Comunidade Caná

Comunidad Católica de Alianza integrada por familias en el seno de la Renovación Carismática

Bendecidos... entregados

By 23:13

"Éste es mi Hijo amado” 
(Mc 9, 2-10)
-El Espíritu de Dios pronuncia estas palabras sobre nosotros-

Para llegar a sentirnos amados, debemos recorrer un camino que tiene cuatro pasos:

1º Sentirnos ELEGIDOS:

EL MUNDO elige a los mejores. Dice: “no eres nada especial”. Mira la apariencia. Vales según tienes. DIOS elige a cada ser humano. Lo llama hijo/a."Te llamo por tu nombre, eres precioso". Mira el corazón. Vales por tu condición de hijo de Dios.

Hay una lucha entre la voz de Dios y la voz del mundo. Tres medios para luchar:
1/ Desenmascarar al mundo destructor, competitivo, amigo de rivalidad... 2/ Buscar personas, lugares donde la verdad de Dios sea dicha, donde se nos recuerde nuestra identidad de elegidos. 3/ Celebrar nuestra condición de seres elegidos por Dios. Con agradecimiento y alabanza. Dejar la amargura, la queja, el pesimismo y transformarlo en gratitud, bondad, comprensión, entrañas de misericordia.

SER ELEGIDOS NOS HACE DESCUBRIR
QUE LOS DEMÁS TAMBIÉN SON ELEGIDOS
El amor de Dios incluye, no excluye

2º Sentirnos BENDECIDOS:

Bendecir es “decir bien”. Importante la bendición de los padres a los hijos, de los maestros a los alumnos, de los hermanos en la Fe... Bendecir es afirmar. La bendición produce aquello que dice.Bendecir y ser bendecido son los dos extremos del mismo hilo. La bendición no es halago ni adulación. Nos protege de la adulación y del vituperio, del fracaso y del triunfo y nos pone en nuestro sitio frente a Dios.Nos pone en nuestro sitio frente a nosotros mismos que somos cambiantes de humor.Dos sugerencias:Oración. Escucha la bendición que Dios pronuncia sobre ti cada día. Siente la presencia de Dios en tantos detalles. Las dificultades grandes hoy: las prisas, el estrés, la superficialidad. No nos dejan llegar a encontrarnos con Dios en este aspecto profundo.

3º Todos somos seres ROTOS:

Ha habido en nuestra vida heridas, sufrimientos, dificultades, desamores, incomprensiones que han tocado nuestro ser más profundo. Nuestro dolor es algo profundo y muy personal. Cuando alguien comparte su dolor y se abre al otro es difícil hablar porque sentimos impotencia.Cada uno debe asumir su condición de ser roto. No huír del dolor sino abrazarlo. El sufrimiento físico, psíquico o emocional está considerado un intruso que hay que evitar a toda costa. Con esto caemos en la evasión y nos alejamos de nuestra identidad: somos elegidos, bendecidos y rotos.
Medios para mantenernos en pie:
> Poner nuestra ruptura bajo la bendición de Dios.
> No perder energías en esconder nuestras debilidades, incapacidades, impotencias. Dios nos espera en la confesión. En la apertura a los otros. Gracia de la oración en familia: Todos débiles, imperfectos podemos pedir perdón a Dios y a los nuestros y seguir caminando.


4º ELEGIDOS, BENDECIDOS, ROTOS... PARA SER ENTREGADOS:

Nuestra realización más completa consiste en darnos a los demás. Nuestra capacidad de dar, nuestra ofrenda aumenta una vez que somos rotos y permitimos a Dios bendecir ese sufrimiento. Donde está tu herida está tu don. Una persona ha sufrido depresiones se conmueve y da algo de si misma a alguien que está pasando este problema.

¿Qué tenemos que dar? Nuestra vida es el mayor don. No nuestros talentos, cualidades, capacidades. No digamos: ¿qué podemos ofrecernos?, sino ¿qué podemos SER el uno para el otro? ¿quién es el que más me ayuda? : el que desea compartir su vida conmigo. Este primer aspecto lleva consigo el último. Entregar nuestra muerte por los demás. Esta vida es preparación para una muerte en Cristo.
.

Hemos sido ELEGIDOS, BENDECIDOS, ROTOS Y ENTREGADOS;
para convertirnos en PAN para los demás
-alimento espiritual que permanecerá para siempre-


.

0 comentarios