vais a cantar!" (S. Agustín)

El canto en nuestras asambleas cristianas, tan lleno de riquezas, carecería de valor y de consistencia si no estuviese animado por el cántico interior del corazón del cual es expresión y donde tiene su fuente. El culto agradable a Dios brota del corazón. El canto en espíritu y en verdad enlaza la oración con la vida. Nuestra música es para expresar el Amor con todo el corazón y con toda el alma.

Además del canto expresado por nuestros labios, existe un cántico interior que resuena en lo profundo del corazón humano. "Sin voz también es posible cantar, con tal de que resuene interiormente el espíritu. Pues cantamos no para los hombres sino para Dios, que puede escuchar nuestros corazones y penetrar en la intimidad de nuestra alma" (S. Juan Crisóstomo). El cántico interior no está en oposición con el canto vocal; al contrario, es el alma y el verdadero contenido de éste. "¡ Alabemos al Señor nuestro Dios no solamente con la voz, sino también con el corazón... La voz que va dirigida a los hombres es el sonido; la voz para Dios es el afecto" (S. Agustín).

En la liturgia, el canto exterior calla a menudo para la proclamación de la Palabra, para las oraciones y para el silencio sagrado; pero el cántico interior no debe cesar jamás. En concreto, en el salmo responsorial el/la salmista nos pone la Palabra de Dios en los oídos y en los labios; la escuchamos y participamos con la antífona. Mientras el oído escucha al salmista, el corazón debe continuar cantando internamente.



La terminación de la asamblea y de sus cantos no debe hacer callar ese cántico interior. Pues no basta con cantar las alabanzas de Dios; hace falta la vida. San Agustín nos dice: "Sed vosotros mismos el canto que vais a cantar". "Os exhorto, hermanos, a alabar a Dios. Pero alabad con todo lo que sois, es decir, que no sólo alabe a Dios vuestra lengua y vuestra voz, sino también vuestra conciencia, vuestra vida, vuestras obras... Por tanto, hermanos, no os preocupéis simplemente de la voz cuando alabáis a Dios; alabadle totalmente: que cante la voz, que cante la vida, que canten las obras". "¿Quieres que la alabanza resulte agradable a tu Dios? No juntes al buen canto la estridencia de tus malas costumbres. Los que alabáis, ¡vivid bien!. La alabanza de los impíos ofende a Dios. El se fija más en tu vida que en el sonido de tu voz".

El canto de la vida ha de unirse al canto de los labios. No sólo para que de ese modo sea la alabanza de toda la persona, sino para que se pueda experimentar verdaderamente aquello que se dice en el canto. De nuevo nos enseña Agustín : "No podréis experimentar qué verdadero es lo que cantáis si no empezáis a obrar lo que cantáis. Empezad a obrar y veréis lo que estoy diciendo. Entonces fluyen las lágrimas a cada palabra. Entonces se canta el salmo y el corazón hace lo que se canta en el salmo. . Porque los oídos de Dios atienden al corazón del hombre. Muchos son atendidos estando sus bocas en silencio y otros muchos no son escuchados a pesar de sus grandes clamores".

La Palabra de Dios cantada continúa presente en la vida del cristiano. Si el cántico interior no se apaga, los cantos seguirán resonando fuera de los muros de las iglesias como un eco vivo y una prolongación espiritual de nuestra oración en nuestras vidas.

Más enseñanzas para el Ministerio de Música en el libro "El Espíritu Santo en clave de sol"


El Cuerpo de Cristo: una diversidad reconciliada
 (1 Cor 12, 12-13)

Bautizados en un mismo Espíritu…
Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu (1Co 12,13)
….para formar un solo cuerpo
Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo (1Co 12,12).


CHARIS España (23-11-2019) con D. Luis Manuel Romero, Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar

Hemos participado 16 realidades de la gran familia carismática:
  1. - RCCeE
  2. - RCCE
  3. - Comunidade Caná
  4. - Escuela Evangelización San Andrés (EESA)
  5. - Comunidad Siervos de Cristo Vivo
  6. - Comunidad Carismática de Alianza Israel
  7. - Fraternidad de Familias Invencibles
  8. - Comunidad Fe y Vida
  9. - Chemin Neuf
  10. - Comunidad Tabor
  11. - Comunidad Jesús Resucitado
  12. - Koinonía Juan Bautista
  13. - Fraternidad en el Espíritu Santo
  14. - Casa de Oración María Hija de Sión
  15. - Comunidad Nueva Vida
  16. - Comunidad Carismática de Adoración y Alabanza "Cristo vive"

   El Papa Francisco nos ha marcado el camino 
para la COMUNIÓN a toda la FAMILIA carismática

    Cada realidad carismática seguirá siendo lo que es, en pleno respeto a su propia identidad, y permanecerá bajo la jurisdicción de la autoridad eclesiástica de quien depende. Cada realidad carismática podrá usar libremente, para el cumplimiento de su misión, de todos los servicios que CHARIS prestará, objetivo fundamental que el nuevo organismo se propone. 
    Este único servicio para la corriente de gracia que es la Renovación Carismática Católica, deseado en varias ocasiones por el Papa Francisco, lleva el nombre de CHARIS y se propone desarrollar su trabajo en beneficio de todas las expresiones de la Renovación Carismática Católica, al servicio de todas ellas.

Todo empezó en Buenos Aires





     Estos materiales didácticos están destinados a que nuestros niños y niñas aprendan a valorar la vida humana. Pueden aplicarse en el marco de la Catequesis Parroquial, en la clase de Religión, en grupos de familias... o, simplemente, en casa.

    Es tiempo de felicitarnos por toda vida humana que viene a este mundo. Porque hay mucha Vida en cada vida, la Iglesia nos propone la Jornada por la Vida, Solemnidad de la Anunciación del Señor.

Darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús 
(Lc 1, 31)
.
Hemos editado un cuaderno de fichas, un cuaderno del catequista y un desplegable.
Se pueden adquirir por separado y a muy buen precio. 
Información y pedidos: 986.313.795 -  cana@comunidadecana.org  



De Iglesia en salida... a Iglesia a la intemperie

Lázaro, ¡SAL fuera! (Jn 11, 43)
Si la SAL se vuelve sosa, ¿con qué la salaréis? (Mc 9, 50)
ID al mundo entero y anunciad el Evangelio (Mc 16, 15)

   No se trata de salir porque las iglesias se han quedado vacías y hemos de buscar gente para llenarlas de nuevo. Se trata de vivir en camino, como la primitiva Iglesia, al pairo del Espíritu, en lucha y contemplación, lejos de las seguridades y el poder mundano. Fijos los ojos en Aquél que se hizo un tatuaje con mi nombre en Sus manos, y en Sus pies, y en Su costado. Aquel que, fuera de las murallas, murió en la Cruz por mí, entregando toda su vida por amor. A la intemperie.


   "La única relación verdadera que se puede tener con Cristo es la contemporaneidad. Relacionarse con un difunto, es una relación estética: su vida ha perdido el aguijón, no afecta a la mía; me permite admirarlo y me deja vivir a mi aire. La cuestión de la contemporaneidad de Cristo es decisiva para la salvación. 

    Y, en efecto, los mayores problemas de la Iglesia europea han comenzado permitiendo que se redujese a Jesucristo a un mito: algo que durante muchos siglos ha servido como muleta para la conciencia moral de la humanidad, la cual, hoy en día, puede caminar por sí misma. Llegados a este punto, Cristo se convierte en una idea mía o, en la mejor de las hipótesis, en un recuerdo de algo que ha acontecido en el pasado.

     Siempre es posible anunciar a Cristo sea cual sea la situación social en la que se viva. No es necesaria ninguna preparación específica para el anuncio de Cristo sino haberse encontrado con Él."
(Angelo Escola)
     
     Actuamos como si pudiésemos controlar a Dios, contenerlo en una caja; pero la Gloria sale de los confines físicos del templo y nunca vuelve... hasta que el Siervo de YhWh entra en persona. ¿Y quién puede mantenerse en pie cuando aparece?  
    Su presencia está ahí fuera, los dones están operativos ahí fuera, el corazón de Dios está ahí fuera... Se trata de hacer discípulos y construir la comunidad, no de mantener edificios, gestionar programas y sostener el culto.

    No hay revelación conocible fuera de la vida y el testimonio de quienes la transmiten. Lo que testimonia quién es Dios y el sentido de la revelación es la vida de los cristianos. Porque el cristiano no se define meramente por lo que cree sino por cómo vive aquello que cree. Esto es lo que decía Kierkegaard, un cristiano danés del siglo XIX: “La tontería en la que vivimos -como si fuera ser cristiano- no es en absoluto lo que Cristo y el Nuevo Testamento entienden por ser cristiano. Creer es aventurarse tan decisivamente como sea posible para un hombre, rompiendo con todo lo que él naturalmente ama, para salvar su vida, rompiendo con aquello en lo que naturalmente tiene su vida.”

    La Vida en el Espíritu no tiene tope. Es nueva e imprevisible. Siempre “más adelante”. De un Grupo de Oración que camina en esta Vida, surgen múltiples procesos a grupos de profundización, ministerios, comunidades, acciones y asociaciones caritativas, de servicio, de formación, de evangelización… La primitiva Iglesia se movía en el Espíritu, como fuego en un cañaveral, fuera de las murallas. A la intemperie. 
Renovación Carismática, ¡vuelve al principio!

¡Los Hechos de los Apóstoles continúan!


Principio del Evangelio de Jesucristo según… la alegría

“… La boca se nos llenaba de risas la lengua de cantares.
 Hasta los gentiles decían: El Señor ha estado grande con ellos.
El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.”
(Sal 125,2-3)

Tengo necesidad de tu alegría.

Hermano, el “servicio” más grande que espero de ti es el de la alegría.
La alegría de los superficiales, de los oportunistas, de los mediocres, de los ricos, de los esclavos de las apariencias, de los vanidosos, ya la conozco. Sé lo que es.
Tengo necesidad de la alegría de una persona que se ha jugado su vida por el Señor. Esa me interesa. Tengo que descubrirla. Necesito conocerla de cerca, mirarla a la cara, aprenderla.
No la escondas, por favor.
Si posees en verdad esta alegría, no la enmascares. Cometerías un robo. Nos privarías de algo a lo que tenemos derecho.
Empieza por el saludo. No aquel saludo dicho entre dientes, una especie de murmullo.
Quiero un saludo claro, alegre, que sea de verdad una felicitación amigable. Dicho con cara sonriente, que exprese la alegría del encuentro con un hermano.
Y con la cabeza alta, si no te parece mal. ¿No has elegido aquel Dios que según la expresión de un salmo, te hace “alzar la cabeza”?
Recuerdo que una vez te pregunté por qué os levantabais tan pronto por la mañana. Me respondiste sin el más mínimo titubeo, enumerándome varias “prácticas de piedad” que teníais que hacer: laudes, misa, comunión, meditación. “Ahí es donde encontramos la fuente para nuestra jornada”.
Ahora al verte inmediatamente después, quisiera preguntarte: ¿y por qué no la fuerza de una jornada serene, luminosa, alegre?
Si te veo enfadado, agrio, hiriente, estoy autorizado a pensar que has recibido la fuerza para una… tormenta, no para un día sereno.
Y no olvides que hace falta más fuerza para mantenerse en regla un día con sol, que para gobernarse en un día de negros nubarrones.
El esfuerzo exterior es mucho más grande, más comprometido. La ascesis de la alegría es mucho más ardua que la del enfado.
La penitencia de tu sonrisa resulta más difícil y más sangrante para el amor propio… que la del enfado.
El cilicio de la serenidad se clava sobre nuestra carne rebelde mucho más que el de la borrasca y del humor negro.
Intenta ser un penitente de la alegría.
Ama las mortificaciones de la sonrisa.
Dedícate a las maceraciones de la alegría.
Elige los ayunos de la felicidad.


Tengo necesidad de tu alegría, hermano.

Muéstrame a Dios con tu alegría.
No me interesa saber lo que es Dios en sí mismo. Cualquier libro puede darme nociones suficientes a este respecto.

Tengo ganas de saber lo que es Dios en ti. Qué provoca en ti. Qué sensación produce Dios en quien vive únicamente para él. Cómo le transforma. Qué llega a ser gracias a Él.
Me urge descubrir lo que sucede cuando Dios llena completamente una vida. Cuando ocupa por completo el corazón, pensamientos, acciones, sentimientos, voluntad, fuerzas. Cuando se posesiona de una manera absoluta de una persona.

Hermano, tu alegría es para mí, la señal de la presencia de Dios en tu vida.  
Tomás exigía las señales de los clavos, de las heridas.
Yo me empeño en exigir las señales de una vida llena de alegría.
Tomás se quedó parado en el viernes santo.
Yo, todavía más incrédulo, quiero llegar hasta la mañana de Pascua.
El Calvario me ha convencido. Tengo ya pruebas de tus desprendimientos, de tus renuncias.

Ahora necesito las pruebas de lo que has ganado, de lo que has encontrado. Las pruebas de tu resurrección, de tu transfiguración.
No dudo de tu “muerte” en Cristo. Me hacen falta las señales de tu “vida” en Él.
Así pues, ¿aceptas este servicio de la alegría?
A tu alrededor existen innumerables Tomás que, si no ven, no creen. ¿Quieres ayudar a nuestra poca fe?
¿Quieres explicarnos el catecismo de la alegría quizás iniciándole con el abecé de la sonrisa?

En una palabra, ¿te atreves a “explicar” a Dios con tu alegría?

Alessandro Pronzato

Alégrate, Igrexa de Compostela!

     “Exulta, alégrate, Igrexa de Deus, gózate porque formas un só corpo para Cristo. Ármate de fortaleza e énchete de xúbilo. O teu traxe de tristura cambiarase polo de alegría. Xa queda atrás a túa esterilidade e pobreza. Grande é o teu Esposo, por quen es gobernada. El converte en gozo os teus sufrimentos e devólvete aos teus inimigos convertidos en amigos. 
      Fíate da túa cabeza, que é Cristo. Afiánzate na fe. Cumpríronse as antigas promesas. Sabes cal é a dozura da caridade e o deleite da unidade. Non predicas senón a unión das nacións. Non aspiras máis que á unidade dos pobos. Non sementas máis que paz e caridade. Alégrate no Señor, porque non fuches defraudada nos teus sentimentos. Pasados os xeos invernais e o rigor das neves, deches a luz, como froito delicioso, como suaves flores de primavera, aqueles que concibiches entre xemidos e oracións ininterrompidas.”     
(Texto de S. Hermenexildo, lido -logo do seu martirio- por S. Leandro,  á conclusión do III Concilio de Toledo)

 

      La Iglesia existe para evangelizar hasta los confines de la Tierra. Esta es su misión, su sentido primordial, y no mantener el consumo de cultos. Sin embargo, hay países -como el nuestro, sin ir más lejos- en los que los recursos humanos y materiales no están enfocados fundamentalmente a esta misión, sino a sostener, muy a duras penas, lo que tenemos: instituciones, comportamientos, lenguaje, dinero, tiempo, formación, delegaciones, cargos... orientados a gestionar la decadencia.
    Se trata de salir, sí; pero no para buscar gente con la que volver a llenar los templos. Se trata de salir para quedarse fuera, donde está la gente, a la intemperie, en pequeñas comunidades de discípulos misioneros en camino, viviendo en el Espíritu... al estilo de los Hechos de los Apóstoles. Hijos Pródigos llamados a ser como el Padre Misericordioso, entregando la vida entera por amor.




      No hay revelación conocible fuera de la vida y el testimonio de quienes la transmiten. Lo que testimonia quién es Dios y el sentido de la revelación es la vida de los cristianos. Porque el cristiano no se define meramente por lo que cree sino por cómo vive aquello que cree. Esto es lo que decía Kierkegaard, un cristiano danés del siglo XIX: “La tontería en la que vivimos -como si fuera ser cristiano- no es en absoluto lo que Cristo y el Nuevo Testamento entienden por ser cristiano. Creer es aventurarse tan decisivamente como sea posible para un hombre, rompiendo con todo lo que él naturalmente ama, para salvar su vida, rompiendo con aquello en lo que naturalmente tiene su vida.”


    “¡No erijáis vuestros propios planes pastorales bajo la norma de lo que le está permitido actuar al Espíritu Santo!” (Benedicto XVI)

       ¡Estamos en un tiempo nuevo: el tiempo de Aquel que hace nuevas todas las cosas! ¡Aleluya! La acción de Dios tiene lugar -cada vez más inopinadamente- “en el campo” (Num 11, 27). Hay últimos que son primeros…
       El Espíritu surge, a menudo, al margen de los ámbitos que controlamos. Las nuevas realidades eclesiales dependen del dinamismo del Espíritu Santo y se liberan de todo exclusivismo. "Nuestra racionalización pastoral sistemática y planificada corre el riesgo de ahogar los aguijones pastorales que suscita el Espíritu Santo" (Mons Dominique Rey).
     Si nuestra predicación y nuestra acción pastoral no provocan un despertar en el pueblo, no llevan a las personas a tener un cambio de vida y a ser verdaderos discípulos de Jesús... hemos de analizar con profundidad si en lo que trabajamos es, básicamente, en llenar los templos aunque la gente siga vacía de Jesús.



    "Y corrieron a dar aviso a Moisés: Eldad y Medad profetizan en el campo. Entonces respondió Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, y dijo: Señor mío Moisés, impídeselo. Y Moisés le contestó: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá que todo el pueblo del Señor fuera profeta, que el Señor pusiera su Espíritu sobre ellos.”  (Num 11, 27-29) 



     Algunas propuestas de acción, en el aquí y ahora, para no estorbar el florecimiento de pequeñas comunidades vivas al estilo de los Hechos de los Apóstoles:

  • Ir donde va la gente; enfocarnos e invertir allí. Echarnos, como Iglesia, al Camino. No construir nuevos templos ni complejos parroquiales. Dejar a las autoridades civiles que restauren y conserven el patrimonio y los monumentos religiosos...
  • Aderezar nuestras Iglesias Diocesanas con aceite y vino, pasarlas por el Fuego y vaciarlas en el Camino de Santiago
  • Adelgazar drásticamente los organigramas. Es tiempo de una buena poda para esa gran hojarasca de Delegaciones, Secretariados... y tantas estructuras y nombramientos (nombro y miento) que oscurecen la fuerza del Evangelio, llegando a suplantar el combate espiritual y la primacía de la gracia.
  • Volver al Principio (en el Principio no fue así…), al punto 0 (Tú has venido a la orilla…) en los Seminarios y otras instituciones.