Amar para siempre 7.0
Con profundo agradecimiento a Dios, os presentamos la séptima edición -revisada y ampliada- de “Amar para siempre”.
Esta tarea nos ilusionó. ¡Debíamos hacernos entender por los novios! Llegaban desconcertados, recelosos, descolocados; la mayoría habían recibido la última catequesis en su preparación a la Confirmación y solo habían vuelto a “pisar” una iglesia para las bodas de sus amigos, algún funeral u otra celebración puntual. Otros habían sido-incluso- catequistas, pero habían ido dejando la práctica religiosa. Una minoría continuaba en la Iglesia... Al terminar, salían contentos y agradecidos. Algunos decían: “No teníamos ni idea de que fuera a ser así; pensamos en el sermón moralista de siempre”. En general, se marchaban mirando de otro modo a la Iglesia, a los curas; sintiendo interés por todo aquello que tocaba lo profundo de su vida. Y es que a los jóvenes les interesa el tema del amor (en especial, les interesa cómo no fracasar en su relación); el tema de la vida, de los hijos, de la familia...
Y nosotros, como Iglesia, tenemos la oportunidad de comunicar un importante mensaje:
- La grandeza del amor humano.
- La tarea preciosa y difícil de formar una familia.
- La esperanza de la sociedad que está en la familia.
- La doctrina de una madre sensata que quiere nuestro bien.
¡No podemos callarnos hoy, en tiempos difíciles y de confusión, el Evangelio de la Familia!
Este libro es un curso prematrimonial que puede resultar útil a los implicados en la Pastoral Familiar o en grupos de jóvenes que buscan su vocación. Se trata de una síntesis muy elemental: su duración es de seis a ocho horas. Por otra parte, hemos querido mantener -en lo posible- la frescura y el tono coloquial de un curso “en vivo”.
Un buen regalo para alguien con novio/a o que esté ya viviendo en pareja. Al despedirse después de hacer el curso, nos decían unos novios: “Esto les vendría muy bien a amigos que no creen. ¿Podrían venir a vuestros cursos?” ¡Ojalá! A esta misión está llamada la Iglesia: poner luz, ofrecer la verdad del amor para siempre entre un hombre y una mujer, ayudar al discernimiento y la reflexión sobre el sentido de la vida y la propia vocación.
Porque la crisis de la pareja es, en definitiva, la crisis de la persona humana. Y Jesús el Señor está interesado en la persona. Él está vivo en medio de nosotros; sigue pasando y actuando con misericordia y poder. Tú, yo, cualquiera -quizá el que parece más alejado y descreído- sigue siendo, hoy, tocado por Él.
Después de tres décadas, seguimos descubriendo en los novios el deseo de que el amor venza. Reciben con sorpresa y alegría el mensaje. Descubren la belleza de lo que se les propone: la fidelidad, la entrega, la apertura a la vida. Tienen buena disposición. Terminamos cada curso con la Eucaristía y orando por ellos. Si estas parejas encontrasen una comunidad parroquial, si tuviesen algún anclaje con un grupo de matrimonios jóvenes o un sacerdote amigo; si fuesen capaces de pedir ayuda en momentos de crisis, si supiesen a quién dirigirse… saldrían adelante y conseguirían romper las estadísticas.
Ciertamente, vivirán dificultades y -desgraciadamente- un número demasiado elevado de ellas se romperán. Algunas sobrevivirán, mantendrán de forma mediocre su vida matrimonial; otras encontrarán caminos para una plenitud. Depende de Dios… ¡Y de nosotros!
Comunidade Caná / canacomunidade@gmail.com

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