Caná acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas. Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret.
Caná acoge la singularidad de cada familia, creando unas relaciones fraternas, aprendiendo unos de otros en la oración y el compartir humano, espiritual y material, en la línea de las primeras comunidades cristianas. Cada familia de la Comunidad camina como Iglesia doméstica. Nuestro modelo es la Familia de Nazaret.
Queridas Familias, ¡os invitamos a un nuevo Encuentro de Primavera de Familias Invencibles! En este año 2025, será en Pontevedra, los días 9, 10 y 11 de mayo.
La Palabra que nos convoca es Lc 2, 19: "María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón"
María era feliz porque oyó la Palabra de Dios y la puso en práctica, guardando la verdad de Cristo en su mente y en su corazón. También nosotros estamos llamados a abrir nuestro corazón a la Voluntad del Señor, dejando que transforme nuestras familias con su paz y misericordia.
Hace 99 años, María, Madre de Dios y Madre nuestra, se apreció en Pontevedra a Sor Lucía, la vidente de Fátima. Allí, en ese lugar, en la Casa del Inmaculado Corazón de María, en la Capilla de las Apariciones, estaremos toda la mañana del sábado, con Eucaristía, oración y testimonios. Desde allí, recorremos un pequeño tramo del Camino de Santiago hasta la cercana parroquia del Alba, donde pasaremos la tarde acogidos por el Hermano Carlos, eremita misionero.
Ya desde el viernes, tendremos muchas otras actividades interesantes... ¡Y algunas sorpresas!
Este Encuentro va a ser un espacio de acogida, sanación y fortaleza espiritual para nuestras familias. Un lugar donde compartiremos momentos de alabanza, adoración, enseñanzas y Eucaristía. No nos olvidamos de los más pequeños y jóvenes donde podrán encontrar actividades dirigidas a ellos y también hacer nuevos amigos. ¡Estamos preparando una fantástica Gimkana!
Os acogeremos en nuestras casas. Así habrá mas tiempo para compartir y el Encuentro resultará supereconómico.
¡No os perdáis esta oportunidad de crecer en el amor de Dios y fortalecer las murallas de vuestra casa ! ¡Os esperamos!
“Al rayar el alba, antes de salir el sol, María Magdalena fue al sepulcro. Y vio la piedra quitada” (Jn 20, 1-2)
María se encuentra aquella mañana ante un acontecimiento inesperado; algo que lo cambia todo. Ella siente que se han llevado a su Señor y empieza una carrera frenética para avisar a los amigos de Jesús. “Se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto” (Jn 20, 13). Lo ha perdido dos veces; en vida y ahora muerto.
Para encontrar verdaderamente a Dios… quizás haga falta perderlo. Dejemos que nos arrebaten a ese Dios triste y aburrido. Abrámonos hoy a la sorpresa del Resucitado. María no lo reconoció por la vista, sino por el oído; por su voz. Lo escucha y lo reconoce como el Pastor que pronuncia su nombre.
Permitidme una audacia del Espíritu… Preguntémosle a María Magdalena:
- María, ¿qué te hizo sentir Jesús?
- Él tocó mi vida como un rayo de luz que llegase al fondo más oscuro del pozo, a aquel punto que me producía horror y asco, incluso de mí.
- Jesús te admitió en su séquito, junto a otras mujeres (Jn 8, 1-3).
- Él tomo posesión del lugar antes ocupado por demonios. Todos los que lo seguíamos fuimos sanados.
- ¿Por qué te eligió el Señor para dar la noticia?
- Aquella mañana, al acercarme al sepulcro, aunque diera la apariencia de que me interesaba por un muerto, atendía a la llamada de la luz de la vida sin darme cuenta de ello… El amor era más fuerte que la resignación.
- Tú, María, en esa mañana, ¿qué sentiste?
- Lo único que sé es que Él, el gran jardinero, me ha llamado por mi nombre. Al instante reconocí su voz. Me dio un vuelco el corazón y tuve la certeza de que estaba vivo.
- Formula un deseo…
- Mi deseo es que todos aquellos que creen en Jesús sean ministros de la misericordia que, con el poder del Resucitado, puedan resucitar a personas como era yo. Para ello es necesario que hombres y mujeres vean en nuestros ojos mirada de enamorados, que a través de nuestros ojos y nuestro corazón puedan sospechar Su Presencia en medio de nuestro mundo. Él vive para sacarnos del barro y convertirnos en perlas de inmenso valor.
“María Magdalena fue a decir a los discípulos que había visto al Señor y a anunciarles lo que Él le había dicho” (Jn 20, 18).
Y tú, ¿a quién se lo vas a contar...?
Montse de Javier - Comunidade Caná

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El vén por ti. Déixate derribar ! . . .

Este é tempo de crise. Aleluia! Tempo de soños, de visións… e de cumprimento das Súas promesas. El sigue traballando ao seu xeito e precisa de nós.
Desde esta perspectiva -apuntada por el Papa Francisco- hemos preparado 15 temas para ayudaros a verificar vuestro amor. Nuestra propuesta es acompañaros en este camino que tiene meta. La clave ha de ser el diálogo que estos temas, como etapas de un camino, susciten entre vosotros, los novios.
Rialdarca, itinerario para NOVIOS
Un sendero de poco más de un kilómetro, para personas de cualquier edad
«Nadie podrá quitarnos la dignidad que nos otorga el amor infinito e inquebrantable [de Dios]. Él nos permite levantar la cabeza y volver a empezar, con una ternura que nunca nos desilusiona y que siempre puede devolvernos la alegría». (Papa Francisco)
El amor es la fuente de la alegría
No nos cansamos de repetirlo, si somos amados, podemos amar, y el amor es la fuente de la alegría en la persona.
No es el bienestar, ni el orden, ni el perfeccionismo. Tampoco es tener lo necesario y mantener una vida equilibrada y armoniosa. Amar y ser amado es lo que hace a una persona feliz, y siendo feliz, la alegría viene a quedarse en la vida de uno.
Esta es la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos, enseñarles la fuente de la alegría. Porque vivir alegres es una opción que uno escoge, no porque sea saludable, que lo es; no porque sea recomendable que también, sino que es la opción natural al saberse amado.
Ante cualquier dificultad, optar por estar alegre te lanza hacia adelante, te abre el camino, te despeja el horizonte. Si somos padres alegres, nuestros hijos -ya sean niños, adolescentes, jóvenes o adultos-, serán alegres. Si como hijos vemos que nuestros padres han olvidado la alegría, debemos recordarles el amor que hemos recibido de ellos y así ellos retornarán a lo importante.
¡Vivid en la alegría!
Estar alegres no tiene nada que ver con ser optimistas empedernidos pase lo que pase, ni siquiera se trata de mantener una sana inteligencia emocional como se nos dice tanto ahora. En realidad uno es alegre porque tiene un motivo para serlo, y ese motivo tiene que ser muy importante para que la alegría sea luz e impulso.
En la familia nos encontramos a cada paso con dificultades, algunos dirían que son algo más que dificultades, a veces son situaciones de sufrimiento y dolor, la enfermedad que aparece y se instala, la precariedad económica y laboral, las crisis en la convivencia que minan toda ilusión, frustraciones, desengaños, infidelidad… Y sin embargo la invitación es rotunda: ¡Vivid en la alegría!, una alegría que despeja cualquier dificultad, porque nace de la fuente verdadera. Pablo VI escribió: «nadie queda excluido de la alegría que reporta el Señor», y es esa la alegría verdadera que te impulsa a ser madre, padre, hijo, sin frustraciones ni resentimientos.
¡Probadlo!
Si en estos momentos tú, tu familia, necesita de la alegría, id a la fuente. «Llegamos a ser plenamente humanos cuando somos más que humanos, cuando le permitimos a Dios que nos lleve más allá de nosotros mismos para alcanzar nuestro ser verdadero. Allí está el manantial» (Evangelii gaudium, Papa Francisco).
Esta entrada que ahora estás leyendo en este blog, forma parte de lo que hemos llamado: Armas para la batalla de la vida familiar: la bondad, el perdón, la alegría, la palabra, la escucha. Queremos compartir con vosotros nuestro testimonio como familia y animaros a utilizar estas armas, porque serán buenas herramientas para vuestra vida familiar por encima de la mediocridad o de una vida aceptablemente buena. Así que os animamos. ahora que habéis llegado en vuestra lectura hasta este punto, a que en una velada familiar hagáis juntos una lista de todo lo que quedaría fuera de vuestro hogar si dais más espacio a la alegría, y algo también importante, ¿cuál es en vuestra familia la fuente de la alegría? Eligiendo bien la fuente vuestra alegría será auténtica o solo una copia poco perdurable. ¡Sed familias engendradoras de alegría!
¡Ánimo y a las armas!
'El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga' (Mt 16, 24)
No se trata de una cruz ornamental, o ideológica, sino es la cruz de la vida, es la cruz del propio deber, la cruz del sacrificarse por los demás con amor, por los padres, por los hijos, por la familia, por los amigos, también por los enemigos; la cruz de la disponibilidad a ser solidario con los pobres, a comprometerse por la justicia y la paz.
En el asumir esta actitud, estas cruces, siempre se pierde algo. No debemos olvidar jamás que ‘el que pierda su vida -por Cristo- la salvará’. Es perder... para ganar. Y recordemos a todos nuestros hermanos que todavía hoy ponen en práctica estas palabras de Jesús, ofreciendo su tiempo, su trabajo, sus fatigas e incluso su propia vida para no negar su fe a Cristo.
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Comunidade Caná |
Jesús, mediante su Santo Espíritu, nos dará la fuerza de ir adelante en el camino de la fe y del testimonio: hacer aquello en lo cual creemos; no decir una cosa y hacer otra. Y en este camino siempre está cerca de nosotros y nos precede la Virgen: dejémonos tomar de la mano por ella, cuando atravesamos los momentos más oscuros y difíciles.
El Evangelio nos llama a confrontarnos, por así decir, ‘cara a cara’ con Jesús.
Papa Francisco, 19-6-2016
Hacer malabares en Cuaresma
La Cuaresma es un tiempo para lanzar al aire: el ayuno, la limosna y la oración. Estos tres deben estar en acción simultáneamente para que la "actuación" funcione. No se puede actuar solo con uno o dos. Además, se trata de lanzarlos hacia arriba porque van dirigidos a Dios. Mi esposa Susana, viendo a Paul Ponce, "el malabarista de Dios", comentó: "Su actuación (especialmente la de los hijos, que interactuaban entre ellos) me hace pensar en la importancia de no apropiarnos de nada, sino saber entregar (lanzar). Ese constante recibir y dar es clave". No hablamos solo de cosas materiales, sino de actos, palabras o nuestros propios sueños y deseos.
Primera maza: Limosna, la brújula que marca el Norte
La palabra "limosna" deriva de la raíz griega "éleos", que significa misericordia de Dios. La limosna tiene para nosotros un sentido peyorativo. ¿Damos limosna a nuestros hijos, nuestras esposas? ¿O más bien se nos invita a darnos, a dar nuestra vida? Darnos sin sentirnos superiores es lo único que hace justicia a cualquier hombre.
Cuando te desprendes de algo, empiezas a ser dueño de ti mismo; de lo contrario, son las cosas las que te poseen. A mis alumnos, de una generación egoísta (*), les hago sacar sus botellas de agua y verter un poco en la palma de la mano para que vean plásticamente cómo se pierde cuando se cierra el puño.
Sabemos que el Señor da el ciento por uno, pero hasta que no se vive la experiencia, no cala. ¿De mi tiempo, de mis talentos, de mi economía, qué voy a lanzar arriba? Solo lo tiene que ver Dios; lo puedes lanzar como más te guste, más o menos alto, con más o menos intensidad, pero solo Dios debe verlo. Me ayuda siempre recordar Mateo 25 (Lo que hacéis con unos de estos pequeños...) y Mateo 10, 7 (Dad gratis lo que gratis habéis recibido…)
Segunda maza: La oración, el walkie-talkie
Es tiempo de lanzar nuestro grito a Dios. Cada vez que volaba una maza entre Pablo, José y Lilí, había un grito fuerte: "¡Hey!", que se coordina con el movimiento de lanzar. Con el Salmo 18, 30 gritamos: "Fiado en ti, me meto en la refriega, fiado en mi Dios, asalto la muralla".
Esto es una batalla, un combate espiritual, porque aquí no se trata de realizar ninguna acción, sino de entrar en nosotros mismos, de ser nosotros en el Corazón de Dios. Y como no sabemos orar como conviene, nuestra carne se queja hasta que, por fin, el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad y gime con sonidos inefables (Rom 8, 26).
En la oración, sentimos que perdemos el tiempo... Entonces vamos bien: hay que sentir que pierdes muchas cosas, entre ellas el tiempo, porque nada es nuestro. ¿Has perdido tiempo con los demás? Sin embargo, con Dios nunca se pierde; podemos intentar que nuestras pérdidas de tiempo con los demás sean tiempos con Dios. Recuerdo -otra vez- Mat 25, 40.
En la oración se juega todo, porque allí se discierne qué limosna, qué ayuno y qué oración quiere Dios de ti. No te desesperes si no ves frutos. ¡Estamos en el Jubileo de la Esperanza! ¡Hay Esperanza, Francisco! (**)
Tercera maza: El ayuno, el mapa
El ayuno es el mapa del equipo de exploración; me indica el terreno por el que me muevo, en el que tiro las mazas. Debo moverme libre de obstáculos. Está de moda el ayuno intermitente para mejorar la salud. El ayuno también nos reporta beneficios a la salud física y espiritual, pero no se trata de definir nuestro "músculo espiritual".
Se trata de ver lo poca cosa que somos y ser más humildes, "andando en Verdad". El ayuno es uno de los primeros mandamientos que da Dios: "No comerás del árbol del conocimiento del bien y del mal" (Gén 2,17), según San Juan Crisóstomo. San Basilio dice que el auténtico ayuno no es solo privarnos de alimento, sino privarnos de pecado.
Yo personalmente me decantaría por ayunar de hacer lo que me gusta y hacer lo que quiere mi mujer o mis hijos. Lo que adelgaza muchísimo el ego (que es, al final, el quid de la cuestión) es dejar de quejarse y dejar de hablar de otros. Al menos, intentarlo y quedarnos en ocho pecados diarios, ya que el justo peca siete.
Dos requisitos finales para hacer estos malabares
Hay que hacerlo todo a escondidas. Dios está escondido y nosotros debemos escondernos con él. "Entra en tu cuarto y cierra la puerta" (Mat 6, 6); "que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha" (Mat 6, 3).
Hay que hacerlo todo con alegría. "Cuando ayunes, perfúmate y lávate la cara" (Mat 6, 17).
Con este equipo de mazas o equipo de exploración, como quieras llamarlo, estamos invitados a ir por territorios inexplorados de nuestra vida y la vida de nuestra alma.
Dinámica
Está muy clara: jugar al escondite.
Escribe en pañuelos de tela de malabares las palabras "limosna", "ayuno" y "oración".
Esconde las palabras en casa y organiza una búsqueda.
Una vez encontrados los objetos, lanza al aire la tríada y práctica la que cojas.
(*) Espero que no te hayas dejado engañar pensando que nuestra generación fue menos egoísta...
(**) El día 12 de febrero pude decir estas palabras al Papa cuando salía del Aula Pablo VI y pasaba a escasos metros.
- Desde hace tres años, cristianos de distintas denominaciones, comunidades y movimientos nos reunimos para alabar, proclamar la Palabra e interceder por nuestra sociedad, juntos. Y aprovechamos para hacer fiesta, compartir, charlar y conocernos cada vez más.
- Ven a conocer a otros cristianos de diferentes iglesias y realidades que aman a Cristo. Aprenderás a respetar la riqueza de la diversidad y celebrar lo que tenemos en común como un solo pueblo de Dios...