Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática


1º ENCUENTRO DIOCESANO de FAMILIAS y NOVIOS
Un día para vivir
La ALEGRÍA de SER FAMILIA 
21 de septiembre - Seminario Menor de Belvís

  Por iniciativa de D. Jesús Fernández, obispo auxiliar de Compostela, estamos preparando este ENCUENTRO


   La Iglesia quiere estar cerca de todas las familias, tal y como son... Porque amar es más que sentir amor. Es acción. "Obras son amores y no buenas razones". El AMOR es una decisión, una determinación de la voluntad, una tarea de toda la vida en la que entregamos, día a día, la vida entera.

    Y también, de una manera particular, de los NOVIOS, de los enamorados... Enamorarse es fácil; lo valioso, lo realmente importante, es PERMANECER unidos: permanecer unidos y crecer en el amor.

   Queremos construir y consolidar en nuestra Archidiócesis un ESPACIO para novios, matrimonios y familias: estar y caminar con ellos, acompañarlos; ser una Iglesia más familiar, alegre y cotidiana.



¡Venid todos!   ¡Os esperamos!
El Mago Alexis estará en nuestro ENCUENTRO DIOCESANO de FAMILIAS y NOVIOS

      Alexis es un mago de profesión que proviene de una familia mejicana dedicada al espectáculo y la animación. Cuenta con una Licenciatura en Teatro por la Universidad Veracruzana, ha participado en 15 congresos de magia, ilusionismo y prestidigitación y ha sido galardonado con el Primer lugar internacional en “Magia de escenario” Toque Mágico Teotihuacan (2009). Desde el 2010 dirige y produce sus espectáculos que han tenido impacto a nivel Mexicano y Centroamericano. Descubrió que con su profesión puede llegar a muchos y por ende hacer de ello también una fuente de Evangelización, surgiendo así el número de Magia Evangelizadora.

11:00 Acogida
11:30 Oración
12:00 Motivación 
(Mons. Jesús Fernández)
12:30 Descanso
13:00 Grupos de compartir
14:30 Comida 
(cada familia trae la suya)
16:00 Mago Alexis
17:30 Eucaristía 
(Mons. Julián Barrio)

      Nos hace falta ayuda en casi todo...  En particular, necesitamos gente de todas las edades (mayores, adultos, niños y jóvenes) para orar, cantar y hacer gestos¿Podemos  contar con alguno/a o con alguien que vosotros busquéis?  Avisadnos cuanto antes, por favor.
      Para coordinar los GESTOS, los acordes y el tempo de los cantos... estamos colgando los vídeos AQUÍ.  


  El Espíritu Santo, Espíritu Creador, viene a hacerlo todo nuevo en Compostela, en septiembre... como en un nuevo Pentecostés.
 No estamos aquí para ver qué pasa, sino... 
¡ para hacer que pase !

- Viernes 13 / Palacio de CongresosHoly Spirit Night. Una noche única con buena música, ambiente joven y sano en Santiago. Jóvenes y no tan jóvenes estaremos unidos para disfrutar de este día especial y buscando una esperanza para nuestra sociedad. 
- Sábado 21 / Seminario Menor BelvísENCUENTRO DIOCESANO de FAMILIAS y NOVIOS. Un día para vivir la ALEGRÍA de SER FAMILIA.Queremos construir y consolidar en nuestra Archidiócesis un ESPACIO para novios, matrimonios y familias: estar y caminar con ellos, acompañarlos; ser una Iglesia más familiar, alegre y cotidiana.Con nuestros OBISPOS, D.Julián y D. Jesús. 
- Sábado 28 / Praza da Inmaculada: A Palabra en familia en Compostela. LECTURA pública e continuada da BIBLIA, un libro de plena actualidade e decisivo para a Humanidade...A BIBLIA lida en públicopor esposo e esposa, pais e fillos, irmáns, avos e netos, mulleres e homes de diferentes eidos sociais.

 ¡Ven, Espíritu Santo!
A Palabra... en familia en Compostela
LECTURA pública e continuada da BIBLIA,
un libro de plena actualidade e decisivo para a Humanidade





A BIBLIA lida en público
por esposo e esposa, 
pais e fillos, irmáns, 
avos e netos, 
mulleres e homes
de diferentes eidos sociais




Inscríbete AQUÍ
Queremos poñer en valor a Palabra de Deus na vida cotiá, como lámpada que ilumina os pasos das nosas vidas e das vidas das nosas familias.
Durante toda a xornada, que dará comezo ás 11:00, realizaranse actividades lúdicas para nenos; lerase a Biblia en diferentes idiomas; poderase visitar unha exposición de Biblias; virán convidados famosos; e haberá algunha sorpresas máis… A clausura prevese ás 20:00.
É bo que a lectura da Biblia sexa cotiá nas nosas casas
Os crentes atopamos nos seus textos toda unha historia de proximidade de Deus, lembramos todo un camiño percorrido xunto a El… En definitiva, unha historia de amor persoal e, ao mesmo tempo, unha historia de amor compartida con todos os pobos da Humanidade.
Non existe unha idade mínima para a súa lectura. A gran cantidade de textos que existen na Biblia, permítennos escoller as historias adecuadas para cada momento e situación, despregándose ante nós a bondade de Deus, a súa voz escrita, a súa mensaxe chea de sabedoría.
Quen pode, entón, vir ler a Biblia o 28 de setembro?
    A Biblia non só poden lela os crentes, senón todo aquel que busca sempre algo máis. Todo aquel que sentíndose insatisfeito anhela atopar as verdades que lle permitan vivir feliz e en harmonía con toda a creación na que vive.
Poden vir familias enteiras. Poden vir curiosos, sós ou en compañía. Poden vir crentes que coñecen a Biblia. Cristiáns de todas as confesións. Ateos. Buscadores de algo máis… Todo aquel que considera a Biblia algo importante; ou todo o que, sen coñecer aínda se ler a Biblia merece a pena… queira atreverse a descubrir uns textos que poñen voz a Deus.
É necesario inscribirse desde a nosa páxina web e seleccionar en que franxa horaria quere un facer a lectura. Recibirá un email coa información necesaria para ese día. Todas as novidades deste evento iranse publicando en www.comunidadecana.org.



«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor».

«Hoy se ha cumplido esta Escritura» (Lc 4, 18-19. 21b).



      En Comunidade Caná, el próximo curso vamos a vivir -por segunda vez- un acontecimiento extraordinario...  Ya lo vivimos por primera vez en el año 2008; y fue, sin duda alguna, el comienzo de una etapa de crecimiento y maduración para la Comunidad. Ahora nos encontramos a las puertas de nuestro segundo Capítulo General. La Comunidad ha cambiado, ha crecido, han sucedido muchas cosas, buenas y malas. Será un tiempo para fortalecernos, para seguir creciendo y, sobre todo, para seguir escuchando lo que Dios quiere de nosotros como Comunidad. Según la cita de Lucas, “somos ungidos del Señor” y ahí tenemos concretado a lo que se nos llama.

    Somos invitados a tener la disposición que tuvo María con el ángel, una disposición de escucha y de fe que la llevó a decir: “Hágase”.

    El tiempo capitular, en el que entramos como Comunidad, será un tiempo de escucha; será un tiempo de obediencia, de renovar la llamada a Caná; será un tiempo precioso para que nos hable la Palabra de Dios y abrirá un espacio para escuchar a cada hermano. La Comunidad entera se pondrá en actitud de escucha. De escucha, primeramente, a la Palabra de Dios; de escucha silenciosa a la voz del Espíritu Santo; y de escucha a todos los hermanos. Así, nuestra Alianza saldrá fortalecida para encontrar, dentro de la llamada primera, otras llamadas.

    En este tiempo del Espíritu Santo, nos dejaremos interpelar por Él. Será un tiempo de acoger nuevos Dones y Carismas; de vivir la Palabra en primera persona: «El Espíritu del Señor está sobre mí» «Hoy se ha cumplido esta Escritura». Nuestro Capítulo será: “El Año de Gracia del Señor”.

«Lo que yo te mando es que tengas valor y seas valiente. No tengas miedo ni te acobardes, que contigo está el Señor, tu Dios, en cualquier cosa que emprendas» (Js 1, 9).

Miguel Castaño, moderador del Capítulo
Elena Centeno, secretaria del Capítulo

Esta es la palabra profética que hemos recibido:
     «Una generación de padres y madres espirituales están hoy en este lugar. Veo que estáis cargados de llaves. Formar a otros para que carguen estas llaves, porque podéis morir con las llaves en vuestras manos. Entregadlas a la próxima generación. Que pase ese manto, que hay personas preparadas por Dios para esta ola. No pierdas la oportunidad de vivir esto y pasarlo a la próxima generación».


Una noche única en el Holy Spirit NightHemos disfrutado compartiendo la fe, y nos gusta ver que la Iglesia es mucho más que lo que vemos a diario. Congregar a tantos es una gracia del Espíritu, mueve, toca los corazones, renueva la fe. Hay un deseo que trasciende a nuestras diferencias... Y es que todos somos Iglesia en Jesucristo.



     “Solo hay dos tipos de personas al final... Aquellos que le dicen a Dios: 'Hágase tu voluntad' y aquellos a quienes Dios les dice: Hágase tu voluntad' " (C. S. Lewis)

     Nuestra llamada como líderes/servidores/discípulos/misioneros no es imaginar una comunidad sino recibir una: discernir cómo Cristo está formando una comunidad y aceptar con agradecimiento esta obra de Dios. No somos -fundamentalmente- emprendedores; estamos llamados a un proyecto que ya está en marcha. La verdadera visión es reconocer lo que Dios ya ha formado y quiere seguir construyendo.

    La comunidad, la Iglesia... nunca es abstracta. No estamos llamados a una posibilidad, sino a la obra de Dios en un momento concreto: en este lugar y con estas personas, los hermanos y hermanas que el Señor nos da.

     Dios está construyendo su Iglesia... y nosotros somos parte. ¡Ser llamado a un trabajo que Dios ha comenzado es una gracia maravillosa! ¡Estamos ahí, en sus propósitos eternos!¡Hágase Su Voluntad! ¡¡¡Aleeeluuuuuyaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

    "Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma; como para servir a Dios, no a hombres... Servid a Cristo Señor!" (Col 3, 13)

      El noviazgo es el tiempo en el cual los dos están llamados a realizar un trabajo compartido sobre el amor; un trabajo en profundidad. Se descubren poco a poco el uno al otro.  El hombre ‘aprende’ acerca de esta mujer, su novia; y la mujer ‘aprende’ acerca de este hombre, su novio.      
      Desde esta perspectiva -apuntada por el Papa Francisco- hemos preparado 15 temas para ayudaros a verificar vuestro amor. Nuestra propuesta es acompañaros en este camino que tiene meta. La clave ha de ser el diálogo que estos temas, como etapas de un camino, susciten entre vosotros, los novios.


El ITINERARIO se desarrolla en ENCUENTROS MENSUALES
Estamos a vuestra disposición para aclararos más detalles 
986.313.795   canacomunidade@gmail.com    636.086.986 (WhatsApp)
   

"Aprender a amar a alguien no es algo que se improvisa 
ni puede ser el objetivo de un breve curso 
previo a la celebración del matrimonio
(Amoris laetitia 208)



De Iglesia en salida... a Iglesia a la intemperie

Lázaro, ¡SAL fuera! (Jn 11, 43)
Si la SAL se vuelve sosa, ¿con qué la salaréis? (Mc 9, 50)
ID al mundo entero y anunciad el Evangelio (Mc 16, 15)

   No se trata de salir porque las iglesias se han quedado vacías y hemos de buscar gente para llenarlas de nuevo. Se trata de vivir en camino, como la primitiva Iglesia, al pairo del Espíritu, en lucha y contemplación, lejos de las seguridades y el poder mundano. Fijos los ojos en Aquél que se hizo un tatuaje con mi nombre en Sus manos, y en Sus pies, y en Su costado. Aquel que, fuera de las murallas, murió en la Cruz por mí, entregando toda su vida por amor. A la intemperie.


   "La única relación verdadera que se puede tener con Cristo es la contemporaneidad. Relacionarse con un difunto, es una relación estética: su vida ha perdido el aguijón, no afecta a la mía; me permite admirarlo y me deja vivir a mi aire. La cuestión de la contemporaneidad de Cristo es decisiva para la salvación. 

    Y, en efecto, los mayores problemas de la Iglesia europea han comenzado permitiendo que se redujese a Jesucristo a un mito: algo que durante muchos siglos ha servido como muleta para la conciencia moral de la humanidad, la cual, hoy en día, puede caminar por sí misma. Llegados a este punto, Cristo se convierte en una idea mía o, en la mejor de las hipótesis, en un recuerdo de algo que ha acontecido en el pasado.

     Siempre es posible anunciar a Cristo sea cual sea la situación social en la que se viva. No es necesaria ninguna preparación específica para el anuncio de Cristo sino haberse encontrado con Él."
(Angelo Escola)

    La Vida en el Espíritu no tiene tope. Es nueva e imprevisible. Siempre “más adelante”. De un Grupo de Oración que camina en esta Vida, surgen múltiples procesos a grupos de profundización, ministerios, comunidades, acciones y asociaciones caritativas, de servicio, de formación, de evangelización… La primitiva Iglesia se movía en el Espíritu, como fuego en un cañaveral, fuera de las murallas. A la intemperie. 
Renovación Carismática, ¡vuelve al principio!

¡Los Hechos de los Apóstoles continúan!

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11, 28)


De 26 al 28 de julio, nuestra Comunidad se retira a la Abadía Cisterciense de San Isidro de Dueñas

    «Para ser buenos instrumentos del amor de Dios hay que evitar estar agotados, quemados, rendidos, agresivos, dispersos o cerrados. Debemos ser reposados, unificados, agradables, conscientes de las necesidades de nuestro cuerpo, de nuestro corazón y de nuestro espíritu. Jesús dice que no hay amor más grande que dar la vida. Pero no demos vidas agotadas, rendidas y llenas de agresividad; demos sobre todo unas vidas llenas de alegría». [Jean Vanier. La Comunidad lugar del perdón y de la fiesta]

      Estas palabras de Jean Vanier reflejan perfectamente los motivos que nos conducen a las familias de Caná a retirarnos, y lo hacemos queriendo dejar al Espíritu Santo que hable a nuestro espíritu; buscando escuchar lo que el Espíritu Santo nos quiere decir. Necesitamos oir a Cristo en su Palabra, que nos quiere Evangelizar, quiere poner la Buena Nueva, la unción, la libertad, la vista y soltar nuestros nudos que nos atan. Ahora nos toca ser: «Shemá, Israel», «escucha, Cana». Habla, Caná, «escucha, Caná».


        El XIX Encuentro de la Fraternidad de Familias Invencibles celebrado en Castellón durante los días 16 a 21 de agosto con el lema  “Hoy quiero hospedarme en tu casa” ( Lc 19,1-7) ha contado  con la participación de un total de 85 familias de diferentes tamaños, edades y realidades, siendo el encuentro más numeroso que se ha celebrado hasta ahora. Destaca la participación de 20 familias de la Comunidad Valenciana, y otras tantas de la Comunidad de Madrid que igualan en número, le siguen las comunidades de Murcia, Galicia, Extremadura,  Andalucía, País Vasco y Cataluña. Unas 15 familias acudían por primera vez. El encuentro ha propiciado un avivamiento de la llamada que hace Dios a cada familia, tanto hacia su interior como en su misión hacia afuera. Dios renueva cada familia en los distintos procesos y dinamismos que vive. Muchas familias vienen con cargas pesadas y todos traemos heridas. Estos días los hemos vivido en clave de acompañamiento. La celebración eucarística, la formación, los talleres para jóvenes, adolescentes y niños, el compartir, la alabanza y la adoración (incluida la adoración continua durante 48 horas) han permitido que el Espíritu Santo abra nuevos caminos en nuestras familias.
       Durante este tiempo reconocemos nuestras cruces y carencias pero sin dejar de buscar y vivir el sueño de Dios para nosotros y nos afianzamos en la alianza de Dios con y en nosotros desde el principio de nuestro compromiso esponsal. Cada familia se lleva uno o varios momentos que intentarán marcar aunque sea un pequeño cambio en nuestras familias para que el plan de Dios se vaya cumpliendo  en nosotros. El Desierto, la Basílica del Lledó, la playa y Benicassim han sido escenarios donde nos hemos visto  envueltos por la misericordia de Dios y llenos de esperanza para expresar que con Dios en nuestra familia todo es posible. Y una certeza en el corazón: Familia ¡no estás sola!
      Podemos cantar con el salmo "¡El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres!" (Sal 125). Veníamos como Zaqueo para que el Señor se hospedara en nuestra casa y hemos experimentado como no sólo ha entrado a morar (Ap 3, 20) sino que ha ensanchado la tienda (Is 54, 1-3).Damos las gracias a todos los sacerdotes que son sus palabras proféticas y con su ministerio nos han acompañado, también gracias a la Residencia Mater Dei por su acogida y las facilidades para celebrar el Encuentro. Familias Invencibles se mueve por toda la geografía, pero es posible que los planes de Dios vuelvan a coincidir con Castellón el próximo verano. ¡Alabado sea el Señor!
Familia Sánchez Espiga


FOTOS y VÍDEOS del ENCUENTRO -


“En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?» Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos»” (Mt 18, 1-4).

    Esta vez, convertirse sí que significa volver atrás, ¡a cuándo eras un niño! El mismo verbo utilizado, strefo, indica invertir el sentido de la marcha. Esta es la conversión de quien ya ha entrado al Reino, ha creído en el Evangelio y lleva tiempo al servicio de Cristo. Es nuestra conversión, la de los que llevamos años, tal vez desde el principio, en la Renovación Carismática. ¿Qué sucedió a los apóstoles? ¿Qué es lo que supone la discusión sobre quién es el más grande? Que la preocupación mayor ya no es el reino, sino el propio puesto en él, el propio yo. Cada uno de ellos tenía algún derecho para aspirar a ser el más grande: Pedro había recibido la promesa del primado, Judas la bolsa del dinero, Mateo podía decir que él había renunciado a más que los otros, Andrés que había sido el primero en seguirlo, y Juan que habían estado con él en el Tabor… Los frutos de esta situación son evidentes: rivalidad, sospechas, enfrentamientos, frustración.

  Volverse niños, para los apóstoles, significaba volver a cómo eran en el momento de la llamada a la orilla del lago o en el mostrador de los impuestos: sin pretensiones, sin derechos, sin enfrentamientos entre ellos, sin envidias, sin rivalidad. Ricos sólo en una promesa (“Os haré pescadores de hombres”) y en una presencia, la de Jesús. Volver al tiempo en el que todavía eran compañeros de aventura, no competidores por el primer puesto. También para nosotros volverse niños significa regresar al momento en el que tuvimos por primera vez una experiencia personal del Espíritu Santo y descubrimos lo que significa vivir en el Señorío de Cristo. Cuando decíamos: “¡Jesús solo basta!” y lo creíamos.

  Me impresiona el ejemplo del apóstol Pablo descrito en Filipenses 3. Descubierto Jesús como su Señor, él considera todo su glorioso pasado una pérdida, una basura, a fin de ganar a Cristo y revestirse de la justicia que deriva de la fe en él. Pero un poco más adelante sale con esta afirmación: “Yo, hermanos, no creo haberlo alcanzado todavía. Pero una cosa hago: olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante” (Fil 3, 13). ¿Qué pasado? Ya no el del fariseo, sino el del apóstol. Él ha intuido el peligro que corría de encontrarse con una nueva “ganancia”, una nueva “justicia” toda suya, derivada de lo que había hecho al servicio de Cristo. Él anula todo con esta decisión: “Me olvido del pasado me lanzo hacia el futuro”.

 ¿Cómo no ver en todo esto una lección preciosa para nosotros en la Renovación Carismática Católica? Uno de los muchos eslóganes que circulaban en los primeros años de la Renovación – una especie de grito de batalla – era: “¡Devolved el poder a Dios!”. Quizá se inspiraba en el versículo del salmo 68, 35 “Reconoced el poder de Dios” que en  la Vulgata se tradujo con “Restituid (reddite) el poder a Dios”. Durante mucho tiempo he considerado esas palabras como la mejor manera de describir la novedad de la Renovación Carismática. La diferencia es que por un tiempo pensé que el grito estaba dirigido al resto de la Iglesia y nosotros éramos los que estábamos encargados de hacerlo resonar; ahora pienso que está dirigido a nosotros que, quizás sin darnos cuenta, nos hemos apropiado en parte del poder que le pertenece a Dios.

    En vista de un nuevo comienzo de la corriente de gracia de la Renovación Carismática, es necesario “vaciar los bolsillos”, empezar de cero, repetir con una profunda convicción las palabras sugeridas por el mismo Jesús: “Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer” (Lc 17, 10). Hacer nuestro el propósito del Apóstol: “olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante”. Imitemos a los “veinticuatro ancianos” del Apocalipsis que “arrojan sus coronas delante del trono diciendo: ‘Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder’” (Ap 4,10-11). Sigue siendo actual la palabra de Dios dirigida a Isaías: “Pues, he aquí que yo lo renuevo: ya está en marcha, ¿no lo reconocéis?” (Is 43, 19). Bienaventurados nosotros si permitimos a Dios renovar lo que tiene en mente en este momento para nosotros y para la Iglesia.

   Mi sugerencia para la cadena de oración: repetir muchas veces durante el día una de las invocaciones dirigidas al Espíritu Santo en la secuencia de Pentecostés, aquella que cada uno siente que responde mejor a su necesidad:
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, 
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
P. Raniero Cantalamessa O.F.M Cap.
Asistente eclesiástico de CHARIS

     "La llamada a ser comunidad es un don de Dios, que tal vez llega a la persona por sorpresa. Pero esta experiencia es frágil como una semilla plantada en la tierra. Hay que saber sacar las consecuencias de esta experiencia inicial y eliminar ciertos valores para elegir otros nuevos. Así, poco a poco, se orienta uno hacia una opción positiva y definitiva por la comunidad.
    Cuando hundimos nuestras raíces en tierra es cuando comenzamos a ver los frutos. Estar plantado en la tierra es comenzar a vivir con un nuevo sentido la misión. Surge una nueva capacidad de dar la vida, no en mí solo, sino en el cuerpo de la comunidad.
     Porque nuestros corazones son pobres y vacíos, ¡están disponibles! Dejamos sitio para recibir a nuestros hermanos.
    Porque nuestros corazones son pobres y vacíos, ¡están heridos! Dejamos que suba hacia Ti, el grito de nuestra sed.
     Y te damos gracias, Señor, por el camino de fecundidad que has elegido para nosotros.
   Seguimos diciendo "sí" a este camino. Creemos que es nuestra fecundidad, que tenemos que pasar por él para crecer en Ti."
[Jean Vanier]

   Los días 21, 22 y 23 de junio (2019) hemos tenido en Tirán nuestro Encuentro de Comunidad. Ha sido el último del Curso Pastoral 2018/2019. Los Encuentros comunitarios son mensuales; normalmente, de fin de semana. En todos ellos hay oración, revisión de vida, formación, participación en la Eucaristía dominical y preparación de las acciones pastorales y de evangelización que lleva a cabo la Comunidad. Los niños y jóvenes se integran en las reuniones en momentos de oración, ayudando a los adultos en actividades domésticas u organizativas y realizando actividades formativas adecuadas a su edad.

   
La Comunidad acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas (Hech 2). Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret. Hacemos oración en familia al terminar el día: Rosario, Vísperas, lectura de la Biblia acorde con los tiempos litúrgicos...

    Cada familia se compromete a rezar por las otras familias de la Comunidad y a mantener una comunicación cercana, tanto los adultos como los jóvenes y los niños, a visitarnos unos a otros y compartir de cerca nuestras dificultades y alegrías, luces y sombras... Es motivo constante de nuestro compartir, en primer lugar, nuestra propia vida -para crecer espiritualmente y dar mayor gloria a Dios- y, en segundo lugar, nuestro servicio a la Iglesia.

    Todas las familias necesitamos un espacio de intimidad y un espacio de apertura a los otros. Es importante mantener estas distancias. Cada familia ha de ir haciendo su propio camino con el Señor: camino de amor y oración, acción y contemplación, vida familiar y vida de servicio a la Iglesia. Comunidade Caná es una comunidad de comunidades.

   Propiciamos la constante formación cristiana de todos los miembros de la Comunidad. Una formación bíblica, doctrinal y espiritual que va encaminada a servir a la Iglesia, fundamentalmente en el campo de la familia. Se cuida de modo especial el trato con los sacerdotes.

   Cuando así lo pide una familia, la Comunidad trata de potenciar, apoyar y ayudar la acción evangelizadora que está realizando en el lugar donde vive. La Comunidad va creando un estilo evangelizador propio que tiene como elementos principales la oración y el testimonio.


 

      Los miembros de Comunidade Caná tenemos un ENCUENTRO mensual de fin de semana. Además, en el caso de las familias que vivimos cerca, buscamos otros momentos para orar juntos y compartir... Le llamamos CASA de ORACIÓN: un ENCUENTRO de dos o tres horas en casa de alguna de las familias de la Comunidad. 



      Desde el primer Pentecostés, la Iglesia existe para evangelizar. Así fue la noche del fuego, del agua y del viento en Compostela, preparada por el Grupo “Veni Creátor” (RCCE).
      El atrio de San Fructuoso se llenó de gente. “De toda raza, lengua, pueblo y nación…” Había, entre otros, peregrinos y turistas; misioneros, religiosas y sacerdotes católicos; familias de “Comunidade Caná”; fieles de la Parroquia; familias y jóvenes evangélicos; familias de la Fraternidad católica de “Familias Invencibles”; misioneros de “Juventud con una misión” (JCUM); la Comunidad cristiana “Buenas Noticias” de Santiago, representada por su Pastor y otros hermanos y hermanas; hermanos y hermanas de los Grupos de Oración (RCCE) de Boiro, Pontevedra, Moaña y Santiago…
      De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente y llenó todo aquel lugar” (Hch 2, 2). Y escuchamos: ¡Abramos paso en nuestros corazones para que pueda pasearse en ellos el Espíritu Santo! ¿Quién es insustituible en la Iglesia? ¡El Espíritu Santo! ¿Quién es el único Señor? ¡Jesús! Entonces digamos, hermanos y hermanas: ¡Jesús es el Señor! Alabemos a Jesús, aclamemos con fuerza al Espíritu Santo. ¡Ven, Espíritu Santo!
     Hombres y mujeres de todo lugar: de Alemania a Cee, de Madrid a Bogotá. De toda edad: de dos gemelos de meses a octogenarios. Expectantes ante aquel pequeño Cenáculo. En comunión con nuestros hermanos de distintas expresiones carismáticas de todo el mundo, reunidos con el Papa en Roma, celebrando el comienzo de un tiempo nuevo. El tiempo del Charis. El tiempo de la Gracia.
    Católicos y evangélicos juntos, como hijos de un mismo Padre, como hermanos amados del Hijo, vivificados y renovados por el Espíritu, unidos para orar, alabar, adorar…  y gozarnos en libertad de los hijos de Dios; “porque ninguna condena pesa ya para los que están en Cristo Jesús, pues la ley que da vida en él me ha librado de la ley del pecado y de la muerte” (Rom 8, 1-2).
    ¡Ha venido el Espíritu Santo! ¿A qué? A mostrarnos que Él es el único que tiene el poder para cambiar nuestros corazones. Nos dice el Espíritu Santo: ¿Y si volvemos a empezar? ¿Y si te hago de nuevo? Entramos en el Cenáculo de San Fructuoso como discípulos inseguros y temerosos, y salimos como Apóstoles que anuncian la Buena Nueva al mundo: ¡Cristo, vivo y resucitado!
    Luis Bermúdez, Inma Tamayo, Alfonso Cherene, Montse de Javier y Miguel Castaño han proclamado la Palabra, han predicado, han intercedido y clamado al Señor, poniendo voz a todo un pueblo: muestra preciosa de la diversidad reconciliada que pide nuestro Papa Francisco. Un ministerio de música formado por católicos y evangélicos: jóvenes, niños y mayores.
    El sacerdote salesiano Eugenio González, ayudado por el seminarista Santi Núñez, ha expuesto solemnemente a Jesús Eucaristía y lo ha paseado por en medio de su Pueblo. Otro sacerdote, Domingo Ramiro Canabal Castro, que ha sido misionero en Vietnam y cumplía 82 años, estuvo acogiéndonos en el Sacramento de la Reconciliación durante toda la Vigilia.
    “La Iglesia que nace en Pentecostés es una comunidad que suscita estupor porque, con la fuerza que le viene de Dios, anuncia un mensaje nuevo -la Resurrección de Cristo- con un lenguaje nuevo -el universal del amor-. Un anuncio nuevo: Cristo está vivo, ha resucitado. Un lenguaje nuevo: el lenguaje del amor” (Papa Francisco).
     Al fondo del templo, nuestro Obispo D. Jesús Fernández, orando y contemplando. "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación" (Mc 16, 15). Y el mundo entero...  viene a Santiago. Lo acabamos de ver en San Fructuoso. ¡Llenaos de gozo y asombro, porque algo nuevo comienza entre nosotros!

Javier de Montse - Comunidade Caná


El canto nuevo 
 "¡Sed vosotros mismos el canto que vais a cantar!" (S. Agustín)

El canto en nuestras asambleas cristianas, tan lleno de riquezas, carecería de valor y de consistencia si no estuviese animado por el cántico interior del corazón del cual es expresión y donde tiene su fuente. El culto agradable a Dios brota del corazón. El canto en espíritu y en verdad enlaza la oración con la vida. Nuestra música es para expresar el Amor con todo el corazón y con toda el alma.

Además del canto expresado por nuestros labios, existe un cántico interior que resuena en lo profundo del corazón humano. "Sin voz también es posible cantar, con tal de que resuene interiormente el espíritu. Pues cantamos no para los hombres sino para Dios, que puede escuchar nuestros corazones y penetrar en la intimidad de nuestra alma" (S. Juan Crisóstomo). El cántico interior no está en oposición con el canto vocal; al contrario, es el alma y el verdadero contenido de éste. "¡ Alabemos al Señor nuestro Dios no solamente con la voz, sino también con el corazón... La voz que va dirigida a los hombres es el sonido; la voz para Dios es el afecto" (S. Agustín).

En la liturgia, el canto exterior calla a menudo para la proclamación de la Palabra, para las oraciones y para el silencio sagrado; pero el cántico interior no debe cesar jamás. En concreto, en el salmo responsorial el/la salmista nos pone la Palabra de Dios en los oídos y en los labios; la escuchamos y participamos con la antífona. Mientras el oído escucha al salmista, el corazón debe continuar cantando internamente.



La terminación de la asamblea y de sus cantos no debe hacer callar ese cántico interior. Pues no basta con cantar las alabanzas de Dios; hace falta la vida. San Agustín nos dice: "Sed vosotros mismos el canto que vais a cantar". "Os exhorto, hermanos, a alabar a Dios. Pero alabad con todo lo que sois, es decir, que no sólo alabe a Dios vuestra lengua y vuestra voz, sino también vuestra conciencia, vuestra vida, vuestras obras... Por tanto, hermanos, no os preocupéis simplemente de la voz cuando alabáis a Dios; alabadle totalmente: que cante la voz, que cante la vida, que canten las obras". "¿Quieres que la alabanza resulte agradable a tu Dios? No juntes al buen canto la estridencia de tus malas costumbres. Los que alabáis, ¡vivid bien!. La alabanza de los impíos ofende a Dios. El se fija más en tu vida que en el sonido de tu voz".

El canto de la vida ha de unirse al canto de los labios. No sólo para que de ese modo sea la alabanza de toda la persona, sino para que se pueda experimentar verdaderamente aquello que se dice en el canto. De nuevo nos enseña Agustín : "No podréis experimentar qué verdadero es lo que cantáis si no empezáis a obrar lo que cantáis. Empezad a obrar y veréis lo que estoy diciendo. Entonces fluyen las lágrimas a cada palabra. Entonces se canta el salmo y el corazón hace lo que se canta en el salmo. . Porque los oídos de Dios atienden al corazón del hombre. Muchos son atendidos estando sus bocas en silencio y otros muchos no son escuchados a pesar de sus grandes clamores".

La Palabra de Dios cantada continúa presente en la vida del cristiano. Si el cántico interior no se apaga, los cantos seguirán resonando fuera de los muros de las iglesias como un eco vivo y una prolongación espiritual de nuestra oración en nuestras vidas.

Más enseñanzas para el Ministerio de Música en el libro "El Espíritu Santo en clave de sol"