Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática

Pensar por generaciones es imprescindible para poder entrar en el dinamismo de la comunicación de la fe. Una generación no puede limitarse a transmitir a la posteridad bienes materiales, sino principalmente un patrimonio afectivo, moral y religioso adecuado. El proceso de la transmisión de la fe necesita de la colaboración de una “cadena” de eslabones sucesivos de testigos. Ya Guardini había afirmado que la fe se propaga con la fe, como un cirio se enciende con otro cirio. (Juan de Dios Larrú)


Hemos encontrado este interesante artículo de Juan de Dios Larrú, impartido en el Instituto Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II, que ofrece formación en las Ciencias del Matrimonio y de la Familia. Lo compartimos aquí en nuestra web, ya que cómo trasmitir la Fe a nuestros hijos, cuando solo nuestra palabra o nuestro testimonio no son suficientes, nos interesa mucho a los padres cristianos. La cercanía y la vida fraterna con otras familias cristianas y su testimonio serán claves a la hora de seguir mostrando la belleza de la verdad de la fe a nuestros hijos.




· ITINERARIO VIRTUAL ·

    Como un  peregrino más,  S.  Juan  Pablo  II  realizó  a  pie, en 1989,  los  últimos cien metros del Camino. Era su segunda visita a Santiago. Siete años antes, el martes 9 de noviembre de 1982, se había convertido en el primer Papa en peregrinar a Compostela en un Año Santo.

    Decía este caminante polaco: “Siendo aún un joven sacerdote, aprendí a amar el amor humano y dedicar todas las fuerzas a la búsqueda de un «amor hermoso». Porque el amor es hermoso. Hombres y mujeres, en el fondo, buscan siempre la belleza del amor, quieren que su amor sea bello".

CAMINO de SANTIAGO virtual 2021


 ¿Por qué hacer un curso antes de casarse? ¿Después de 5, 7 o 10 años de novios, aún se necesita conocer algo más para casarse?

¡Amar para siempre!

Ese es el compromiso que se contrae en el Matrimonio, y es un compromiso que supera las fuerzas humanas. Antes de dar ese paso, será necesario más allá de preparar la celebración y la fiesta, pararse para conocer si aquello es lo que verdaderamente queremos para nuestras vidas, si la persona que he elegido es la persona con la que voy a formar una familia para toda la vida.

«Cualquier proyecto tiene un propósito: llegar a buen término. Al igual que un arquitecto pone todo su empeño para que su obra perdure en el tiempo y sea útil para el fin que se ha propuesto, así ha de ser el proyecto de la pareja humana. Solo que aquí está en juego la persona en todas sus vertiente, en toda su integridad; va, por tanto, más allá de cualquier obra material». (Amar para Siempre, Comunidade Caná)

¿Son efectivos?

Hoy, la Iglesia está reflexionando sobre la efectividad de estos cursos que la mayoría de las parejas realizan única y exclusivamente por obtener el certificado de haberlo hecho y adjuntarlo al expediente. ¿Son cursos que ayudan a que una pareja se plantee si el Matrimonio cristiano y sus compromisos, es lo que quieren para su vida? ¿Realmente los Cursos Prematrimoniales ayudan, a unos meses de casarse, a reflexionar sobre el proyecto que una pareja va a comenzar y que implica la felicidad de toda su vida?  ¿Es tiempo suficiente las 8 horas de media, que duran los cursos, donde se imparten temas de vida de pareja y de fe, para ayudar a discernir y a reflexionar sobre el sentido de la vida y la propia vocación?

La respuesta es sencilla: ¡no son suficientes! Se llega tarde, los cursos se imparten a última hora, a poco tiempo del  sí para toda la vida, es comprensible dudar que sean suficientes ante un proyecto tan grande. Pero nosotros, como Iglesia, tenemos la oportunidad de comunicar en ellos un importante mensaje:  la grandeza del amor humano; la tarea preciosa y difícil de formar una familia; La esperanza de la sociedad que está en la familia; ¡No podemos callarnos hoy, en tiempos difíciles y de confusión, el Evangelio de la Familia!

Comunidade Caná imparte cursos prematrimoniales desde 1997, y ante el reto tan extraordinario que sigue siendo este anuncio de un Amor para siempre, sabiendo que las parejas, aun recibiendo el curso, tendrán dificultades y que, desgraciadamente, un número demasiado elevado de ellas se romperán; algunas sobrevivirán y otras mantendrán de una forma mediocre su vida matrimonial, seguiremos en este servicio, que es llamada en nosotros.

Itinerario de novios

Y, a la escucha de los acontecimientos, hemos comenzado a trabajar en un Itinerario de novios porque es durante todo el noviazgo cuando la pareja está llamada a realizar un trabajo compartido sobre el amor; un trabajo en profundidad, descubriéndose poco a poco el uno al otro.

Desde esta perspectiva -apuntada por el Papa Francisco-, Comunidade Caná ha preparado 15 temas para ayudar a verificar el amor durante el camino que tiene meta.

Seguiremos en la tarea de poner luz, de ofrecer la verdad del amor para siempre entre un hombre y una mujer, de ayudar al discernimiento y la reflexión sobre el sentido de la vida y la propia vocación.

Inma y Miguel
Ministerio de Prematrimoniales
Comunidade Caná

 

Uno de los Ministerios en Comunidade Caná es la formación. Formación espiritual y humana para que las familias crezcamos siendo lugares de bendición. ¿Crees que tu familia necesita cambiar, fortalecerse, crecer? Podemos ayudarte compartiendo contigo lo que nosotros hemos aprendido y descubierto a la Luz de Dios. En esta web ya tienes 14 temas para poder reflexionar en familia o en unidad con otras familias.

Para que tu familia no desfallezca y camine en la verdad a la que está llamada, es importante no quedarse solos. Buscad familias amigas con las que comaprtir esta formación. Solos, morimos. Juntos, avanzamos.

Si quieres conocer algunas experiencias y testimonios de cómo encontrar familias con las que caminar, entra en la web de Familias Invencibles y conoce una realidad donde, padres, hijos, abuelos... se unen para ser familias contra corriente.

 


 

      La Iglesia existe para evangelizar hasta los confines de la Tierra. Esta es su misión, su sentido primordial, y no mantener el consumo de cultos. Sin embargo, hay países -como el nuestro, sin ir más lejos- en los que los recursos humanos y materiales no están enfocados fundamentalmente a esta misión, sino a sostener, muy a duras penas, lo que tenemos: instituciones, comportamientos, lenguaje, dinero, tiempo, formación, delegaciones, cargos... orientados a gestionar la decadencia.
       Se trata de salir, sí; pero no para buscar gente con la que volver a llenar los templos. Se trata de salir para quedarse fuera, donde está la gente, a la intemperie, en pequeñas comunidades de discípulos misioneros en camino, viviendo en el Espíritu... al estilo de los Hechos de los Apóstoles. Hijos Pródigos llamados a ser como el Padre Misericordioso, entregando la vida entera por amor.


      No hay revelación conocible fuera de la vida y el testimonio de quienes la transmiten. Lo que testimonia quién es Dios y el sentido de la revelación es la vida de los cristianos. Porque el cristiano no se define meramente por lo que cree sino por cómo vive aquello que cree. Esto es lo que decía Kierkegaard, un cristiano danés del siglo XIX: “La tontería en la que vivimos -como si fuera ser cristiano- no es en absoluto lo que Cristo y el Nuevo Testamento entienden por ser cristiano. Creer es aventurarse tan decisivamente como sea posible para un hombre, rompiendo con todo lo que él naturalmente ama, para salvar su vida, rompiendo con aquello en lo que naturalmente tiene su vida.”


      El noviazgo es el tiempo en el cual los dos están llamados a realizar un trabajo compartido sobre el amor; un trabajo en profundidad. Se descubren poco a poco el uno al otro.  El hombre ‘aprende’ acerca de esta mujer, su novia; y la mujer ‘aprende’ acerca de este hombre, su novio.      
      Desde esta perspectiva -apuntada por el Papa Francisco- hemos preparado 15 temas para ayudaros a verificar vuestro amor. Nuestra propuesta es acompañaros en este camino que tiene meta. La clave ha de ser el diálogo que estos temas, como etapas de un camino, susciten entre vosotros, los novios.


El ITINERARIO se desarrolla en ENCUENTROS MENSUALES
Estamos a vuestra disposición para las aclaraciones que necesitéis
986.313.795   canacomunidade@gmail.com    636.086.986 (WhatsApp)
   
 Más detalles en este vídeo
"Aprender a amar a alguien no es algo que se improvisa 
ni puede ser el objetivo de un breve curso 
previo a la celebración del matrimonio
(Amoris laetitia 208)



Archinov, el ITINERARIO DIOCESANO de Compostela 
para NOVIOS sin fecha de boda 



    Entramos en un nuevo tiempo. Este “nuevo tiempo” es el DESIERTO. El desierto es el lugar escogido por Dios para demostrar a su pueblo elegido -al que ha liberado de la esclavitud- cuánto le ama. En el libro del profeta Oseas se nos muestra a Dios como un esposo enamorado de Israel, su pueblo elegido. Israel obra como una mujer inquieta y mirada por muchos hombres. Israel se olvidó de Dios y se fue con otros. Y Dios se molestó y decidió castigarla: «¡Acusad a vuestra madre, acusadla! Porque ella no es mi esposa, ni yo soy su marido» (Os 2, 4). Pero Dios no pudo castigar a su esposa, porque verdaderamente la amaba. ¿Y qué es lo que hizo con su esposa a la que amaba?  Llevarla al lugar donde le mostró todo su amor: el “desierto”. «Pero yo la atraeré y la guiaré al desierto, donde hablaré a su corazón» (Os 2, 16).

    

   El Señor nos ha hablado proféticamente: «No veis. ¡Confiad! Yo veo en vosotros. ¡Avanzad! ¡Avanzad! ¡Avanzad!». Este es un nuevo tiempo, es un tiempo de «prueba» -querido y amado por Dios- para su pueblo, al que ama y no puede dejar. Esta es una nueva oportunidad para un encuentro más profundo y confiado en Él y sus maravillas. Es el tiempo del Espíritu Santo: «El Señor caminaba delante de los israelitas. No se apartaba de delante del pueblo ni la columna de nube, de día, ni la columna de fuego de noche» (Ex 13, 22).


   AVANZAR    ABANDONAR     OBEDECER       CONFRONTAR       ANUNCIAR (sembrar)              VIVIR en el ESPÍRITU      SIN RESERVAS





EdV 2020 online - VIERNES 14 - Tarde
¡Enciende una luz! Unidos por el Amor.
https://youtu.be/DlhNS7aN_mI
EdV 2020 online - SÁBADO 15 - Mañana
Laudes desde Castellón. Unidos por el Amor.
https://youtu.be/D5l3Sh129fg
EdV 2020 online - SÁBADO 15 - Tarde
Todo lo que tiene vida alabe al Señor. Unidos por el Amor.
https://youtu.be/YVcbZfAGPK4
EdV 2020 online - SÁBADO 15 - Noche
Adoración Eucarística desde CHICLANA, CÁDIZ
https://youtu.be/IAY1PRHH3jg
EdV 2020 online - DOMINGO 16 - Mañana
Laudes desde Galicia. Unidos por el Amor.
https://youtu.be/3Rabby_I7S4
EdV 2020 online - DOMINGO 16 - Tarde
Tarde de Familia, testimonios, sorteos y juegos. Unidos por el Amor.
https://youtu.be/CIQ2ZnFZqgU

Este AUDIO explica el CARISMA de FAMILIAS INVENCIBLES
- espacio de acogida, fraternidad y esperanza para toda(s) la(s) familia(s) -



Nueva Evangelización para la Nueva Normalidad

¿Qué es un think tank? 
Es un laboratorio de ideas en el que personas expertas o con experiencia dialogan sobre un tema específico para generar contenidos, divulgarlos, despertar consciencia y generar influencia. 
¿Por qué Antioquía? 
 Antioquía: Una Iglesia con Visión HECHOS 8,1 “Saulo aprobaba su muerte. Aquel día se desató una gran persecución contra la Iglesia de Jerusalén. Todos, a excepción de los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria.” Iglesia misionera conformada por Profetas y Maestros (Hechos 13, 1) nacida en medio de algo “fuera del control” de los apóstoles. Desde esta Iglesia se llevaría el evangelio a los confines de la tierra. Por primera vez se nos llamó cristianos.


La misión del SERVIDOR en la Renovación Carismática

Cuando hablamos de la misión del servidor en la Renovación Carismática nos referimos a lo que esperamos ser, lo que anhelamos ser. Es lo que buscamos, el objetivo por el que trabajamos como carismáticos. Como servidores, debemos tener claro el objetivo, porque si no, iremos hacia cualquier lugar, sin dirección, sin metas.

Hay seis metas que el servidor carismático debe perseguir:

1. Ser la mejor versión de Jesucristo
Todo servidor en la Renovación está llamado a ser la mejor versión de Cristo para el mundo de hoy. Parecerse a Jesús, ser semejante a Jesús. Hay que parecerse a Él en nuestra forma de ser, de predicar, de actuar. La imagen del hombre perfecto siempre será Jesús, ni siquiera lo es el más santo entre los hombres. Ser la mejor versión de Jesucristo consiste en obsesionarnos en parecernos a Él, en ser como Él.
San Pablo en 2Cor 2, 15 dice que nosotros somos el buen olor de Cristo, tanto para los que se salvan, como para los que se pierden. En medio del hedor del pecado, los servidores carismáticos estamos llamados a parecernos a Cristo para que el mundo sienta esa fragancia cada vez que se encuentra con nosotros. Significa actuar como Él, ser como él, en nuestra forma de hablar, de vestir, de actuar tanto en los diferentes ministerios en los que servimos, como en nuestras familias y la sociedad.

2. Conocer íntimamente al Señor a quien servimos
En 1Sam 3,1-10 nos encontramos con el relato del joven Samuel, un servidor que vivía en el templo, pero no conocía a su Señor, a quien servía, por eso no sabía distinguir su voz cuando le hablaba.
Hay muchos servidores que prácticamente viven en la iglesia, se pasan toda la vida sirviendo al Señor en la Renovación, en uno o varios ministerios, pero no conocen al Señor. Van a grupos de oración, formación, asambleas, retiros y todo a lo que puedan asistir en la Renovación, pero no conocen a Jesús. Se saben la Biblia de punta a punta, la leen, pero no saben distinguir la voz de Dios en sus vidas, porque no le conocen, no le aman, no han tenido una experiencia íntima con Dios. Hace falta esa cercanía con Él.

3. No ser solo colaboradores, sino comprometidos
Cuando nos comemos un sándwich de jamón y queso, hay dos animales que aportan para su elaboración. La vaca pone el queso y el cerdo pone el jamón. Pero de la vaca se extrae la leche para el queso y esa vaca sigue viva y le seguirán sacando leche. Mientras que el cerdo, para extraer de él el jamón, da la vida. De tal modo que la vaca “colabora”, pero el cerdo se compromete.
Hay muchos servidores de la Renovación Carismática que se han vuelto colaboradores como la vaca. Todos los días colaboran un poco, pero no se comprometen, no dan la vida, no se juegan el todo por el todo por la Renovación Carismática y por la Iglesia. Y por eso es que muchos al primer problemita que se encuentran en la comunidad, se marchan, porque no están dispuestos más que a colaborar, no a dar su vida. Muchos no sirven a la Renovación, sino que se sirven de ella.
Un colaborador en la Renovación da del tiempo que le sobra. Un comprometido da del tiempo que tiene incluso para hacer otras cosas. Un colaborador da limosna, pero un comprometido diezma.
Como servidores estamos llamados a ser comprometidos, no colaboradores.

4. Prestar un servicio en dos dimensiones: motivar al que está cerca y llegar al que está lejos
Lo primero es hacer el camino del discipulado ayudando a la gente que ya forma parte de la comunidad. Ayudar al que está desanimado, al que le está costando la perseverancia. Al que tiene problemas. Pero no es suficiente establecer comunidades que sólo miran para adentro, que solo sirven y piensan en su comunidad ya formada, en los que ya están dentro. No se deben formar comunidades en función de los que ya perseveran. Hay que buscar al que está fuera, al que está lejos, y eso incluye a los que ya han formado parte de nuestra comunidad y se nos han ido.
Hay que crear comunidades atractivas, que llamen la atención y que los que están lejos sientan el enorme deseo de estar dentro, de ser de los nuestros. Por ello urge siempre una evangelización permanente e ir creando los espacios para hacer que muchos más se vayan incorporando a nuestras comunidades carismáticas.

5. Renovarse o morir. Innovar o morir
En las grandes empresas se habla mucho de la innovación. El mundo cambia constantemente y hay que irse actualizando para no quedarse retrasados, a la retaguardia.
Como servidores debemos tener siempre este pensamiento: o nos renovamos constantemente, o morimos. Y no se trata de inventarse tantas cosas, de tener ideas locas, sino de plasmarlas en la realidad, de hacer que esas ideas se realicen. De sacar provecho aún de las adversidades, porque la innovación surge de las crisis, de los retos.
El servidor está siempre llamado a romper paradigmas, a romper esquemas. O nos renovamos o morimos, y el que hace todas las cosas nuevas en Renovación es el Espíritu Santo, con Él hay que buscar constantemente un cielo nuevo y una tierra nueva.

6. ¡No tener miedo!
El libro de los Números, capítulos 13 y 14, nos relata el acontecimiento aquel en el que Moisés y Aarón escogen a un representante de cada una de las tribus para mandarlos a espiar la tierra prometida. Josué y Caleb regresan emocionados contando las maravillas de esa tierra que mana leche y miel; pero los otros diez pusieron “peros”, argumentando que sus habitantes eran gigantes a quienes no podrían vencer. Josué pidió avanzar, pero a Moisés y Aarón les dio miedo y por eso el Señor no les permitió entrar en la tierra cometida.
Si los servidores de la Renovación queremos avanzar a tomar la tierra que Dios nos ha prometido, a conquistar y conseguir grandes cosas, debemos avanzar sin miedo aunque los enemigos a vencer sean gigantes, más entrenados, más fuertes; porque ellos confían en ellos mismos, pero nosotros creemos en el poder de Dios. Dios no tolera servidores cobardes! Debemos avanzar sin miedo, anticipándonos a las adversidades para avanzar hasta donde otros no han podido llegar.
Para avanzar en todos los proyectos de la Renovación Carismática, es necesario “sudar la camiseta”, como hombres valientes, con fe, con ánimo firme. Sólo así podremos rescatar la fuerza que en muchos lugares la Renovación ha perdido, producto de la cobardía de servidores cobardes que han disminuido en su labor, por miedo a los nuevos retos que el mundo nos presenta. Hay muchas comunidades que no avanzan, retroceden, porque no se actualizan, porque no quieren arriesgarse, porque le temen a las nuevas adversidades que nos rodean. No quieren salir a la calle, no tienen nuevos métodos, no se arriesgan.
Servidores de la Renovación Carismática, ¡a avanzar con fuerza, sin miedo!
Padre Jhon Mario


     “Has de saber, pues, que el Señor tu Dios es el Dios verdadero, el Dios fiel que guarda la alianza y el amor por mil generaciones a los que lo aman y guardan sus mandamientos” (Dt 7, 9)

      Todos tenemos antepasados que ejercieron una influencia positiva y buena en nuestras vidas y ayudaron a conformar nuestro futuro. Recogemos tanto lo positivo como lo negativo. De acuerdo con las Escrituras, aquellos que entran en una relación amorosa con el Señor traen bendiciones a su línea familiar por mil generaciones. Estas bendiciones sobrepasan con mucho las maldiciones: ¡la gracia es más fuerte que la desgracia! En el Antiguo Testamento hay buenos ejemplos de personas santas que contribuyeron a que sus descendientes tuvieran grandes bendiciones: Abraham, Sara, Isaac, Jacob, David… En el Nuevo Testamento tenemos a Zacarías, Isabel, Cornelio, Pedro, Pablo… Todos eran gente corriente transformada por la gracia de Dios. Una vez transformados, influyeron en el curso de la historia.
       Del mismo modo, nosotros somos también personas normales que, por la gracia de Dios, podemos transformar el curso de la historia. Gracias a la vida del Espíritu en nosotros, llegamos a dar frutos abundantes, buenos y duraderos. Cuando el Espíritu Santo fluye en nuestra vida, podemos transformar lo ordinario en extraordinario. Es así como yo veo a mi abuela Rosalina, que ha dejado huella en la historia de mi familia. Me pregunto: ¿qué hizo? ¿cómo fue su vida? Y no puedo describir nada excepcional, heroico o fuera de lo normal. Llevó de una manera extraordinaria la vida cotidiana y sencilla en un pueblo de León. Creo, verdaderamente, que fue santa.
      Nuestra historia personal está enraizada en una historia de familias, a la cual no somos en absoluto ajenos, sino que formamos parte de ella. Hay una serie de rasgos físicos y psíquicos, hay inclinaciones, que no hemos elegido sino que hemos heredado: la tendencia a la negatividad, a la culpabilidad, al rencor… Además, en lo profundo de nosotros existen también experiencias familiares que nos han marcado. Incluso cosas que no recordamos ya, o que les ocurrieron a nuestros padres o abuelos y produjeron en ellos miedos, inseguridades, traumas… Todo esto constituye un “lote” que llevamos en nuestro ser.
       Es importante esta realidad intergeneracional que marca nuestra historia personal. Nuestra alma ha de abrirse a la luz de Jesús, que quiere entrar en un ámbito que nosotros no controlamos pero que afecta a nuestra vida espiritual. Sin ser conscientes de ello, podemos estar sufriendo fuertes ataduras, tristezas, situaciones de pecado… Veamos algunas pautas muy generales y sencillas que nos abran horizontes en este tema:

NADA HAY OCULTO que NO QUEDE al DESCUBIERTO (Mc 4, 22)
       El primer paso es no tener miedo a poner al descubierto acontecimientos y heridas del pasado. Nadie ha sido amado perfectamente. Todos vivimos una lucha espiritual que hunde sus raíces en nuestra historia. Y aquí podemos encontrar el origen del problema: ¿Por qué mis miedos? ¿Por qué no me siento perdonado, aunque me confieso y creo en el sacramento de la Reconciliación? ¿Por qué me paraliza el miedo a sentirme rechazado/a? ¿Por qué reacciono siempre con desconfianza o con ira? ¿Por qué me cuesta tanto manifestar mis sentimientos?

JESÚS SIEMPRE VIENE a SANAR (Mc 2, 17)
       Si miramos nuestro pasado y las cosas que no podemos cambiar, acabamos cayendo en la desesperanza… Jesús nos invita a mirarlo a Él -que no está limitado por el tiempo y el espacio- y a poner las situaciones del pasado bajo su mirada, a su luz, y bajo la intercesión de su Madre; a acudir a nuestros grupos de intercesión y pedir insistentemente por las áreas que sentimos que están afectadas por desamor -quizás desde varias generaciones- en nuestra familia.

La EUCARISTÍA, FUENTE de SANACIÓN (Jn 6, 51)
      Yo soy el Pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan, vivirá para siempre” Toda la Eucaristía, desde la señal de la Cruz inicial al rito final, nos invita a entrar en la presencia de la Trinidad y a que nuestra vida se transforme en divina. El Rito Penitencial es esencial, porque nos llama a vivir en el perdón, sin el cual no hay camino de sanación. Es dejar marchar la dureza de corazón y aligerar los pesos de los males recibidos, así como estar más dispuestos a perdonar siempre. En este primer momento de la Eucaristía, haciendo presentes a nuestros antepasados, nuestra oración debe ser: “Te perdono por lo que hiciste y que me está afectando a mí hoy”. Presentamos todo tipo de mal que haya podido existir en nuestra familia: ocultismo, violencia, suicidio, abortos, adicciones, infidelidades, rencor, abandono, desamor, etc. También el mal que nosotros mismos hayamos causado. La Palabra de Dios proclamada, el Credo, las peticiones… todo ello es un cauce para abrirse a la sanación. En el Ofertorio debemos presentar, con el pan y el vino, nuestra vida; y con ella, nuestro árbol genealógico unido a la muerte y resurrección de Jesús. Llegamos así al culmen de la Consagración, donde pedimos que la Sangre de Cristo lave en mí y en mi familia todos los vínculos negativos. Terminamos con el Padre Nuestro, la oración después de la Paz, la Comunión… ¡Avivemos nuestra fe en la presencia sanadora de Jesucristo que, en la Eucaristía, sana y libera de todo mal!                                                                                     

La SANACIÓN es un PROCESO (Hb 1, 12)
       Dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante.” La vida en el Espíritu es un proceso; también podríamos llamarle camino. De este modo se va labrando nuestra madurez humana y espiritual. El “paso a paso” es una manera de hacer de Dios, que se nos va revelando progresivamente. Así, si nos mantenemos firmes y perseverantes en el camino de la fe, sin desanimarnos porque no recibimos lo que pedimos en los tiempos marcados por nosotros, veremos la gloria de Dios y creceremos en santidad. El fin del proceso es la vida eterna.

NO somos ISLAS: nos acompañan hermanos (Gál 6, 2)
     Ayudaos mutuamente a llevar vuestras cargas y cumplid así la ley de Cristo”. Contamos con hermanos para hacer este camino. Es necesario emplear, en este camino de sanación, todo tipo de medios naturales: psicólogo, terapeuta, médico, amigo… Y, por supuesto, los medios sobrenaturales: nuestra comunidad parroquial, grupo de oración, equipo de intercesión, director espiritual, vida de oración, sacramentos, lectura espiritual. El Maligno aprovecha nuestro aislamiento para debilitarnos, mientras que Dios se hace fuerte a través de la Iglesia y los medios que en ella tenemos.                                                                                                                                                           
     Una de nuestras tareas como cristianos es ser intercesores para nuestras familias, canales a través de los cuales pueda pasar la sanación de Dios. ¡Ánimo, pues, en esta obra de poner, ante Jesús el Señor, los lastres de pecado que puedan venir a través de nuestro árbol genealógico! ¡Utilicemos las armas de Dios para combatir toda clase de mal: Cristo nos trae la victoria!
Montse de Javier